DESDE EL GUINIGUADA

 

LIMITACIONES DEMOCRÁTICAS (I)

 

Félix M. Arencibia

 

    El otoño divaga entre los añorados rescoldos del verano y las frías noches que reivindican las viejas maguas del invierno. Doramas Martín medita bajo la mañana que se desviste entre tules de calima. Le preocupa el déficit democrático en nuestro planeta y por supuesto aquí en nuestro Archipiélago. Quiere comentar con un amigo de la Universidad de Harvard con el que de vez en cuando intercambia opiniones sobre temas de actualidad. Hola Robert:

 

    Salud es lo que te deseo ante todo, quería comentarte mis últimas reflexiones sobre la democracia en los países capitalistas.  Sabes que la palabra democracia procede del griego y significa literalmente gobierno del pueblo. Esto de que “el poder esta en el pueblo”, que “el pueblo es sabio” y otros tantos tópicos con que nos halagan, es una realidad muy limitada en los países desarrollados. Así, por ejemplo, se habla que para conseguir un escaño en tu país se necesitan más de cien mil dólares; para colocar un presidente en la Casa Blanca se necesita alrededor de un millón. De dónde proceden esos dólares, todos sabemos que en su mayor parte son aportados por los poderes económicos. Éstos son decisivos a la hora de determinar quiénes serán los que llamamos nuestros representantes. La política de los países denominados democráticos se rige principalmente por los intereses económicos de las multinacionales y las estructuras caciquiles. Un caso evidente es la declarada y llevada a cabo guerra de Irak, propiciada para defender los intereses energéticos de las trasnacionales de la energía. Las minoritarias élites económicas lo dirigen todo, carecen de escrúpulos, sólo se guían por la codicia que llega a convertirse muchas veces en arma homicida. Clara muestra la tenemos en las tantas masacres por ellos inducidas con diferentes pueblos de nuestro planeta.

 

    Aquí, en Canarias, Robert, pasa lo mismo, los poderes caciquiles y multinacionales se imponen sobre todos los demás a través de la financiación de los partidos mediante comisiones u otros tipos de prebendas  y presiones. La política y los políticos están al servicio de sus intereses como es evitándoles el pago de impuestos (RIC),  que luego son prestados al gobierno que a su vez se los devuelve con intereses. ¡Hasta esos límites se llega! Los que pagamos más impuestos somos la mayoría trabajadora.  Enriquecen cada vez más a esas élites mientras crece el número de pobres y de los que no llegan a fin de mes. Así que lo que existe en nuestros países es una dictadura del dinero, un totalitarismo, diría. De todas maneras si corren peligro sus riquezas apelan a otras dictaduras, las militares, en que la vida y la libertad de las personas carecen de valor.  Bueno, Robert, ya seguiré hablándote del tema en posteriores correos. Te dejo con los versos de tu compatriota, Walt Witman, de su libro “Hojas de hierba”: “Entono un canto nuevo de exaltación y orgullo / hemos soportado demasiados acobardamientos e insultos / enseño que el tamaño sólo es desarrollo…”.

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “La política de los países llamados países democráticos se rige principalmente por los intereses económicos de las multinacionales y las estructuras caciquiles…”