IDENTIDAD NACIONAL. ¡¡Urgente!!

 

Luis Fco. Padilla

 

 

ENDOFOBIA[1], una innegable realidad enraizada en el pueblo canario.

 

Explico:

 

El pasado sábado 6 de septiembre, 2008, acudí por curiosidad al XXX Festival Sabandeños, dentro de las fiestas del Cristo de La Laguna (Agüere). No hace mucho me puse a recopilar, de diferentes discos, repertorios de la mítica agrupación “folklórica”, deleitándome con una variedad de canciones patrias (Llamarme Guanche, La Cantata del Mencey Loco, etc.), así mismo, con la  más enraizada e interesantísima música canaria. Sin embargo, me acordaba, puesto que hace ya bastantes años, que los amigos de conciencia nacional concluimos en bautizarlos, dada la evidente línea “apátrida” por la que se decantaban, “Los Sabancerdos”. Entonces, y dado lo señero del 30 onomástico de su festival, decidí acudir al señalado acontecimiento para comprobar si, aún, se reafirmaban, patéticamente, en su “avergonzada trayectoria endofóbica canaria”, obviando, incomprensiblemente, un valiosísimo repertorio nacional.

 

Sigo explicándome:

 

Una tendencia que, con la santurrona intención de hermanarnos con otros pueblos y fundir culturas, lo cual no está mal siempre que mantengamos, culturalmente, los pies en el suelo, púes, va arrinconando paulatinamente nuestro folklore más autóctono para dejar todo el protagonismo al de terceros países donde, luego, ni siquiera nos corresponden. El problema es que no dejan afianzar una base cultural de clara identidad nacional canaria. Tal vez no interese, por lo tanto, ante la falta de un arraigo propio, nuestra gente se agarra a “guanajadas” foráneas como si fueran de casa. Un intercambio cultural se hace cuando tú aportas algo tuyo hacia otra cultura y a cambio te deleitas con algo suyo, no para suplir lo ya establecido, lo cual redundaría en el hecho colonial y la aculturación, sino para apreciarlo y valorar las diferencias. Me consta que eso no ocurre en la actualidad, ciertamente, en Canarias nunca ha ocurrido. Simplemente absorbemos todo lo de fuera, la dinámica colonial nos hace creer que es mejor y, además, que es lo mejor.

 

Últimamente apesadumbra comprobar en programas como Tenderte, antaño de claro carácter canario, la evidencia de arrinconar la música de nuestras islas, quedando acorralada, como mero preámbulo ante tonadas de otros lugares. Veo, sobretodo en ambientes más próximos a la zona capitalina, Santa Cruz, Laguna y alrededores, cómo cuando se forma una parranda tienden más a cantar temas mexicanos, venezolanos, cubanos…, que canarios. Lo peor es que a fin de que aporrean una guitarra, entre vasos de vino, ya piensan que están abanderando un acto típico canario.

 

Resulta que soy muy curioso y también, no hace mucho, me dio por entrar en un pub irlandés del Puerto de La Cruz , realmente auténtico. La camarera, muy simpática, nos invitó a que probáramos típica cerveza negra de barril. Según nos decía, no tiene nada que ver con la de lata que se vende por ahí. Exactamente, llevaba razón, que la mezcláramos con jugo de grosella o de manzana para suavizarla. Entonces, a veces no entiendo como es que se busca tanta afinidad hacia los grupos poblacionales beréberes y no se hace lo mismo respecto con el pueblo irlandés; no hay que obviar el hecho de que nuestros antepasados fueron el resultado de una mezcla mediterranoide y mechtoide, si las raíces culturales mediterráneas se hacen patentes en el norte africano, las mechtoides lo están dentro de la cultura celta. En fin, esto merece una temática a parte. A lo que iba, un rudimentario ritmo de tambor, los flautines, el acompañar con las palmas, los gritas de alegría, “ajijiya..”, (similares al los que se solían y suelen oír en el mundo rural de ciertas zonas de los altos o, incluso, de vez en cuando en las romerías y que Sabino Berthelot reconoció como manifestación indígena); unos alegres bailes a ritmo de percusión que, no me extrañaría, se asemejaran a danzas guanches, conocidas por la dificultad de sus pasos e igualmente a alguna aún en práctica dentro de nuestro rico folklore. Ellos, los irlandeses, se centran en su música, no les oí divagar hacia otras tendencias, ya sean hispanas, anglo, franco o sajonas.

 

Pero, es igual, a un grupo de venezolanos los oirás deleitarse con lo de su tierra, lo mismo pasa con los cubanos, mexicanos, argentinos, bolivianos, españoles… ¿El canario?, canta dos o tres temas propios y enseguida tiene que saltar con algo internacional, no sea que le tachen de ombligista.

 

Y es así, se hecha de menos un festival étnico de canarias. Mira que hay grupos de folklore en nuestras islas para ello. Sin embargo, siempre que se va a realizar un espectáculo de estas características, de cierto renombre, curiosamente, se le da mayor protagonismo a grupos invitados del extranjero. Parece ser que nuestro folklore solo tiene cabida dentro de las romerías, en algún acto de asociación de vecinos o para animar ofrendas florales a la virgen. También, hay que reconocer la innegable labor de investigación cultural, de muchos de éstos, pero, volvemos a caer en la endofobia cuando comprobamos que, tales, se preocupan más en encontrar influencias coloniales europeas que en rescatar y comprender pervivencias arraigadas de una cultura autóctona, no importada.

