DESDE EL GUINIGUADA
LIMITACIONES
DEMOCRÁTICAS (y II)
Félix M. Arencibia
El verano
sigue perezoso sin querer dejar paso a los fríos invernales en este enloquecido
Cambio Climático. Doramas Martín continúa
meditando sobre las limitaciones democráticas en nuestro planeta. Sigue
poniendo en común sus ideas con su amigo de
Como te decía
anteriormente la llamada democracia depende en gran parte de los poderes
económicos y de sus intereses. La financiación de los partidos decide quién
manda, pues determina quién va a tener acceso a los medios de comunicación y a
otros instrumentos propagandísticos. Está demostrado que la financiación a
través de los presupuestos tal como está funcionando no da solución a este
problema. Los instalados en el poder parten con ventaja y son siempre los mismos los que se
perpetúan. Además las leyes favorecen el bipartidismo sin apenas dar opciones a
los demás.
Como te iba diciendo, claros ejemplos de lo
expuesto son entre otros el Reino Unido o EE.UU., siempre son los mismos los que gobiernan:
Laboristas y conservadores; republicanos y demócratas. Así pasa en muchos otros
países, los partidos resultantes de este bipartidismo terminan practicando
políticas muy similares, defendiendo los mismos intereses con una mayor o menor
mano izquierda. Todo ello da como resultado una realidad muy similar al partido
único. En los países llamados socialistas habría que ir evolucionando también hacia
una democracia más real. Lo cierto es que los estados capitalistas no se lo
ponen fácil con las presiones de todo tipo que ejercen sobre ellos.
Amigo Robert,
no es que apoyemos las dictaduras fascistas ni de ningún tipo, pero hay que ser
realistas, las posibilidades de una democracia real está muy lejos de
cumplirse. Existe una especie de pantalla de carnaval propagandístico que nos
quiere hacer creer todo lo contrario. De todas maneras las dictaduras militares
son casi siempre propiciadas por los poderes económicos cuando no encuentra
salida a la defensa de sus intereses como pasó en
En cuanto a
la llamada libertad de expresión está muy puesta en entredicho. Depende por
supuesto del poder económico de las empresas que se publicitan. También de las
entidades gobernantes que cada vez realizan una mayor inversión en publicidad
institucional que muchas veces se convierte en un auto bombo de sus políticas e
intereses partidistas. Muchos medios de comunicación sabemos a qué partido está
apoyando. No hay más que echarle un vistazo y leer un poco entre líneas. Por
desgracia no todo el mundo está
preparado para detectarlo. En fin, Robert, esto del gobierno del pueblo hay que
mirarlo con lupa para no ser engañados. ¡Hasta la próxima! Te dejo con estos
versos de Andrés Bello: “Vete a
rezar hija mía, ya es la hora / de la conciencia y del pensar profundo…”.
http://doramas1924.blogspot.com
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“…los partidos resultantes de este bipartidismo terminan practicando políticas
muy similares, defendiendo los mismos intereses… y dando como resultado un
realidad similar al partido único.”