Apagan la llama revolucionaria

 

Luis Fco. Padilla Pérez

 

El otro día le comentaba a los compañeros, Álvaro Morera y Francisco P. de Luka, la inverosímil situación padecida al comienzo del presente curso de 4º de pedagogía, concretamente en la clase de Política y Legislación Educativa impartida por el señor M. Ferraz. Me animaron a que escribiera algo al respecto pero cuando se tienen tantas cosas por hacer… “Quién mucho abarca poco atraca”. Terminé por decidirme tras leer el interesante artículo, “Reflexiones”, de David Fajardo [1].

 

Unas alumnas, simpatizantes de la causa soberana, mostraban su entusiasmo ante el hecho de que, en el primer día de política, el profesor abiertamente se presentara como nacionalista. Tremenda contradicción se llevaron a posteriori, según fueron pasando las semanas y el seudo nacionalista fue socavando, despropósito tras despropósito, el infundado entusiasmo que hubo en la primera clase.

 

Se han ido escuchando ciertos términos, como:

 

_ «El nacionalismo en Canarias no funciona porque no puede haber un idioma canario», (¿?).

_ «Los independentistas no se enteran».

_ «La tricolor no sirve para nada, tan solo es un símbolo de cara al pueblo».

_ «Canarias no entra dentro de las naciones sin estado».

_ «Hay que profundizar respeto a la nación española».

_ (…).

 

Curioso resulta el hecho de que un docente se presente, ante sus alumnos, como nacionalista para acabar arremetiendo contra la idea libertadora de nuestro país, como si de extrema locura se tratara. Se desanima a las posibles conciencias nacionales (Canarias), con pretextos tales como que a la independencia no tiene porque llegarse por medio de una ideología nacionalista, y, que al no haber una conciencia de identidad va a ser una pérdida de tiempo abanderar el nacionalismo en Canarias. Desalentando así a los jóvenes, ante  la necesidad de trabajar por y para la emancipación política de su país.

 

Otra es la actitud reaccionaria e intimidante de algunos, españolistas, con que responden ante sus compañeros de clase, independentistas, en minoría.

 

Hechos vergonzantes los que ocurren en la aulas de la ULL. Frustran e intimidan a jóvenes compañeros de ideología independentista, manteniéndolos en la más absoluta pasividad y apagando de esta manera la llama revolucionaria.

 

[1]. Reflexiones