A BUENAS HORAS MANGAS VERDES, SEÑOR RIVERO

Fidel Campo Sánchez

El título del encabezado del presente guarda relación a cuando las cosas llegan a destiempo, cuando pasó la oportunidad y resulta inútil el auxilio. Obedece a la creencia de que los guardadores de la participación democrática acuden tarde donde son necesarios y en lo referido al animar a los representantes sociales a profundizar en la Democracia, según el parecer y pretensión de Paulino Rivero, presidente del Gobierno de esta nacionalidad.

El Padre de ATI (Asociación Tinerfeña de Independientes) hoy CC-PNC, don Manuel Hermoso Rojas, hijo de un gallego y de una lagunera, nace en La Laguna, concretamente en la calle Herradores (edificio La Campana). Representó en su momento todo un fenómeno político del populismo chicha en la participación política y democrática, en el fomento de las AA.VV. y Colectivos Ciudadanos que, como consecuencia, el voto popular lo situó en lo más alto de la política de esta nacionalidad.

Leemos en la prensa local una soflama de Paulino Rivero exhortando a la participación ciudadana, posiblemente por el fiasco sufrido en los pasados comicios y tratando de evitar lo que se les avecina: mociones de censura en el Gobierno de Canarias, el Cabildo Insular, así como otras en cadena para formar mayorías estables con PSOE-PP.

Los deseos del señor Rivero de contribuir a una sociedad más justa, libre, solidaria y participativa democráticamente, chocan de frente con la realidad que nos han venido ofreciendo, cada día: injusticias, barbarie urbanística, depredaciones de todo tipo y mentiras o, lo que es peor, verdades a medias. Una realidad en la que aparecen, a veces soterradamente y otras, la mayoría, sin el menor reparo, formas de limitaciones de libertad, no solo de acción sino incluso de pensamiento, en el abuso de la mayoría absoluta en el gobierno de cualquier Ayuntamiento, cual es el caso de La Laguna. A  nadie le es ajena la falacia del “pensamiento único” que han venido pretendiendo imponer por medio de ese sui géneris nacionalismo mercantilista de la oligarquía canaria subyacente.

De lo mucho que discrepamos es del abuso indiscriminado que han infringido al territorio. Es conocido que en esa Europa comunitaria, ante cualquier obra que se vaya a ejecutar, es exigido por ley proyecto de impacto ambiental e incluso un proceso de participación ciudadana, en otras palabras, contrariamente a lo que se hace aquí, tienen en cuenta lo que podríamos denominar como el impacto social, del que ningunean a los colectivos ciudadanos en estas ínsulas de barataria. Participar el cómo y el por qué. Es importante la participación ciudadana efectiva.

Está claro que el movimiento de participación ciudadana lo han aletargado intencionadamente y es ahora que lo necesitan cuando desean una más clara conciencia de lo que eso significa por lo que pretenden, ¡a buenas horas mangas verdes!, activarlo para ¿sus intereses partidistas?, si así fuere ¡apaga y vamos!