Hacia la soberanía
José Antonio Guadarrama San Luis
La diplomacia canaria sigue abriéndose paso en
el mundo político desde 1964, en que se creó en Argel el primer movimiento de
liberación organizado, el MPAIAC, el cual iba a anunciar a la opinión pública
internacional que en un territorio colonial de España, las Canarias, situado
en el continente africano, su pueblo quería la soberanía y rechazaba el
estatuto colonial. Para los europeos y muchos americanos, Canarias eran unas
islas que producían plátanos y tomates, que tenían buenos puertos y que visitaban
los turistas por su clima y su sol. Otros más politizados sabían que en
Canarias fue donde el dictador Franco se había levantado contra la República Española
y los obreros ganaban al mes unas 1.450 pesetas, los que trabajaban, y no había
prensa libre, sino controlada a la fuerza, directamente, por el régimen
franquista, como se sabía que habían hecho con los periódicos canarios. En
América, lo que se sabía de Canarias era que docenas de veleros con emigrantes
canarios clandestinos llegaban a sus costas medio muertos de hambre, en busca de
trabajo o huyendo de la represión, para enviar algunos bolívares o pesos a sus
famélicas familias. En las universidades europeas se conocía que en Canarias
vivía un pueblo llamado guanche, que vivía pacíficamente hasta que fue
conquistado y esclavizado por la metrópoli española y que el pueblo subsistía
en las islas a pesar de la venta de esclavos. En Francia se conocían los
libros de Sabino Bertelot y Vernau,
entre otros, hablando de los guanches y su pervivencia.
Años después, los gobiernos africanos fueron
tomando conciencia de que Canarias existía y que
buscaba su soberanía como cualquier país colonizado y esto fue echando las
bases de una diplomacia nacional canaria que empezaba a moverse por todas partes
ante la indignación de la metrópoli colonial y de su diplomacia. La OUA empezó a tomar conciencia
de que además de las colonias francesas, portuguesas e inglesas, España tenía
sus colonias y debía descolonizar, lo cual iba a ser difícil, pues en su viejo
imperio colonial de América hubo que expulsarla a la fuerza.
Hace ahora 40 años, en la VI Conferencia de jefes de Estado de la OUA en Argel, el 20 de julio
de 1968, dicho organismo internacional, a ruegos del MPAIAC, hizo una
declaración solemne, la única hasta ahora, señalando explícitamente que
Canarias formaba parte de África y no de Europa y que su pueblo tenía derecho
a la autodeterminación y la independencia como todos los pueblos colonizados
del continente [1].
Esto fue un nuevo hito de la diplomacia canaria en las etapas hacia la
soberanía. Posteriormente, el tema de Canarias entró a formar parte de la
diplomacia africana y en 1970 en la ciudad de Argel, el secretario general del
MPAIAC, Antonio Cubillo, hizo entrega al presidente del Comité de
Descolonización de las Naciones Unidas de un memorándum en francés donde
solicitaba la apertura del caso colonial de Canarias, a través de las Naciones
Unidas[2].
Posteriormente, en 1972 y 1974, el comité de
los 24 hizo una visita en Argel y se reunió con los representantes de los movimientos
de liberación de las colonias africanas y planteó a los representantes de nuestra
diplomacia libertadora la necesidad de solicitar el apoyo de los gobiernos africanos,
para que el grupo africano de la
OUA llevase directamente a la Asamblea General de
NU el caso de la descolonización de Canarias y obligar a España a fijar el
calendario de descolonización, al cual está obligada[3].
Febrero de 1978, en Trípoli (Libia), se obtuvo dicho acuerdo por mayoría, lo
cual fue un éxito de nuestra diplomacia. Sin embargo, la diplomacia española
empleó otra dialéctica vergonzosa, el posterior intento de asesinato, en vez de
aceptar los principios de las Naciones Unidas, a favor de la descolonización.
Sin embargo, en los momentos actuales, la diplomacia libertadora canaria no
está sola y hemos planteado de nuevo ante las Naciones Unidas el proceso de descolonización,
enviando incluso un proyecto de constitución[4],
contando como sabemos en Canarias, con una gran apoyo popular, apoyo que se
lee en la gran prensa independiente canaria, TV y radios, entre los cuales incluyo
en preferencia a EL DÍA y a nuestro periódico digital El Guanche, lo que
provoca la reacción de los medios de comunicación españoles y sus sucursales en
Canarias y la de algunos políticos llamados canarios que se conforman con que
los llamen ultraperiféricos o atlantistas, en vez de canarios conscientes, en
el largo camino por nuestros justos y legítimos derechos nacionales y por
nuestra soberanía.
[1]Declaración
solemne de la OUA sobre la descolonización de Canarias
[2]Memorandum en francés
[3]El MPAIC
participa en las reuniones de la OUA
[4]Anteproyecto de la
Constitución de la República Federal Canaria