A favor de una Constitución canaria

Juan Alberto González Cabrera

Estimado señor director, vengo siguiendo todos los domingos desde el 1 de septiembre la publicación del Anteproyecto de Constitución Republicana de Canarias, presentada por el Congreso Nacional de Canarias (CNC), cosa que los patriotas canarios estábamos esperando hace tiempo. Por mi profesión de taxista he oído comentarios muy favorables sobre la misma y que ya era hora de que se publicase algo nuevo en política, algo fresco, con ideales, que no los continuos escándalos de corrupción o los manejos de partidos españoles y, sobre todo, los comentarios van en el sentido de la valentía que ha significado su publicación en este periódico independiente de Canarias, el único que defiende nuestros derechos nacionales.

Me ha gustado mucho lo de las Milicias Canarias, pues por nuestras familias antiguas sabemos el papel que jugaron las Milicias de Voluntarios Canarios a lo largo de los siglos contra los ataques de piratas y navíos enemigos y el papel que desempeñaron en Tenerife cuando el ataque del almirante Nelson, ya fueran de La Laguna, de Taganana, de Garachico o de otros lugares. Reestablecido este servicio de Milicias, -como sucede en Suiza-, nos evitamos de tener un ejército profesional, que cuesta muy caro. No me extrañaría nada que los amigos del colonialismo fueran los primeros en atacar lo de las Milicias y preconizar lo de un ejército profesional. Yo no pierdo la esperanza de ver un día a la República Federal de Canarias, sentada en las Naciones Unidas, y nuestra bandera nacional de las Siete Estrellas Verdes flotando entre las banderas de todos los estados soberanos del mundo. Es la marcha de la historia, a pesar de la ceguera del colonialismo español.