LAS HAMBRUNAS,
UNA CARA DE
Andrés García Montes
Con el debido respeto ruego al
distinguido lector permitirme repetir el final del último párrafo con que concluyó
la anterior entrega, para darle sentido de continuidad que estimo necesario y
cuyo contenido es el siguiente:
“…un ligero paseo por la historia reciente,
demostrará esa verdad y de paso ratificará la enseñanza de
Es notorio el deseo de los
verdaderos y auténticos culpables de este demencial holocausto de ocultar la
real y genuina historia que está desembocando en este genocidio, esforzándose
en hacer creer que esto es algo circunstancial nacido sólo por causas
recientes, en el cual, el angelito del sistema social imperante no ha tenido ni
tiene ingerencia alguna, la culpa es de la circunstancias, del proceso de
desarrollo histórico, de la caprichosa naturaleza, de los atrevidos y groseros
que se les ocurrió imitarles en el proceso de desarrollo, del incremento del
costo energético, de la incapacidad de los ineptos del Tercer Mundo, de algunos
individuos como el fracasado Bush, entre otras lindezas. Las numerosas
declaraciones y análisis hechos por sus bien pagados agentes y propalados por
los medios de comunicación lo han venido
imponiendo, cuidándose de nombrar y menos recordar al fundamental testigo que
se llama Historia. Lástima que el hombre posea una facultad que se llama
memoria y el singular testigo denominado Historia no tenga miedo, ni puedan
asesinarlo.
El viejo adagio “
El terror desatado por
En consecuencia, trazaron las
políticas necesarias para lograr altos grados de dependencia en la soberanía
alimentaria y en la tecnológica.
Muy a menudo oímos decir:
“Después de
Largo sería enumerar el
rosario de problemas que los cinturones de miseria crean en las ciudades. Lo
que si queda claro, es como este juego determina un freno insuperable el
desarrollo y evolución de los pueblos, condenándoles al subdesarrollo, al
atraso, al hambre, la miseria y la más bestial dependencia. Si a esto le
sumamos la compleja red que se ha venido tejiendo adaptando el proceso a los
cambios evolutivos que se han venido dando en este último medio siglo, como la
deuda externa, los tratados, las invasiones, el desigual intercambio en el comercio
mundial, la fuga de cerebros, el traspaso de la tecnología en desuso, el
subsidio a los productores agrícolas de los países desarrollados para producir
excedentes y el monopolio de los mismos para fijar precios y suministros, el
injusto reparto de la riqueza, la imposición y compra de conciencia y mil
marramusias más, nos explicaremos la crisis apocalíptica que hoy amenaza la
vida en el planeta y el desafío que hoy, se le plantea a la humanidad que para
mayor gravedad y debido a las mentiras y manipulaciones de la mente de la
población, ésta no tiene conciencia que estamos caminando al borde del
precipicio. Veamos solo unos ejemplos:
Los llamados países ricos o
desarrollados, tienen menos del 20 por ciento de la población mundial, pero
ejecutan el 86 por ciento de los gastos mundiales. Consumen el 45 por ciento de
toda la carne y pescado que consume el mundo, el 58 por ciento de la energía,
disfrutan del 74 por ciento de las líneas telefónicas, consumen el 84 por
ciento del papel que consume el mundo, poseen el 84 por ciento de los vehículos
del mundo. Esta descomunal injusticia puede apreciarse mejor cuando señalamos
la obscenidad de que 350 millonarios centralizan una riqueza superior a los
ingresos anuales de 2.700 millones de seres humanos que sobreviven en el
llamado Tercer Mundo. Un porcentaje inferior al 10 por ciento de los más ricos
de la tierra centraliza más del 50 por ciento de las ganancias del mundo,
mientras que un 40 por ciento de la población mundial que vive en el sur,
subsiste con apenas un 5 por ciento de ese ingreso, su número sobrepasa los
2.600 millones de personas. La especulación y el monopolio de unos pocos
permiten aberraciones como estas. En el 2006 en los países de
Frente a estas insostenibles y
brutales realidades, el sistema recurre a levantar falsas expectativas y
promover esperanzas de resolver o equilibrar estas espantosas y criminales diferencias
e injusticias. Un ejemplo de esta realidad lo constituye la recién concluida
Conferencia sobre Seguridad Alimentaria, propugnada por
La primera conferencia de este
tipo también celebrada en
34 años después ¿Cuál es la
realidad? Según las Naciones Unidas este mundo dirigido por los ricos asesina
por hambre a 100 mil personas diariamente, no obstante a que existen recursos y
tecnologías para alimentar el doble de la población mundial. Entre estos
muertos están unos
Ante esta inmisericorde
arremetida, pequeños y medianos productores agrícolas, acorralados y
arruinados, se ven obligados a vender a precios ínfimos no sólo sus cosechas,
sino también sus parcelas de tierra y aquellos que alquilan las tierras las
abandonan y emigran a las ciudades dejando el espacio libre a los grandes
pulpos y a los terratenientes, al mismo tiempo que incrementan la dependencia
del país, fortaleciendo el poder hegemónico de las potencias coloniales.
