EL GALARDÓN DE D. PAULINO
Emilio J. Armas *
Los docentes
Canarios estamos de enhorabuena. Hace unos días hemos tenido conocimiento, por
los diferentes medios informativos, de una fantástica noticia: el reciente
premio otorgado a
Consiste el,
sin duda merecido galardón, en un “Generoso Incremento de las Retribuciones
Brutas” de la Consejera para el ejercicio 2008. El referido premio ha
sido otorgado por el propio Presidente del Gobierno Autónomo, D. Paulino
Rivero, en reconocimiento a la “dilatada” labor realizada por la Consejera
siempre al servicio de la Educación y, en especial, por sus denodados esfuerzos
por transmitir a la sociedad canaria una gran “confianza” en el sistema
educativo. Un claro exponente de esta labor ha sido la recientemente publicada “Carta Abierta a los Padres y Madres del
Alumnado Canario” en la que animaba a éstos y a los docentes a apostar por
el “fortalecimiento de las relaciones y el trabajo conjunto” en pos de la “mejora”
del servicio educativo.
Se trata de la
distinción más alta otorgada por un Presidente Autonómico a un Consejero y que
conlleva una dotación económica cercana a los 12.000 euros anuales (a partir de
enero la Consejera cobrará dos millones de pesetas más).
Los docentes
nos congratulamos de que los salarios que nos han
descontado por nuestras huelgas hayan servido, al fin, para lograr nuestro
objetivo, aunque sólo sea en parte, pues nuestra Consejera YA HA SIDO HOMOLOGADA con la Ministra de Educación y Cultura del
Gobierno Central, quien apenas cobra unos 100 euros más al año. A ver si ahora
D. Paulino Rivero homologa al resto de docentes canarios, pero no con la
Ministra ni con la Consejera, sino con el resto de funcionarios canarios que
cobran entre 400 y 600 euros más al mes que los docentes.
¡Enhorabuena Consejera!
Usted consigue milagros que parecen imposibles. Enhorabuena también al resto de
los miembros del Gobierno de Canarias que han obtenido, todos ellos, diferentes
galardones dotados con sendas cuantías económicas para su HOMOLOGACIÓN.
¡Lo que son las
cosas! Los que no querían ni hablar de homologación, que ironía, ya están todos
homologaditos.
* Delegado de