El fervor a la Virgen

Nicolás Díaz de Páiz

 

No puede desvincularse el fervor religioso a la Patrona de Canarias, la Virgen Morenita, María de Candelaria, con la figura del obispo canario Bernardo, primer evangelizador en la Iglesia de Tenerife.

En los actos de las fiestas en honor de la Patrona General de Canarias, celebrados recientemente, el obispo nivariense subrayó la fe del pueblo canario, del pueblo de Dios, en María Madre nuestra y Madre de Dios. Unidos todos en la fe con nuestros antepasados de raza guanche.

Deteniéndose en la marcha poco ecológica con que gira el mundo, María no es una persona del pasado, trasciende todo los tiempos. Su imagen en sí, por la fe, como la estrella del mar, para nosotros, los cristianos, que navegamos por los mares de la vida, nos orienta el rumbo hasta llevarnos al puerto donde nos espera su hijo, Dios.

Muerte y resurrección como María, se inscribe en el "sueño de Dios". Y es que los cristianos y de otras confesiones creyentes jugamos con ventaja. Tenemos "doble vida", no sólo la vida terrena, sino también la "otra vida", cuando veamos "cara a cara" a Dios. Y es que hay presencia del Espíritu Santo. ¿Cómo se explica? ¿Cómo empezó "la cosa"?: Sagrada Familia, Jesús crucificado, doce apóstoles miedosos y los millones de seres que creemos en Dios. El Resucitado por María nos trajo la esperanza, el Reino de Dios, para hacerlo presente "así en la Tierra como en el Cielo".

¿Nos lo creemos?