EL
FASCISMO, EL MIEDO, EL TERROR,
EL ODIO Y VENEZUELA (II)
Andrés
García Montes
Ya hemos señalado que el fascismo es parte integrante del sistema
capitalista, que recurre a él en momentos de crisis, ya hemos resumido esa
innegable crisis, ¿cómo negar que el sistema en cabeza de su principal sostén E.U.A. no está recurriendo al fascismo mas atroz y
descarado? Así como Hitler le dio fuego al Reichstag
(parlamento alemán) para justificar la creación de sus políticas criminales y
represivas y centralizar el poder, ¿cómo evitar pensar que el atentado de las
torres gemelas, podría haber jugado un papel semejante? Lo que si es cierto es
que a partir de ese trágico hecho, el imperio trazó y comenzó a aplicar las
políticas mas terroríficas y criminales que ha conocido la humanidad, pues
ningún ciudadano del mundo puede hoy sentirse seguro, pues la bestia imperial
se ha atribuido el derecho de ir a su casa o cazarlo en la calle, secuestrarlo,
desconociendo soberanías de los demás países, violando y desconociendo todo
tipo de leyes y derechos, llevarlo a sus cárceles secretas, torturarle,
acusarle sin ningún tipo de prueba, negarle su derecho a la defensa y decidir
si lo asesina, lo mantiene encarcelado o lo pone en libertad alegando un error.
Estas atrocidades que yo sepa, no las hizo Hitler, ni
Mussoline, ni Franco, al menos con la frecuencia y el
descaro con que se hace hoy. En su carrera criminal entra un ejemplo que es
gráfico de la realidad que vivimos a nivel mundial, me refiero a la política de
de la “Guerra o Ataque Preventivo”, cualquier ciudadano puede ser condenado a
muerte no por lo que hace, sino por lo que su verdugo piensa que hizo o puede
hacer o peor aun, por lo que el verdugo piensa que la víctima pensó o está
pensando o pensará, no otra cosa es los cohetes y bombas lanzados contra
vehículos y casas o edificios donde viven los supuestos terroristas. Que yo
sepa –vuelvo a repetir– el conocido trío fascista no
llegó a estos extremos, amén de las terroríficas fotografías de las torturas en
Guantánamo y las cárceles iraquíes que no han sido publicadas por casualidad,
ni se han escapado por descuido de sus custodios, pues a no dudarlo esto es una
forma de publicitar el miedo y el terror.
Distinguido lector, ¿ acaso
esto no es utilizar el miedo, el terror y el odio, como arma para imponerse y
dominar a los más débiles?, ¿cómo negar que esto es fascismo y terrorismo?,
pero el imperio y sus aliados no conocen fronteras en la desfachatez y el
cinismo, el sr. Bush, en su discurso ante la asamblea de las Naciones Unidas el 22 de
septiembre de este año, pretendió darle al mundo clases de paz, de derechos
humanos y no contento, acusó a otros países de violadores de leyes y
principios, lanzando amenazas e improperios, mayor delirio y descaro imposible.
Nos guste o no, esta pequeña síntesis, es una aproximación a la
verdad de nuestros días, frente a un mundo que hasta hace poco tiempo atrás,
con contadas y bien localizadas excepciones, mostraba una pasividad que rayaba
en la indeferencia, de cuyo seno comenzó a salir una voz de preocupación que se
fue transformando en rebelde y defensora de sus derechos y dignidad, para
convertirse en poco tiempo en ejemplo a seguir, señalando derroteros y
demostrando un posible camino para que la humanidad salga del atolladero a que
el decadente capitalismo le ha llevado, su sola y aislada voz hasta no hace
mucho tiempo atrás, ha encontrado eco en otros países, mientras la obtusa y
enardecida oposición tanto nacional como internacional, se ha encargado de
internacionalizarle a través de una publicidad descalificadora
cargada de miedos, mentiras, calumnias y odios, que describen y copian las
campañas del fascismo. Ya el lector habrá descubierto que me refiero a
Venezuela y su Revolución Bolivariana, acosada por una descomunal campaña
publicitaria tanto interna como externa que recuerdan a las conocidas campañas
del fascismo, tanto por sus similitudes como por sus propósitos, así como por
su estructura y composición. Claro que adaptadas a otro contexto histórico.
