LA MASONERÍA INVIERTE EN LA TEJITA DE GRANADILLA

 

Fidel Campo Sánchez

 

Llama poderosamente nuestra atención el hecho de que la Masonería haya invertido en la compra de 94.000 metros cuadrados en el Paraje Natural de La Tejita (Granadilla de Abona) cuyo representante de la empresa Meumque sea el señor Zerolo, alcalde de Santa Cruz de Tenerife. Al parecer, junto con otros políticos muy conocidos forma parte de la Masonería, logia  de Tenerife y, además, sospechamos que el señor Cejas, antiguo alcalde de Granadilla, pudiera ser también uno más como  los conocidos como los hermanos de delantal.

 

Nosotros, que no somos mal pensados, consideramos raro, muy raro, que la francmasonería, institución de carácter iniciático, filantrópico y filosófico, fundada en el sentimiento de fraternidad y que tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y el fomento del desarrollo intelectual del ser humano, aparezca en temas de presuntos pelotazos. Esta institución, a cuyo frente aparece el ínclito don Miguel Zerolo, el Bolívar canario como el más alto cargo de confianza, y que inviertan en unos terrenos que, de momento, habida cuenta que se trata de un Paraje Natural Protegido, carecen de valor en el mercado inmobiliario, lo que hace suponer que estuviera y esté proyectada una recalificación para hacerlos rentables, mediante la construcción de un Templo y apartamentos en torno al mismo para sus hermanos...

 

Lo que consideramos como un contrasentido o vara de medir diferente en relación a políticos imputados, como tantos y tantos implicados en corrupciones urbanísticas, Las Teresitas o Paraje Natural de La Tejita (Granadilla), mediante compra de décimos de Lotería, quinielas, primitivas, bono lotos, el  euromillón y para mayor desvergüenza la compra de 94.000 metros de paraje natural y protegido en La Tejita, Granadilla a nombre de Meumque (Deus meumque jus, frase latina) del Supremo Consejo de Grado 33, que gobierna y está bajo la autoridad de la Masonería. Donde podría resultar implicado el señor Alemán, hermano de taller.

  

Pero es que es más, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, por comunicación enviada al Ayuntamiento, advierte al imputado Zerolo y a los demás imputados, que no ha lugar al recurso de amparo ante el Constitucional, ya que éste, si llegara admitirlo a trámite, será no tenido en cuenta por improcedente y contrario a derecho, por lo que no sería nada extraño que el alcalde de Santa Cruz de Tenerife tenga, en un plazo corto, que visitar el Hotel rejas, sin fianza, hasta el oportuno juicio.

 

Lo que sobre la corrupción viene ocurriendo en estos cuatro peñascos, precisamente en los lugares donde ha venido gobernando el PP-CC, y en estas ínsulas ponemos como mal ejemplo ese PSOE de neoliberales: Adeje, Granadilla, Guía de Isora y en el Norte Icod de los Vinos, Buenavista, al igual que en Marbella, donde el nivel de ésta es tal  que incluso se ha llegado a producir esa palabra clave, la del “pelotazo”, que ha pasado de ser un neologismo a voz de uso común, en Canarias en general, que jurídicamente se siga investigando con fuerza gracias a  la señora Farnés, Fiscal anticorrupción que, además,  no estaría de más, para limpieza y brillo del lenguaje, llevarse a término un seminario de lingüística, en la Universidad de Verano de Adeje a cargo del licenciado señor Rodríguez Fraga.

 

El pelotazo es un Neologismo es una nueva palabreja de novedosa creación, adaptada al español y relacionada con los chanchullos y corruptelas que nos está tocando vivir. Viene del griego, formado por “neo” (nuevo) y “logo” (palabra) todo lo cual incide directamente en la sentencia del Supremo que anula la compra del Ayuntamiento chicha, mediante sentencia firme y no recurrible. Se anula la compraventa  de los terrenos aledaños a la playa de Las Teresitas, pelotazo efectuado en el 2001, cuya operación es contraria al ordenamiento jurídico.

 

Finalizando el presente viene a nuestra mente, ¡que, por cierto!, es de plena actualidad, lo que dijera el abuelo de los Oliva Tristán, laguneros de pro, al pisar el excremento de un can: La jodimos, ya pisé la cochina y asquerosa política.