Si fuera verdad, como dicen los manipuladores colonialistas, la desaparición
de la raza, tal como aniquilaron salvajemente a los indios en Cuba y Argentina,
no hubiese quedado ningún vestigio de nuestra cultura e idiosincrasia, usos y
costumbres, topónimos y nombres guanches en sus descendientes actuales, al
igual que sucede con los indios de México, los cuales perviven ha pesar de los
millones que fueron masacrados y asesinados por los bárbaros españoles y su
ficticia cristianización.
El gobierno colonial español se
ha caracterizado, a lo largo de su historia, por ser un aferrado enemigo de la
verdad. Durante siglos ha manipulado, con un lenguaje falaz y superfluo, el
origen del pueblo canario, diciendo que la raza guanche desapareció durante la
conquista en el Siglo XV. No recordándose en la historia del colonialismo
europeo, un régimen más déspota y embustero que el español.
Si observamos sobre el mapa nuestras Islas Canarias, formando parte del
continente africano, y separadas de éste por un brazo de mar de 94 kms., y una
profundidad máxima de
Esta realidad es avalada por recientes estudios que asocian los ciclos eruptivos
de nuestros volcanes con las principales fases dinámicas del vecino Atlas, una
de cuyas principales fracturas se prolonga hasta nuestro archipiélago, se
reactivaría periódicamente, facilitando la salida de magmas en sucesivos
impulsos de compresión y distensión, como señala el esquema sobre vulcanología
de los Sres. Anguita y Hernán, la «fractura propagante », que, por otra
parte, tiene el interés de mostramos cómo los sedimentos mesozoicos de
TOPÓNIMOS y
PALABRAS GUANCHES EN
Existen miles de topónimos y palabras guanches, las cuales conservan en su uso
propio el pueblo canario, las cuales serían muy extenso de enumerar. No
obstante, voy a exponer algunas de las más conocidas, que serían los nombres
originales de las islas y pueblos que conforman el archipiélago canario;
CHINET= Tenerife, TAMARAN= Gran Canaria, BENAGUARE=
USOS y COSTUMBRES
GUANCHES
El folklor guanche es muy variado, al igual que sus romerías, siendo el baile más
popular el Tajaraste, los cantos de endechas herreñas, los populares tambores y
chácaras de
En deportes guanches tenemos
Aunque con anterioridad se realizaron estudios científicos, acerca del origen
de los guanches, por etnólogos europeos, Verneau (1873), Fisher (1931),
Falkengurger (1947), Wolfel (1951), Schwidetzky (1955) y Rozing (1967), quienes
unánimemente coinciden en afirmar, que el guanche sigue constituyendo en gran
medida la base racial de la población canaria.
El estudio científico más reciente data de 1975, realizado por la conocida
Dra. Ilse Schwidetzky, y que, tras 3 años de investigaciones en las islas,
tanto con restos humanos como con seres vivos, basándose en 2.023 cráneos,
2.060 huesos largos, y 6.814 escolares canarios de
Manteniendo siempre su rebeldía e idiosincrasia, como pueblo diferencial a lo
largo de los siglos, a pesar de la esclavitud a que fue sometido y marginado al
repartirse sus tierras los invasores españoles. La población con raíces
guanches supera el 55%, aunque se encuentra mezclada y diluida en aquellas zonas
capitalinas, por las sucesivas llegadas de emigrantes, lo cual ha dado lugar a
la formación del actual pueblo canario.
Existen diferentes datos sobre la etnia guanche, como pudiera ser el factor
sanguíneo, el cero negativo, que concuerda con el grupo cro-magnon, conservándose
en su estado prehispánico en la isla de
CONCLUSIÓN y EPÍLOGO
Si fuera verdad, tal como dicen los manipuladores colonialistas, la desaparición
de la raza, tal como aniquilaron salvajemente a los indios en Cuba y Argentina,
no hubiese quedado ningún vestigio de de nuestra cultura e idiosincrasia, usos
y costumbres, topónimos y nombres guanches en sus descendientes actuales, al
igual que sucede con los indios de México, los cuales perviven ha pesar de los
millones que fueron masacrados y asesinados por los bárbaros españoles y su
ficticia cristianización.
Con los datos expuestos, es más que suficientes para cualquier persona con un
índice intelectual medio, para reconocer que