Sin embargo, aquellos
valientes y corajudos productores que en el Tercer Mundo se enfrentan a la bestial
jugada tienen que seguir enfrentando situaciones como éstas: los productores de
los países subdesarrollados tienen que competir con los productos agrícolas
importados, los cuales no sólo no pagan impuestos de importación, sino que
están subvencionados en sus países de origen, mientras él, ha tenido que asumir
los altos costos de los combustibles, implementos, fertilizantes y demás
insumos necesarios para la producción. Por si fuese poco lo dicho, su coraje y
valentía debe enfrentar la producción nacional más barata en manos de los
latifundistas por éste emplear los adelantos tecnológicos que están fuera de su
alcance, así se aprecia como la agricultura tradicional se ha ido eliminando
sustituida por la industrial al servicio de los pulpos del agronegocio.
Los países ricos del norte,
encabezados por Estados Unidos y algunas potencias de
El caso de México –uno entre
muchos– es elocuente; ya que narra con dramática realidad las terribles
consecuencias de la dependencia y el sometimiento de los países dependientes a
los dictados de los poderosos. Copio textualmente lo que dice el Diario VEA del
jueves 10 de julio del 2008 “…uno de los casos más ilustrativos de esta
situación es el de México, que se agudiza tras la entrada en vigor del Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) firmado en 1994 con Estados
Unidos y Canadá. El Tratado ha ampliado las enormes brechas existentes en la
nación azteca. Entre una minoría rica y una mayoría cada vez más pobre que ya
suma más de 50 millones de habitantes.
El TLCAN, al permitir la
entrada libre o bajos impuestos de cereales y gramíneas como maíz y fríjol
procedente de Estados Unidos, estimuló la quiebra de miles de campesinos
mexicanos que no resistieron la desigual competencia.
Un estudio de
Si en 1966 el país no sólo se
abastecía de fríjol, sino que exportó 102 mil toneladas y en 1978 vendió en el
exterior 130 mil toneladas en los últimos años ha tenido que importar como
promedio entre 160 mil y 180 mil toneladas.
A partir de 1980 México se
convirtió en importador de este producto y actualmente es el sexto país
comprador en el Mercado internacional. Como es de suponer, Estados Unidos es su
principal abastecedor.
Investigadores de varias
universidades mexicanas, como Alma Ayala Garay, aseguran que aproximadamente
emigran al año 40 mil habitantes sólo de las zonas rurales, y de esos muchos se
dedicaban a los cultivos de fríjol y maíz. La gente joven se aleja ante la
falta de actividad en la parcela ya que los resultados no son suficientes para
vivir y desarrollarse con sus familias. El destino obligado para la mayoría es
tratar de cruzar la peligrosa frontera y venderse como mano de obra barata en
los campos de Estados Unidos”.
¿Dígame amable lector, si este
drama que se repite a lo largo del mal llamado Tercer Mundo, no encaja
perfectamente en las políticas trazadas 60 años atrás por las potencias
coloniales? Los mismos que se autodefinen como las muy progresistas y
civilizadas “Democracias Occidentales”. Son los mismos que crean las dramáticas
condiciones de hambre, miseria, pobreza y desolación, que expele a centenares
de miles de hambrientos y desesperados emigrantes, para recibirlos con muros,
alambradas, racismos, xenofobia, leyes criminales, desconocimiento de los más
elementales derechos humanos y un largo etc.
Es cierto que diversas causas
se han dado la mano para junto a lo dicho ir conformando una crisis mundial aún
en gestación, que amenaza la posibilidad de la vida en el Planeta Tierra. Entre
las consecuencias ya visibles se anuncia que más de la mitad de la población
del mundo sobrevive con 2 dólares diarios y entre 800 y 1200 millones viven en
pobreza extrema con 1 dólar o menos diario, son los que alimentan la
terrorífica suma de 100 mil muertos diarios por hambre.
