El
pueblo saharaui engrasa sus armas
El movimiento de apoyo a la causa saharaui se renueva
En Tenerife se ha despertado un movimiento en apoyo a la causa saharaui. Es un movimiento nuevo, en crecimiento, y con la suficiente fuerza como para aspirar a un cierto eco mediático. ¿Por qué suenan tan alto estas pretensiones? Sabemos que no somos los primeros en denunciar el exilio forzoso de los saharauis que sobreviven en los campamentos de refugiados, o el sometimiento de los saharauis que sufren torturas, violaciones, secuestros, desapariciones y encarcelamientos en los territorios ocupados por Marruecos.
Pero sí en organizarnos con la perspectiva de que el tiempo de los coloquios y los videofórum se acaba. El pueblo saharaui engrasa sus armas tras 17 años de ejemplar espera pacífica al cumplimiento de la legalidad internacional: ¿es qué la sociedad civil se va a quedar muda? Nosotros no.
No pertenecemos a la generación canaria que emigró al Sáhara Occidental para trabajar y que tuvo que regresar dejando los calderos al fuego con motivo de la venta española de un territorio que aún está “pendiente de descolonización”.
No oímos
nunca hablar en la escuela acerca del pueblo saharaui, aunque viva a menos de
Tenemos la
calle, la voz y las manos. Por eso hemos hecho y haremos uso de la desobediencia
civil pacífica como medida de presión. Por eso, el día 28[08-2008] estuvimos
en tres puentes de la autopista donde quedaron amarradas pancartas que hablaban
del robo y el silencio de España o la inminencia del conflicto armado. En menos
de una hora aparecieron en un céntrico cruce de la capital otras tres grandes
pancartas, mientras sobre el muro de una fuente adyacente aparecían compañeros
vestidos a la manera saharaui con la cara llena de golpes, cicatrices,
moratones. El silencio acabó cuando de la azotea de un conocido edificio se
descolgó una bandera saharaui de unos
jeudi 4
septembre 2008.