Juventud e independencia
¡Y
al carajo España! Con perdón, eso sí.
Me gustaría, aunque sólo fuera para entretenerme
y tal, sentir algún resquemor; bueno resquemor no, digamos paciencia apoteósica
y miniatura de miras, para comprender las razones de los soberanistas
canarios, y de los demás de su misma cuerda que pululan por España (¿). De verdad que sí. Pero después resulta que me entra la
risa, tanto la tonta como la inteligente, y no hay manera. Que no, preciosos -y
preciosas- míos y mías; que no me acaba de entrar en mi humilde sesera que, unos
cuantos tabobos y tabobas,
pretendan mandar para el carajo a la nación más antigua de Europa. ¡Consio, que son muchos siglos de unidad! Y no sólo eso,
sino que, encima, el actual diseño de Europa -
Pero no, porque nuestros jóvenes independentistas
de aquí, de Canarias mismamente, sostienen que la actual situación de crisis
económica, es tan favorable a sus propósitos/despropósitos, que creen
"que es un buen motivo para hablar de independencia" ¡Pues claro! Y
no sólo eso, sino que, además, "muchos independentistas actuales tenemos
fe en que a través de esta crisis pueda surgir un brote de independentismo en
personas que no se consideran actualmente como tales" Pues claro que sí
eminencia, el independentismo se propaga igual que un virus maligno, tal que
la gripe o el sida; y si ustedes continúan extendiéndolo, con el inestimable apoyo
de don JRR, pues acabaremos todos y todas infectados. En mayor o menor medida, eso
sí.
Lo de extender el virus del independentismo
vasco porque sí, porque le apeteció en su momento a un pobre loco llamado
Sabino Arana, es lo que han practicado, a lo largo de toda su sanguinaria
existencia, los etarras y sus cómplices nacionalistas. Es más, los independentistas
vascos también consideran que "cuanto peor, mejor" O sea, que los
asesinos muevan el árbol a base de asesinatos de inocentes, que ya los
nacionalistas de Arzalluz sabrán recoger sus frutos, cínicamente insertados en
la democracia española. Y encima, por si faltara algo, el Zapatero les da alas
y dice que, lo que decidan los separatistas vascos, irá a misa. A misa
separatista y laica, claro. Vamos, que si los de Ibarrexte,
en su próximo ilegal referéndum, consiguen el aprobado -e incluso el suspenso-
por los pelos; allá que irá Zapatero a felicitar al nuevo presidente de la nueva
nación Vasca y dos piedras. ¡Y al carajo España! Con perdón, eso sí.
Aquí, en Canarias, preguntado un gurú independentista,
joven y de mucha solvencia supuesta, sobre quienes serían los auténticos canarios
en la futura República Federal que propone Cubillo, dijo que: "Se puede
ser persona canaria, jurídicamente, en base a las dos causas, el ius solis y el ius sanguinis; pero lo que no
contemplamos es la tercera causa, el ius residencia,
es decir, que se considere canario por estar una serie de años en las
Islas" Pues claro que sí, querido botarate; lo que pasa es que, en el
99,999 por ciento de los casos, o más, eso no existe. Vamos, que aquí no hay guanches ni de broma. Y si los independentistas canarios de
la señorita Pepis quieren seguir haciendo el gili, pues será problema de ellos. Y de ellas. Vamos, digo
yo.
Publicado
en La Gaceta de Canarias, 11-08-2008
-Opinión- Juan
A. Padrón Sabina