CONCLUSIONES
DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE JURISTAS
POR
EL SAHARA OCCIDENTAL
Los pasados días 27 y 28 de junio de 2008 se celebró
en Las Palmas de Gran Canaria una CONFERENCIA INTERNACIONAL DE JURISTAS POR EL
SAHARA OCCIDENTAL, bajo el lema de "
Igualmente se dedicó un amplio espacio a las
violaciones de los derechos humanos de la población saharaui en los Territorios
Ocupados, y a
Y, en último lugar, en esta Conferencia se denunció la
judicialización del conflicto y se puso de manifiesto
la resistencia pacífica de la población saharaui residente del Territorio No
Autónomo del Sáhara Occidental que ha seguido contra la potencia ocupante del
mismo.
Para el desarrollo de las ponencias se contó con la
intervención de expertos juristas internacionales, y con la presencia de
activistas saharauis defensores de derechos humanos, que han sido y son
represaliados, y víctimas de torturas y desapariciones.
Conclusiones
que se tomaron en esta conferencia.
“
CONCLUSIONES
El Sáhara Occidental es un caso de descolonización. Por tanto es de obligada observancia el derecho de
su población autóctona a la autodeterminación, y tal derecho debe plasmarse en
la celebración de un referéndum libre, democrático y transparente en el cual
figure la opción de la independencia.
MARRUECOS NO TIENE SOBERANÍA sobre el Sáhara
Occidental. Marruecos es una simple POTENCIA OCUPANTE y, por lo tanto, su presencia constante en el Sáhara
Occidental es ilegal. La negativa del Régimen marroquí a la libre determinación
del Pueblo del Sáhara Occidental constituye, según la propia doctrina de
Naciones Unidas, una amenaza a la paz y seguridad internacional y un crimen
contra
El Sáhara Occidental tiene una doble naturaleza
jurídica internacional: es un Territorio No Autónomo, pero también es un
Territorio ocupado militarmente.
Por ello debe quedar sometido a los parámetros jurídicos del Derecho
Internacional Humanitario y a la aplicación del IV Convenio de Ginebra de 1949,
Convenio del que el propio Marruecos es Parte desde 1957. El Consejo de
Seguridad de
Las únicas partes en el proceso son el Frente
POLISARIO y Marruecos. El deber
de todos los Estados, en particular de Francia, Estados Unidos y España, es de
abstenerse de tomar medida alguna que prive al Pueblo del Sáhara Occidental de
su ejercicio a la libre determinación; y tienen el deber jurídico positivo de
respetar, promover y asistir al Pueblo saharaui Occidental en el ejercicio de
tal derecho. Tales deberes, en la actual ronda de negociaciones entre las
Partes por la que discurre el Proceso de Paz, convierten en inadmisibles e
ilegales cualquier refuerzo a la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, e
igualmente ilegal el respaldo a las tesis de la autonomía impuesta por
Marruecos como única solución del conflicto, y la parálisis del proceso de paz
por Marruecos como medio de presión para que
El Muro defensivo construido por Marruecos supone una
violación flagrante de los principios que rigen los Territorios ocupados, que prohíben a las autoridades de ocupación
emprender medidas para cambiar su configuración, capaces de influenciar en el
futuro político de estos territorios. Este Muro de separación dificulta aun más
el derecho del Pueblo saharaui a la autodeterminación porque provoca divisiones
y desequilibrios demográficos y topográficos; es anacrónico, dado el cese al
fuego declarado y respetado desde 1991, desvirtúa las “medidas de confianza”
entre las partes impulsadas por
Constan fehacientemente las condiciones intolerables
que aquejan a los presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes y las
reivindicaciones de la resistencia
saharaui en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental. Es claro, además, el catálogo despreciativo hacia
los Derechos Humanos en los territorios ocupados por Marruecos: desapariciones
forzadas, torturas, castigos y tratos crueles, inhumanos y degradantes,
arrestos arbitrarios, denegación de un juicio justo, limitaciones a libertad de
expresión y de prensa que afecta, incluso, a medios de comunicación marroquíes,
y de la libertad de reunión y asociación. Las dificultades de la población
saharaui sometida a ocupación militar adquieren tintes dramáticos si se tiene
en cuenta que la sola manifestación o simpatía con la causa saharaui es motivo
de grave represión, no sólo en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental, sino
en el propio Marruecos.
La violación de la soberanía inmanente sobre los
recursos naturales del Sáhara Occidental es otra consecuencia gravísima de la
ocupación del Territorio. Al
negociar con Marruecos, cualquier país tercero es corresponsable
internacionalmente por la explotación ilícita de los recursos naturales del
todavía Territorio No Autónomo. Denunciamos la pasividad de
Por último, denunciamos que
En las Palmas de Gran Canaria, a 28 de Junio de 2008