La iconografía de San Sebastián
Nueva muestra de
Viernes 12 de septiembre, a las 23:00 h.
La lagunera Sala Conca (Plaza de
El horario de la exposición es el
siguiente: los lunes de 18:00 a 21:00 h.;
de martes a viernes de 11:00 a 13:00 h. y de 18:00 a 21:00 h. y los
sábados de 11:00 a 13:00 .
Desde principios de la década de los ochenta, el
director de
Gonzalo Díaz considera que cada una de las obras que
atesora sobre el santo refleja un “autorretrato psíquico y psicológico
inconsciente” de su respectivo autor, pues, estos artistas “se han tomado la
propuesta como un reto personal”, volcando en sus piezas lo mejor de sí mismos
y de su radiografía interior.
El episodio de la literatura religiosa en que se narra
cómo el cuerpo desnudo de San Sebastián fue traspasado por las flechas ha sido
el más recreado a lo largo de la historia del arte en relación a este santo y
es también el punto de partida de la mayoría de las obras de esta colección de
Mientras Fernando Bellver se inserta en el pop art para impregnar su pintura y su dibujo de caracteres
propios del cómic y del estilo de Lichtenstein; Juan Bordes y José Viera
reflejan la fascinación por el cuerpo humano desde un enfoque renacentista,
asumiendo los cánones de belleza y potenciando la elegancia de los gestos. No
obstante, la imagen de Viera sobrecoge, pues el cuerpo del Santo se está
transformando en la columna al que está atado. No menos escalofriante es la
imagen de Eve-María Zimmermann, quien enfoca su
atención en la cabeza del personaje, y sustituye las flechas por clavos, en
alusión a las ideas destructivas que pueden acabar con una vida humana.
Por otro lado, Domingo Vega transforma la flecha en un
plumero, al tiempo que encadena el cuerpo mediante los tallos de la planta
vulgarmente conocida como "espinas de Cristo", de la que brotan unas
flores rojas, en clara alusión a las gotas de sangre.
Si una de las imágenes más cómicas viene de la mano de
Andrés Rábago y su San Sebastián soñador, que utiliza
sus flechas para volar a lo alto del cielo; tal vez la representación más
trágica sea la de Luis Arencibia, pues su deformado y
moribundo san Sebastián, atado a un árbol, tiene por única compañía varios
cadáveres a sus pies.
Como complemento a las obras plásticas,
Elena Morales
Prensa Sala Conca