La
mano que mece el independentismo
El
fenómeno de la inmigración es la vía oficial para advertir al Gobierno de
Madrid de que, si no se para la investigación de ´Las Teresitas´, Canarias
podría ser un problema de Estado.
PEDRO
GUERRA
O
se para la investigación de ´Las Teresitas´ o el Estado puede tener un
problema en Canarias con un brote independentista. Es el mensaje que, al
parecer, se lanza desde un determinado sector político y empresarial afincado
en Tenerife y que podría tener por objetivo presionar a las instituciones del
Estado para que no se tome tan en serio la investigación que tiene en la
persona de Miguel Zerolo al principal imputado y que ataca de lleno a un sector
de mucho peso en Canarias. Una investigación que, por cierto, "va muy
bien", según fuentes de
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se ha puesto a trabajar tras lo que
parecía un somero disparate alentado por el editorialista del periódico El Día
y podría haber dado con la respuesta al fenómeno: tras el brote
independentista que, sobre todo en el último año, ha aflorado en Tenerife,
podrían estar personas directa o indirectamente relacionadas con el caso Las
Teresitas. Se trata, según parecen reflejar los informes de los servicios
secretos españoles, que este periódico ha podido contrastar en varias fuentes,
de un sector muy importante de la sociedad tinerfeña cuyos nombres podrían
aparecer bajo la alfombra de la corrupción, que tiene el epicentro en la
investigación al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y, según ha podido
constatar el aparato judicial del Estado, está más extendido y es más
profundo de lo que en un principio llegó a pensarse.
Los citados informes del CNI, que se han ido recabando desde hace un año,
aproximadamente, justo desde que empezó a publicarse información del caso Las
Teresitas, muestran prudencia en cuanto a los grupos independentistas,
existentes desde hace más de treinta años y que, por el momento, no plantean
ningún riesgo para la seguridad nacional por su minúsculo arraigo en el
Archipiélago. Sin embargo, existe un elemento novedoso que el CNI considera que
debería ser tenido en cuenta: el dinero. Al parecer, algunas personas del
entorno político-empresarial tinerfeño podrían haber sondeado a estos grupos
para conocer la posibilidad de su apoyo a acciones más llamativas, a cambio de
aportaciones económicas importantes que mantengan la infraestructura de estos
grupos, caídos en barrena desde hace décadas.
Los informes del CNI, lejos del alarmismo, sí hacen hincapié en que se
desconoce hasta dónde serían capaces de llegar las personas que están detrás
del brote independentista de diseño, que no es más que el arma que se tiene al
alcance para presionar a Madrid para que eche arena sobre Las Teresitas;
posiblemente la única vía de ataque en la actualidad. Las dudas planteadas por
Uno de los primeros informes del CNI sobre este particular se refiere a una
manifestación convocada en Tenerife meses antes de las pasadas elecciones autonómicas,
encaminada a llamar la atención ciudadana a favor de una Ley de Residencia que
blinde las fronteras canarias al fenómeno migratorio. Uno de los autores
intelectuales de la manifestación, que fue un rotundo fracaso, resultó ser un
ex asesor de Miguel Zerolo, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife y epicentro de
las investigaciones que
Tras ese intento de advertencia al Estado, antes y después de que afloraran las
investigaciones judiciales a Zerolo y quienes le rodean, informes confidenciales
han seguido los pasos del pseudo-brote soberanista y la conclusión, al parecer,
siempre ha sido la misma. Lo que se intenta es lanzar un mensaje subliminal al
Gobierno y a las instituciones del Estado, tan empeñado en los últimos tiempos
en levantar la alfombra de la corrupción en Canarias. Hasta el presidente del
Gobierno canario, Paulino Rivero, llegó a advertir al Rey del problema que se
puede crear en el Archipiélago por lo que considera un maltrato del Gobierno
Central a Canarias basado en el tratamiento del fenómeno de la inmigración.
Pero Madrid se prepara para mover ficha. Determinados informes secretos, de cuyo
contenido ha podido tener conocimiento
Publicado en La Pronvincia, 12-11-2007