“Hasta que pueda”

 

Agustín Mora

 

Hace unos meses yo enviaba una nota a la que llamé “Hasta luego”. Evidentemente resultó ser así porque fue un hasta luego. Y regresé y seguí con los comentarios y con las ansias de incorporar información y conceptos diferentes a los que los medios comerciales nos tienen acostumbrados para adocenarnos.

 

Hoy, me veo en la obligación ética de escribir otra nota que llamaré… “Hasta que pueda”.

 

Si aquél “Hasta luego” no significó una despedida real porque yo así lo imaginaba, este “Hasta que pueda” va reduciendo mis posibilidades de seguir en la brega.

 

En poco más de seis meses me deben volver a operar de un cáncer que se inició en la boca (mi lengua pecadora) y que se extendió al cuello, zona izquierda. Me extirparon no sé cuantos ganglios porque el cáncer no se quedó calladito en mi maldita lengua. Seis meses después no solamente no se quedó callado, sino que se buscó (la “rusca” de novela de “La sonrisa etrusca”) más zona donde atacar. Y ahora se me cobijó, buscando negro amparo, en el lado derecho de ese cuello ya indefenso. Me vuelven a intervenir ese lado para ver si la magia de los adelantos medicinales tienen éxito (cosa que dudo…).

 

Esta nueva intervención se producirá en breve con lo cual… ya quedo reducido a la mínima expresión porque, para más Bush, no hay demasiadas posibilidades de éxito.

 

Me vuelvo a callar, amigas, amigos, compañeras y compañeros. Ahora mi lucha no puede ser la “Europa infame”, “La ilegalidad” o, lo más cercano en el tiempo, la cosa de la Eurocopa y mi “Ra, ra, ra”. Ahora mi lucha es ganar tiempo al tiempo y sobrevivir a una guerra (que no batalla) que es más fuerte que yo.

 

Muchísimas gracias a todo el esfuerzo, cariño, comprensión y solidaridad que me demostraron. Ustedes van a seguir con su esfuerzo y trabajo de denuncia, de reclamo por la justicia. Ese digno y hermoso trabajo de no callarse ante ninguna injusticia, de denunciar todo lo que sea denunciable. Y yo voy a estar con ustedes. Siempre.

 

Como dice un viejo amigo mío… “hasta el próximo cruce de caminos”.

 

Un abrazo solidario y combativo desde mis carencias.

 

Nota de la Redacción:

Te deseamos de corazón ¡suerte! en este nuevo trance; tu talante combativo te será de ayuda. ¡Te esperamos!

Álvaro Morera, coordinador.