DESDE
EL Guiniguada
FÚTBOL
E IDENTIDAD
Félix
M. Arencibia
La tarde
primaveral nos hace manar el sudor, mientras, por la mañana nos penetraba hasta
los huesos con sus frías manos. ¡Cosas de la caprichosa primavera! Doramas Martín acaba pensando con el
subcampeonato de copa de la UD Las Palmas
en 1978, quizás para no irritarse más con las justificaciones de los políticos
a la subida de los sueldos. Le vienen recuerdos anteriores al 78, ya no es un
niño, de los que se quedaron subcampeones de liga. Fueron momentos bonitos por
el fútbol y la ilusión que les depararon aquellos míticos jugadores: Correa, Tonono, Guedes, Germán, Gilberto I, Martín Marrero, Hernández,
Aparicio, Oregui… y otros tantos posteriores.
Nunca olvidará los despejes certeros y elegantes de Tonono,
los pases largos y precisos de Guedes dirigidos a
Gilberto I, la calidad técnica de Germán,
sus regates y su visión de juego… Quiere
compartir su reflexión con un amigo canario chicharrero sobre hasta qué punto
un club de fútbol representa la identidad de un pueblo. Hola Jorge:
Espero que te
encuentres bien de salud, a pesar de que el CD Tenerife te haya traído más de
un disgusto, lo de la UD Las Palmas
es aún más duro. Quizás sea la magua de pasados más brillantes para ambos club
lo que nos mantiene pendientes de ellos. La rememoro con nostalgia, unos
recuerdos que son de la época en que aún vivía el dictador, lo del
subcampeonato fue más tarde. El CD Tenerife estaba más flojo en esa época y la
UD Las Palmas representaba un poco al
fútbol del Archipiélago. En otras épocas ha estado el CD Tenerife mejor e hizo
ese papel. Bueno, lo que te quería expresar era la pregunta de qué puede
representar un equipo deportivo en la idiosincrasia de un pueblo. En principio
creo que poca, la identidad supone algo
más: la geografía, el habla, la historia, la cultura (tradicional, literatura,
pintura…)… Estos componentes a veces nos resultan menos visibles y los vivimos
menos conscientemente, unas veces por
ignorancia, otras por la alienación de la ideología dominante, por
carecer un proyecto educativo que conecte con nuestras raíces y nos permita
interactuar más libremente con otras culturas y pueblos.
Jorge, el deporte hoy tiene menos que ver aún
con la identidad. Si nos fijamos en las alienaciones de los equipos, pocos
jugadores son de la tierra. Proceden de los más variados países y continentes.
Forman una especie de circo, defienden con profesionalidad la camiseta, pero ni
llegan a representar nuestra forma de interpretar el deporte, como es el caso
del estilo técnico de nuestro fútbol. Sin embargo seguimos siendo fieles,
quizás sea un reflejo del pasado, como te decía. Para algunas personas es el único
componente de identificación colectivo, pues no son conscientes o no les
permiten otro. Bueno, Jorge, te dejo con las hermosas palabras de nuestra poeta
Cristina R. Court:
“Hay un hombre le dibuja la nostalgia al teléfono: los sueños postergados esperan
dentro de los ojos”.
http://doramas1924.blogspot.com