¿Más
independencia?, NO. ¡INDEPENDENCIA!
Inekaren
_ ¿Qué España gestione conjuntamente con Canarias
intereses de estado en zona archipielágica?, NO.
_ ¿Pretender que los españoles planifiquen con los canarios
una política inmigratoria, la cual, ésta, sólo debe realizarse según necesidad
y juicio de la nación canaria?, NO.
_ Zona SAR, ¿seguir dentro del estado español para
limosnear lo que debe ser un derecho y deber del futuro estado canario?, NO.
_ ¿Estar pendientes a unas comprometedoras acciones
internacionales, españolas, e implicadamente respaldarlas, sí o sí?, NO.
_ ¿Esperar a que un inestable estado monárquico
español, prolongación del bárbaro y godo reino castellano e históricamente
traicionero hacia los intereses nacionales canarios, sea quien nos dote de unos
elementos constitucionales para capacitarnos en la necesidad negociadora
internacional, los cuáles, éstos, sí que llegarán a ser fundamentales derechos
del estado archipielágico?, NO.
_ ¿Qué sea España quien nos deje, siempre aferrados a
su estado, ejecutar una política de seguridad para Canarias y, encima,
supeditándonos a los órganos centrales de dirección y planificación españoles?,
NO.
_ ¿Tener que ingresar, al estado español, parte de los
impuestos generados en nuestra nación como condición a la propia administración
tributaria?, NO.
_ ¿Qué el derecho a la plena autogestión aeroportuaria
tenga que estar pendiente de vaivenes constitucionales, dentro de un estado
español verdaderamente dividido entre aspiraciones centralistas y “menos
centralistas”?, NO.
_ ¿Necesitamos de un pacto constitucional, para
aferrarnos y justificar una ilógica, innecesaria y contraproducente adhesión a
la metrópoli (la cual sólo beneficia a los explotadores del pueblo canario y
sus recursos), cuando la descolonización está a la vuelta de la esquina?, NO.
_ ¿Debemos seguir, “estúpidamente”, demostrando
fidelidad hacia un estado constantemente descarado e irrespetuoso hacia nuestra
nación?, NO.
_ ¿“Estado
libre asociado/federación del Estado unitario
español”?, NO. Estado archipielágico
SÍ.
Es de agradecer que políticos con la influencia del
señor Miguel Zerolo Aguilar enriquezcan el debate
soberanista, un ejemplo es la redacción expuesta en el periódico de EL DIA, el
pasado domingo día 11 de mayo del 2008, pág. 23 [1], la cual nos produce una imperiosa y respetuosa
necesidad de contrarreplicar. Igualmente, nos congratulan intervenciones, en la
misma edición dominical, firmadas por el presidente del Centro de Estudios Imazighen de Canarias, miembro del CNC, editor de la
prestigiosa revista de El Guanche y compañero de lucha, Álvaro Rodolfo Morera
Felipe[2]; igualmente el brillante columnista Ramón Moreno
Castilla[3].
Lo comentaba, hace pocos días, el catedrático de Ciencia
Política de
Si bien es cierto que se aprecia un buen talante de
tertulia hacia la emancipación nacional, pues, no menos es el sinsabor que
dejan incongruentes mediastintas. Señor Zerolo, su posición es del todo disconforme, no es de
extrañar las excesivas contrarréplicas; desde luego que el españolismo
tradicional y centralista (PP) repudiará sus postulados; la moderna y populosa
izquierda españolista (PSOE) siempre respaldó el centralismo estatal, incluso
la monarquía; actualmente el verdadero nacionalismo disfruta de un vertiginoso
proceso de maduración, según van pasando unos meses cargados de liberada
información, éste, se alimenta de la coherencia anteriormente soterrada, de ahí
tanta contestación repudiando la incongruente idea asociacionista y
reivindicando una verdadera realidad estatal canaria. Tal vez, en las islas,
quien único respalde sus proposiciones sea la izquierda españolista más
radical. Quién lo diría, usted, de un conocido talante conservador, postulando
con los marginales (minoritarios) idearios del PCPC e IU, por la descentralización
del estado español. Sólo falta que reivindique la república española, república
federal. Lo que usted reclama para Canarias también lo desearán vascos,
catalanes, gallegos, aragoneses, andaluces…, vamos que al final se quedará
castilla en pañales, como en sus orígenes. Esté seguro, de qué, tanto el sector
poblacional español que respalda al PP, cómo, el que lo hace al PSOE, se
opondrá drásticamente a tales elucubraciones, y, eso es casi la totalidad del
estado español.
¡Es un absurdo! Si se analiza bien sólo responde a la
razón de una inconsciente necesidad de apego, hacia España, el pretender
alcanzar lo reivindicado, siempre, adheridos al estado español. La nación
española nunca ha dejado de ningunear a la nación
canaria, ¿es conciente de eso? ¿De que sirve, si es que lo conceden, alcanzar
determinado grado de autonomía, dentro de susodicho estado, si luego nos la van
a arrebatar cuando les tercie? Usted mismo, Miguel Zerolo,
comentaba lo siguiente, «Canarias, a lo largo de su historia, disfrutó
de importantes cuotas de autogobierno que no poseyeron otros pueblos en
“España”. Las islas llegaron a tener moneda propia, fiscalidad diferenciada y
autonomía para el comercio internacional, lo que llevó parejo cierto grado de
relaciones internacionales propias.»: Lo expuesto era una realidad política
que nos convertía en autentica nación, disfrutada dentro del periodo denominado
“antiguo régimen”, fue a partir del siglo XVIII, tras la llegada de Los Borbones, que nos aplastó una incipiente españolidad
pisoteándonos hasta el día de hoy. ¿Para qué recuperar autonomía dentro del
estado español?, ¿para que se repita la historia y nos la usurpen según les
convenga?
Dada la, internacionalmente, reconocida circunstancia
colonial canaria, es cuestión lógica el trabajar con vistas a un futuro
referéndum de descolonización. Reiteramos, ¿por qué hambrear mendrugos de pan
duro, que los españoles te los tiran a la cara o los niegan según antojen, si
podemos comer de nuestro rico gofio? Es ilógico lo que usted teoriza, no hay
necesidad alguna para complicarse la vida en tan absurdo proyecto, dado el
carácter centralista español. El siguiente, elemental y producente paso, en una
colonia alejada de España y con una sociedad e historia realmente particulares,
es alcanzar nuestro inalienable derecho a la descolonización, autodeterminación
e independencia política y económica.
Hacer
realidad la necesidad de crear un estado archipielágico (República Federal
Canaria) auspiciado por