Puerto
de Granadilla, punto y final
Cándido
Quintana *
Hace ya muchos años, se pretendía ubicar en la costa
de Granadilla un importante astillero, el mayor de España se decía, algo muy
habitual en un medio de comunicación de esta Isla que suele magnificar lo
tinerfeño ante otros. Por fortuna, esa impactante infraestructura se quedó en
"agua de borrajas". Si esa industria naval se hubiese implantado en
Tenerife, hoy la desolación, la degradación y la pobreza serían las principales
insignias del Sur de la Isla,
en lugar del bienestar y la riqueza que ha generado ese turismo que no viene
buscando desolación ni degradación, sino Medio Ambiente y Medio Natural. Ahora,
desde hace ya unos cuantos años, unos políticos que no dan la talla, por si o
por arropamiento a unos determinados empresarios, prosiguen con su
empecinamiento de ubicar en el mismo lugar, un puerto industrial, más grande o
más pequeño, que podría sembrar un caos ecológico y social y poner en graves
riesgos de por vida, a ese Turismo generador de riqueza que cada
día huye mas del cemento y apuesta decididamente por el medio ambiente y por lo
natural. Y esto, a pesar de todos los informes negativos que desaconsejan
acometer esa innecesaria y devastadora infraestructura, en ese importante entorno
de alto valor ecológico y medioambiental.
Quienes quieran cerrar sus ojos a las realidades, quienes quieran pasar de
puntillas sobre los daños y los riesgos que este indeseable puerto podría
generar, quienes quieran mirar hacia otro lado para no ver las ilegalidades,
las irregularidades y las mentiras que arropan a ese proyecto, que lo hagan,
están en su derecho. Como justa contrapartida, admitan como de recibo las
posiciones contrarias de la mayoría de la Ciudadanía tinerfeña, que viene luchando a brazo
partido para que esa BARBARIE no se haga realidad, apoyados en contundentes
informes y valoraciones negativas de significados expertos e Instituciones. Que
quede claro, ese litoral a devastar es propiedad de TODOS y no, como da la
sensación, de ciertos empresarios y políticos interesados, ¡NO! A pesar de lo
que dice don Mariano Rajoy, el cambio climático está
ahí, a la vuelta de la esquina y ya nos está pasando carísimas facturas, aunque
esos interesados de aquí miren hacia muy lejos para situarlo. Actuemos con
cordura y con sentido común, los bolsillos deben quedar al margen, se trata del
interés general y del futuro de la
Isla. Las obras innecesarias ya no tienen cabida, máxime si
son tan devastadoras como ésta y poseen alternativas viables y menos impactantes.
La Ciudadanía
está esperando como agua de Mayo, que los políticos honestos de esta tierra
rechacen definitivamente el proyecto del puerto de Granadilla, por todos los
argumentos expuestos, pero, además, porque existen otras razones que así lo
aconsejan. Argumentos tan frontalmente alejados de la honorabilidad de las
personas, como la ilegalidad, la irregularidad y la mentira también están ahí e
invitan a su rechazo, ¡den la talla, por favor!
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Presidente de la Plataforma
de Defensa del Puerto de Santa Cruz