DESDE
EL Guiniguada
EL
ICEBERG DE
Félix
M. Arencibia
La mañana se levanta
con el guineo del tráfico que circula nervioso bajo un sol agorando calores. Doramas Martín se despierta con la cantinela de la corrupción en
nuestro Archipiélago en las voces repetitivas de los informativos de las
emisoras de radio. Piensa que dicho mal resulta inherente a este sistema
capitalista egoísta y salvaje que condiciona nuestra supervivencia y
convivencia. Si embargo, no hay que olvidar que está compuesto por personas responsables
de sus actos con sus nombres y apellidos. Es cierto que el sistema crea la
corrupción para que la política esté al servicio del capital. Empresarios y
políticos son protagonistas indiscutibles de tales corruptelas. Doramas quiere
enviar el correo de su reflexión a un amigo. Hola Morales:
¿Cómo te
encuentras de salud? Espero que bien. Te escribía para compartir la reflexión
sobre la lacra corruptora que nos produce tanta decepción de la política y de muchos
políticos, de una democracia que más parece un carnaval esperpéntico.
Estamos convencidos que los casos que
salen a la luz son tan sólo la punta del iceberg de las estas putrefacciones.
Como tantas veces hemos hablado, el sistema
que llaman de libre mercado, que se multiplica ahora globalmente al
instante, es el que produce tamañas carroñas en su seno. El capital necesita de
la licencia y la inversión pública y para ello utiliza al político como
cómplice de sus ilegalidades e inmoralidades. Parece que algunos gobernantes no
se lo ponen difícil situándose al
servicio de sus intereses.
Amigo Morales,
existen varios factores que inciden en este cáncer. Los políticos en su
ambición llevan su prepotencia al límite, se sienten con derecho a todo, las
leyes y la ética no existen para ellos. Así que no nos debe extrañar que se
suban cuando y cuanto quieren los sueldos y demás dietas. Ello no frena la
corrupción como pretenden algunos. Se han convertido en profesionales de la
política; llevan años y años ejerciéndola, moviendo los resortes del poder con
modos que pueden denominarse mafiosos. Creen que lo pueden
comprar todo igual que lo hacen con ellos. A los medios de comunicación,
importante factor del sistema, los sobornan con dinero destinado a la
publicidad institucional y otros fondos públicos que pertenecen a todos.
De esta
manera se perpetúan indefinidamente a pesar de que hablan de democracia y de
que se puede votar libremente. A estas alturas no nos creemos tales argumentos,
vemos como presuntos corruptos son reelegidos. Es indudable que alteran la
visión de la realidad de los votantes a través de los medios y otros viejos
resortes caciquiles. Claro que esto no lo pueden realizar indefinidamente y que
todos tenemos que colaborar en su erradicación. Otro componente es la financiación
de los partidos políticos que resulta condicionante, pero que no es la raíz que
genera la corrupción.
Bueno, amigo
Morales, te dejo con estos versos de nuestro poeta Juan R. Tramunt (Canarias, 1955): “Oigo al perro noctámbulo en su
grito / de criatura fósil / con la anónima égida nocturna / ocultar su rubor de
la mañana.”
http://doramas1924.blogspot.com