 

XXX Festival Sabandeños.

 

Un fracaso y más de lo mismo, de lo comentado anteriormente. Eso sí, la comunidad argentina se lo pasó pipa. Muchos canarios acudimos ante la llamada de un acto de ésta índole, dado que aún la gente asimila, erróneamente, a los actuales Sabandeños con canariedad, y, teniendo en cuenta que fueron el único reclamo popular canario dentro de unas carísimas fiestas, supuestamente hechas para el pueblo de La Laguna , desde luego, un pueblo canario, pues eso, ansiosos en regocijarnos con algo de la tierra, también tenemos derecho, ¿o no?  Sin embargo, parece que no, ni siquiera en el cacareado XXX Festival Sabandeños.

 

De entrada podría parecer que la disposición era razonable, dos grupos canarios y uno argentino, si no fuera que los músicos venidos desde Gran Canaria (“Sangre de Cóndor”) no eran más que puro mimetismo de la música andina y, a mi parecer, mala. Si quiero oír auténticas canciones peruanas, bolivianas y demás, prefiero hacerlo disfrutando a grupos de esa zona. Este tipo de cosas induce a pensar que nuestro pueblo está cada vez más tonto, por lo menos bastante desorientado. Luego, la segunda agrupación local, evidentemente, Los Sabandeños, cómo, al parecer, se les antojó poca la música sudamericana difundida, encima, más de la mitad de su repertorio era procedente del continente americano. ¡Que viva el intercambio cultural!, la pena es que en dicho “cruce de orillas” ni el diez por ciento de lo que se oyó era verdaderamente canario. Gravedad coge la cosa si nos damos cuenta de que lo único de canariedad que se va a poder disfrutar en tan largas fiestas laguneras pasó efímeramente; tres o cuatro canciones donde, por lo menos, se pudo deleitar la genialidad de Benito Cabrera.

 

Para el canario concienciado fue una noche patética. No voy a entrar en los detalles del persistente acoplamiento de sonidos; tampoco en lo arrinconado que quedó el recinto al obligar el desplazamiento de su natural posición, causa de la reubicación del mercado; o, lo intempestiva de la hora en que se relegó la actuación sabandeña, 02:00 de la mañana. Al contrario, prosigamos en base a lo argumentado hasta el momento:

 

Se vieron multitud de banderas argentinas y pañoladas ondeando, bajo un fervoroso ímpetu nacional; como usualmente suele ocurrir, ninguna de  canarias. ¡Qué envidia! Un poco de pena, también, me dio comprobar como algunas personas mayores, vecinos laguneros que querían ver a sus Sabandeños, se sentían desplazados y algo incómodos ante la agitación de los argentinos -haciendo temblar las gradas con sus saltos e aireando, a los de los lados, con las citadas españoladas- muchos optaron por marcharse dejando evidentes huecos. Luego, también, los argentinos que fueron a lo que fueron, tan pronto se acabó el concierto de Soledad, la mayoría de ellos, salieron en desbandada dejando más frío, aún, el patio de butacas ante la actuación de los anfitriones. ¿Y Los Sabandeños?, ¿a quién le interesaba? Visto es que a “los hermanos del sur de América” muy poco. ¿Y a los canarios?..

 

Que más da a estas alturas, y, dentro de poco no se va a saber que nos identifica a los canarios, un bolero, una bachata, una ranchera, un mariachi, un punto cubano, unos aires de lima… Que más da, si podemos asemejarnos, igual, con el animoso folklore argentino de Soledad. Admirando el “ensalzamiento nacional” que dedicó a sus compatriotas asistentes, y, divertirnos observando el ondear de sus bonitas banderas. Para luego, salir del recinto engañándonos al pensar lo bien que lo pasamos, cuando los verdaderos protagonistas fueron dichos colonos argentinos.

 

Pero…, ¿se imaginan, ustedes, poder llegar a disfrutar de una efervescencia patriótica tanto como hicieron ellos?, y no me refiero a la goda y reaccionaria españolidad que tanto mal nos ha hecho y hace. Difícil lo tenemos mientras no hagamos resurgir la tan necesaria identidad nacional de nuestro pueblo.

 

Identidad nacional. ¿Urgente?, pues sí. Además, una responsabilidad y trabajo de todos.

 

[1] Endofobia en Canarias

 

Nota de la Redacción : La actuación del carismático grupo Taburiente, prevista para el próximo día 19 de este mes de septiembre dentro de los actos de la reapertura del Teatro Leal, está publicada en el Diario de Avisos, página de Cultura, 9-09-2008 [1]. Junto a Taburiente actuarán también Mestisay, Braulio, Caco Senante, Polo Ortí y K-Narias. Las entradas estarán a la venta en taquilla a partir del próximo día 12, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00.

 

 

El mismo grupo Taburiente actuará en las fiestas del Cristo de Tacoronte, en la gala de la elección de la Reina de la Vendimia, junto con Manolo Vieira y Pedro Izquierdo, programado para el próximo día 26 del presente mes de septiembre.

 

Y ya que estamos con las actuaciones de Taburiente, en Tamaran (Gran Canaria) actuarán el próximo día 18 en el aniversario de una Sociedad, de la que no disponemos de más datos, y el día 20 en el campo de fútbol de Veneguera -Mogán-.

 

 

 

 

 

 

 [1] http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/226147//template/30/