Incierto futuro del plátano canario

 

 

Antonio Cubillo Ferreira *

 

Tras siete años de negociaciones sobre el comercio, la llamada Ronda de Doha de la OMC, que se celebraba en Ginebra, ha terminado con el fracaso de las mismas. Como el futuro de nuestros plátanos estaba liado con dichas negociaciones, debido sobre todo al arancel de la "banana dólar" y sus posibles reducciones, el sector platanero se ha felicitado del fracaso de dichas conversaciones pues se va a mantener el arancel, por el momento, de los 176 dólares por tonelada. Esto quiere decir que la OMC volverá a tener en cuenta las reglas del Uruguay Round, que se aplicaban desde 1994. Por un lado, hay divergencias de opiniones sobre el fracaso de estas conversaciones debido, sobre todo, al choque entre los intereses agrícolas de USA y los de la República India, con sus 800 millones de habitantes, la mayoría campesinos. Pero ya algunos analistas dicen que en un próximo futuro se puede desencadenar una guerra aduanera de consecuencias tan graves como las del año 1930. En efecto, la mayoría de los países ricos van a aumentar las subvenciones a sus productos, lo que puede significar un peligro para la libertad del comercio internacional y un empobrecimiento de los países subdesarrollados.

Aunque por el momento, en lo que a Canarias se refiere, en el sector de los grandes productos plataneros, se mantiene el citado arancel de los 176 dólares, sobre los bananos de América, no hay que cantar victoria ni decirle a los productores canarios que esto es una pequeña victoria. Las grandes empresas USA que buscan la conquista de los mercados europeos, incluido el español, no se van a quedar quietas con el mantenimiento del famoso arancel: es desconocer el comercio capitalista y sus perspectivas. En efecto, las compañías norteamericanas, United Fruit, Chiquita e incluso la inglesa Fyffes, que posee miles de hectáreas en Ecuador y Honduras, previendo el fracaso de Doha en Ginebra, habían comprando ya más de 200.000 hectáreas de tierras en Ghana, Liberia y otros países africanos, para introducir, el próximo año 2009, varios millones de toneladas de plátanos de África en Europa -viniendo directamente de nuestro continente- como productos ACP, o sea, libres de arancel. Después del citado fracaso, sospechamos que en vez de 200.000 hectáreas su número puede elevarse a un millón de hectáreas de tierras africanas, que, con la tecnología de negocios de las citadas empresas, en un par de años, y a través de los ACP, conquistarán todos los mercados europeos y de África del Norte.

Los que vemos el futuro de Canarias no como una colonia sino como una nación no estamos de acuerdo con la posición de Asprocan ni la APEB, pues la Unión Europea, hoy en día, con toda razón, tiende a proteger y desarrollar el comercio con los países de sus antiguas colonias englobadas dentro de los ACP, que quiere decir, países de las antiguas colonias del África, Caribe y Pacífico, y no se van a preocupar mucho del mal llamado plátano europeo. España seguirá comprando nuestros plátanos, pues es una manera de tener controlado a los grandes exportadores, pero el público español, vasco y catalán, al final comprará el plátano más barato de los ACP, que se venderá en la península Ibérica, incluido Portugal, que con el tiempo irá reduciendo sus zonas de cultivo en Madeira.

Esta es la tendencia próxima de la economía y de la política europea, cosa que Asprocan y APEB parecen ignorar. En un análisis correcto de la situación del plátano y de la agricultura en Canarias, deberían explicarles a los agricultores canarios que lo más correcto para salvar nuestra agricultura es, primero, luchar por nuestra soberanía en tanto que país africano, es decir, nuestra República Federal, y segundo, entrar dentro del grupo de países de los ACP, con lo que se nos abrirían las puertas de todos los mercados europeos, incluido el ibérico, y podríamos desarrollar al máximo nuestra agricultura, ya que si esto no sucede, desaparecerá en pocos años. Claro que todavía no somos antigua colonia, sino territorio colonizado sin soberanía propia y, por lo tanto, no podemos pertenecer al grupo de países independientes de los ACP. Pero, por lo menos, Asprocan y APEB deben plantear a sus afiliados esta solución realista y que va con la marcha de la historia y de la política europea, que se obtendría, hay que decirlo, siendo un país independiente antes del 2010.

Siendo una nación libre y soberana y dentro de los ACP, nuestros comerciantes y agricultores se dedicarían a abrir mercados en todos los países europeos y todos aquellos países africanos del Mediterráneo, grandes consumidores como Argelia, Túnez y Libia, que apreciarían plátanos viniendo con la marca nueva de la República Federal Canaria.

* Abogado

cubilloantonio@hotmail.com