Veamos: Es bien conocido como Hitler toma el poder en Alemania apoyado fundamentalmente
en dos bases, el miedo y el odio, bases que su organización convirtieron en
doctrina, pues huérfanos de programas relevantes, nobles y humanos, se
alimentaron de lo más animal y primitivo, su bien montado aparato publicitario
dirigido por Joseph Goebbels, su conocido ministro de
propaganda y considerado el padre de la publicidad, supo explotar muy bien las
fuertes dificultades que tuvo que vencer
Como bien puede apreciarse el
miedo, el terror, el espanto, provocado en las clases medias alemanas, pequeña
y mediana burguesía, tenderos y comerciantes y desde allí al grueso del pueblo
alemán, jugó papel decisivo en los resultados indicados. Necesario es señalar
que este fue el inicio de lo que hoy es el mensaje publicitario y su innegable
éxito en la alienación, aculturación, embrutecimiento y dominio psicoemocional, que a través de los medios de comunicación
el sistema y las clases dominantes han logrado en la sociedad de nuestros días.
Obligado es recordar aquí, el papel que jugó la iglesia en la propagación del
fascismo. ¿Cómo olvidar al cardenal primado Gomá
recibiendo de Franco el sable de
Imposible negar y menos desconocer, el miedo el terror, el odio,
la segregación, la exclusión y el rechazo, que el poder constituido y la
cultura del capitalismo practica contra todo intento de cambio que amenace a
los sacrosantos intereses del capitalismo, el que al verse amenazado recurre a
su fase salvaje y primitiva, autodespojándose de sus
propias caretas y mostrando su verdadero y auténtico rostro.
El miedo, el terror y el odio, son los principales ingredientes
de la campaña contra
Los laboratorios del temor y del miedo, en estrecho contubernio
con el poder, tanto interno como externo, difunden a través de los medios de
comunicación, prensa, radio, televisión, teléfono, Internet, conversaciones,
charlas, conferencias, etc., las más peregrinas y fatuas versiones y
estupideces, las que a su vez son repetidas por oyentes embrutecidos por el
fanatismo y el odio, enfermos que ya han perdido la capacidad de analizar los
fenómenos con criterios críticos y analíticos cuando se trata de el proceso revolucionario
o si se involucra el nombre de Chávez. Aspectos tan baladíes como: Chávez va a
eliminar la patria potestad que tienen los padres sobre los hijos, que lo
traducen en “Chávez le va a quitar los hijos a los padres”, Chávez le va a quitar una casa o apartamento
a quien tenga dos, Chávez no permitirá que una familia tenga mas de un
automóvil, Chávez va a prohibir que las mujeres usen pantalones apretados o
ceñidos al cuerpo, Chávez va a prohibir el uso de la minifalda, Chávez va a
nacionalizar las escuelas y clínicas privadas, Chávez prohibirá la educación
católica, Chávez prohibirá el libre
ejercicio de las profesiones, etc., etc. A esta campaña se le han unido voces
de altos prelados de la iglesia venezolana, desde obispos al Cardenal Castillo
Lara que tiempos atrás ocupó un alto cargo en el Vaticano, del que fue relevado
por haber tenido vínculos en el caso del Banco Ambrosiano. Los que al no tener
alegatos y pruebas repiten lo que la verdad desmiente, como los calificativos
de tirano, dictador, violador de los derechos humanos, y otras incongruencias,
pues las víctimas de este singular dictador no aparecen ni siquiera de nombre.
La identidad con el pasado fascista de otros destacados miembros de la iglesia,
no puede ni negarse, ni ignorarse.
Como bien puede apreciarse los intereses que promueven esta
campaña, establecen y estimulan un código conformado por el temor, el miedo, el
terror, el odio, que cierran en un círculo vicioso a su víctima, el que queda
atrapado, estrangulando su capacidad de ver, de pensar, de analizar, discernir,
teniendo como único estímulo el odio provocado por el miedo y el temor que le
invade.
Así vemos como la parte de la sociedad venezolana atrapada en esa
trampa y constituida mayoritariamente por la burguesía y las clases medias, son
en apariencia personas normales teniendo un comportamiento socio – cultural
normal, pero cuando aparece
Continuará…