Marruecos
necesita un cambio
Antonia
Pons
Marruecos necesita un cambio. Los marroquíes se
merecen un gobierno y un rey que los tenga en cuenta. Tienen derecho a la
libertad de opinión y de expresión.
Los niños marroquíes deberían vivir y crecer en un
país que les asegurara el acceso a la educación, al trabajo y a una vivienda
digna.
Los súbditos de M6 deberían dejar de serlo para
convertirse en ciudadanos y éstos deberían poder elegir libre y democráticamente
a sus gobernantes porque el poder dimana del Pueblo y no de Dios.
Y sobre todo, deberían tener derecho a un reparto
justo de la riqueza, hoy día, en manos de unos pocos. Es inmoral que los
marroquíes no gocen de igualdad de oportunidades.
Otros pueblos han conseguido estos derechos fundamentales sin intervenciones
externas y sin ningún deus
ex machina que, milagrosamente, los redimiera de la injusticia.
En este hipotético Marruecos, los Derechos
fundamentales de los ciudadanos estarían garantizados y por lo tanto no tendría
ningún sentido la ocupación por la fuerza de un territorio pendiente de
descolonización. En una democracia el pueblo decide y se presupone que este
derecho se les reconoce a los otros pueblos.
El Frente POLISARIO es un movimiento de liberación nacional que empezó a luchar
contra el colonialismo español y sigue haciéndolo contra el nuevo colonizador.
La responsabilidad del Frente es únicamente hacia los saharauis. La ha venido
ejerciendo durante 35 años. Ha protegido a sus ciudadanos de la barbarie de la
guerra, ha creado un estado en el exilio y ha construido una sociedad nueva
cuyos pilares fundamentales son la educación, la sanidad y la igualdad ante la
ley.
Sin embargo, no tiene ninguna responsabilidad hacia el
Pueblo marroquí. Son dos pueblos diferenciados como bien se recoge en el
dictamen del CIJ.
Marruecos y
La ONU, como garante de la legalidad internacional, se ha mostrado incapaz de
hacer cumplir sus propias resoluciones porque hay países que han amenazado con
el veto. Ha pasado la patata caliente a las dos partes en conflicto para que
sean ellas las que solucionen sus diferencias.
El pueblo saharaui vive separado: unos en los Campamentos donde padecen una
precariedad extrema y otros en su tierra donde además de la pobreza padecen la
represión derivada de un estado policial y dictatorial anclado en
Marruecos sabe que nunca obtendrá una legitimación
para la anexión del Sàhara si los saharauis no
aceptan ser marroquíes. En consecuencia busca apoyos, subterfugios y pretextos
para seguir con la ocupación y el expolio de los recursos del país ocupado.
El último ha sido el ofrecimiento de una amplia autonomía para el Sahara, bajo
soberanía marroquí.
Los voceros y partidarios de las tesis del Majzén apoyan la opción argumentando
que: la realización del referéndum no es viable, invocando los sufrimientos de
los exilados, teorizando sobre las bondades de una opción que abriría el camino
hacia el autogobierno a otros pueblos del estado de Marruecos. Y pasan la
responsabilidad de los cambios, que decíamos al principio, al Frente POLISARIO.
Además pretenden convencer a los activistas, ONGs, estados y entes locales que están a favor de la
legalidad y por consiguiente de los saharauis para que dejemos de apoyarlos,
por su propio bien y por el bien de los súbditos de M6.
Hablan de ética y de moralidad y sin embargo son tan profundamente inmorales
que negocian con el hambre de los refugiados y pretenden que dejemos de
denunciar las exacciones que sufren los saharauis de los territorios ocupados.
Califican al mediador de honesto pero olvidan que un mediador que apoya una de
las tesis se inhabilita porque no se puede ser juez y parte.
No dudan en utilizar el argumento de los niños, estos que están a punto de
llegar para pasar sus vacaciones en paz en España, criaturas que han ganado
para
Los niños saharauis crecen en
La respuesta a la pregunta de Van Walsum es NO,
aunque no por lo que este señor y el ilustre profesor piensan. Es inmoral
porque lo son las causas que propiciaron el exilio. Y si éstas no se corrigen,
la inmoralidad continuará.
¿Es moral que los niños saharauis sigan creciendo en el Sáhara
Occidental bajo la férula de un estado que los deja huérfanos?
He aquí la cuestión.