La causa principal de esta
debacle nos la dice el investigador Shaw Hatting, en
Los tres angelitos que ocupan
los tres primeros lugares en el comercio de los gramos son:
Entre las que se dedican a
distribuir y comercializar las indispensables semillas, pesticidas, herbicidas,
se mencionan a
En cuanto a las que
monopolizan los fertilizantes sobresalen Potash Corporation con unos ingresos
de 66 millones, para un crecimiento de 185,9 por ciento y
Estas transnacionales junto a
otro reducido grupo como
Estas monstruosidades no
pueden generar otras reacciones que multitudinarias manifestaciones de rechazo
y protesta principalmente en los países más pobres como: Haití, Egipto, India, Paquistán, Somalia, Senegal, Mozambique, Burkina, Faso,
Camerún, Costa de Marfil, Mauritania, Filipinas, Yemén, Guinea, Indonesia,
Bolivia, Etiopía, Bangladesh, entre otros.
Esta es la realidad del mundo
34 años después de aquellas esperanzadoras consignas bajo las cuales se celebró
la primera conferencia mundial sobre
Ante la gravedad actual de la
crisis alimentaria se promueve una Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad
Alimentaria organizada por
Después de este paseo
analítico sobre el terrible espectro del hambre que ya deja sentir su
terrorífico peso en la humanidad, algunos aspectos no dejan espacio para
posibles dudas. Comencemos por la mentira que eso es algo que se presentó
repentinamente y es culpa de los caprichos de las circunstancias y de la
naturaleza. Eso tal como se señaló, tiene vieja data y su causa la origina el
miedo y el terror que el sistema social imperante siente por el progreso,
desarrollo y evolución de los pueblos, en otras palabras; a los procesos
revolucionarios. Otro aspecto a señalar es que la crisis es provocada, pues
queda claro que la humanidad cuenta con suficientes recursos, tanto naturales
como técnicos, para evitar el holocausto que ya empezó, pues para aquellos que
no quieren aceptar como ciertas las declaraciones de autorizados personeros
sobre el hecho que el mundo actual tiene capacidad para producir y alimentar al
doble de la población actual del mundo, les invito a pensar solo en los
centenares de millones de hectáreas de tierras improductivas que pueblan el
Tercer Mundo, como producto de las políticas del mundo rico para mantener su
hegemonía, implantar sus monopolios y ejercer el dominio sobre el mercado. Otro
aspecto a destacar es el manifiesto interés de un reducido grupo de poderosos,
no sólo en mantener la crisis, sino en profundizarla, pues no hay otra posible
explicación al desmesurado incremento de precios, a seguir incrementando la
producción de agrocombustibles, del rotundo fracaso en el pasado junio de
Ante esta realidad ¿Qué
espacio queda para desconocer y menos desmentir lo dicho por Fidel Castro en
sus ya famosas reflexiones? Aunque ya las transcribí en anterior entrega, pido
permiso para volver a repetirlas, pues estimo que su trascendencia lo reclama.
“Entre otras cosas decía el 28-03-2007 en una larga reflexión titulada Condenados a Muerte prematura por hambre y
Sed más de 3.000 millones de personas en el Mundo. En este trabajo denunció
la idea siniestra de convertir los alimentos en combustibles, elaborado por el
Presidente Bush como línea de la política económica de los Estados Unidos. Más
adelante Fidel criticó la intención de Europa de usar no sólo el maíz, sino también
el trigo, las semillas de girasol, colsa y otros
alimentos, para la producción de biocombustibles. Eso ocasionará -escribía- un
auge de la demanda, un alza colosal de precios de estas materias primas
alimentarias y una crisis humanitaria de consecuencias trágicas”. Casi año y
medio después lo que parecía un exabrupto se ha convertido en profecía,
planteando un interrogante: ¿Qué puede originar esta colosal monstruosidad?
Hay razones para pensar que el
Sistema Social Capitalista es consciente de que no tiene capacidad para dar
respuestas a las múltiples necesidades que plantea el crecimiento demográfico
mundial y en ello se está jugando su propia existencia, ha decidido reducir la
población mundial a parámetros donde puedan asegurarse la hegemonía y su propia
existencia, la cual está entre 3.000 y 4.000 millones de personas. Al mismo
tiempo convierte esta horrible tragedia en un gran negocio. El antecedente que
mejor señala este razonamiento es la campaña mundial en la década del sesenta
del pasado siglo XX, dirigida a esterilizar a las mujeres, principalmente del
Tercer Mundo, la cual tuvo éxito en el llamado Primer Mundo, pero un total
fracaso en el llamado Tercer Mundo, quienes en 50 años duplicaron la población
mundial.
Aunque el razonamiento dado suene
inconcebible, monstruoso, inhumano, detestable, no debemos olvidar que si bien
eso representa el más monstruoso genocidio que conoce
Concluyo manifestando a mis
amables lectores que quiero y deseo estar equivocado.