DESDE EL Guiniguada

 

LOLITA

 

Félix M. Arencibia

 

    Nubes y claros se intercalan con indecisión mientras esperamos las amaguadas lluvias siempre bienvenidas en nuestra tierra. Doramas Martín a través de su balcón contempla extasiado el paisaje. Acaba de releer la novela “Lolita”, del escritor Wladimir Nabokov. Le encanta la relectura de los clásicos de la literatura, esos que superan las arbitrariedades del tiempo. Quiere compartir su reflexión con un amigo y   escritor lagunero. Hola Alberto Rodríguez:

 

    Hace que poco nos escribimos para otro tema y espero que sigas bien de salud. Quería hablarte de la obra “Lolita”, de Wladimir Nabokov. Me supongo la habrás leído varias veces, pues también eres aficionado a la relectura de los clásicos universales. En lo referente a “Lolita” su argumento nos informa de las vicisitudes de un pedófilo que se enamora de una jovencita adolescente. Este tema no es nuevo ni en la historia de la humanidad ni en la de la literatura. Ahora está tristemente de moda la pedofilia a través de internet. Otras veces ha sido a través del video, dvd, revistas pornográficas… Es un tema que siempre preocupa y que también ha ido cambiando con los años. Hemos pasado desde la costumbre de que una niña de doce años se podía casar con un adulto al momento actual en que afortunadamente lo consideramos un disparate aberrante.

 

    Amigo Alberto, el relato de “Lolita” (1955) tiene un prosa muy bien cuidada, llena de imágenes literarias para describir los estados de ánimo del protagonista, los distintos paisajes que recorre a lo largo de los EE.UU., sus relaciones y deseos con su Lolita secuestrada. La obra contiene varias referencias literarias de otros autores, entre ellas destaca la Annabel de Edgar Allan Poe con la que se casó aún siendo una niña. Humbert Humbert, el protagonista, cuenta en primera persona los hechos que relata, partiendo de unas declaraciones que va haciendo ante el tribunal que lo juzga, otras veces se dirige a los propios lectores. En general la lectura es amena excepto en algunos momentos en que parece que sobran páginas, convirtiéndose en algo farragosa con la descripción de lugares en los que la trama apenas avanza. En la época en que se escribió no existía el predominio de la difusión de las ideas a través de la imagen como lo es actualmente y por ello era necesario dicho detallismo.

 

    La “Lolita” de W. Nabokov fue llevada al cine por el director Stanley Kubrick el año 1962, el autor participó en la elaboración del guión cinematográfico de dicho film. El año 1997, Adrian Lyne fue el director que la rescató para la pantalla, con la interpretación de artitas como Jeremy Irons  y Melanie Griffith.

    La obra originaria fue publicada por una editorial erótica francesa en 1955 y  prohibida en Francia e Inglaterra. Hasta tres años más tarde no se pudo editar en USA. Wladimir Nabokov nació en San Petersburgo (1899) y falleció en Montreux (1977), aunque desarrolló gran parte de su actividad literaria en EE.UU.  Otras obras suyas son: “Pálido fuego”, “Ada o el ardor”, “El Hechicero”… ¡Hasta pronto, Alberto!

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “Amigo Alberto, el relato de “Lolita” (1955) tiene un prosa muy bien cuidada, llena de imágenes literarias para describir los estados de ánimo del protagonista, los distintos paisajes…”.