UNA
REVOLUCIÓN COMO EL MAYO DEL 68 FRANCÉS PARA CANARIAS
Fidel Campo Sánchez
Los
canarios de nacencia e integración venimos aguantando
estoicamente los embates y las contradicciones de tanto delincuente político
como tenemos en esta mamandurria de corte bananero, fruto de conchabeos, la ausencia de ética política, la galopante
corrupción y, sobre todo y por añadidura, la poca vergüenza de esa oligarquía
instalada en las cotas del poder económico-político que la ciudadanía ya
cansada de tanto “estoicismo”, al tomarnos las adversidades de la vida en el
sometimiento impuesto del que somos objeto por parte de esa mal llamada “clase”
política, en la implantación de una democracia vigilada, consideramos que ha
llegado la hora de la acción y la fortaleza, desde la necesidad desde, ¡ya!,
hacer frente para actuar en un movimiento revolucionario de un mayo del
París, mayo
de 1968.
Uno de los
acontecimientos más importantes de los últimos tiempos sobre Europa iba a tomar
vida. De todo aquel estallido de autenticidad queda hoy algo más que el
recuerdo y la nostalgia. Cuarenta años han caído sobre aquel mayo en París. Se
amontonaban las piedras en las barricadas de aquel mayo francés. Un olor de
gases lacrimógenos mezclaba lágrimas verdaderas con las provocadas. Ni un solo
muerto. En España se mixtificaba la verdad. La orgía de los estudiantes que se
acostaban en promiscuidad... Eso era la versión del mayo en París. Las
universidades con sus catedráticos y estudiantes, las fábricas, los talleres,
las oficinas, los empleados públicos, paralizando la vida de un país, no fueron
movidas por un grupo de agitadores prochinos. La
revolución de mayo, sin una ideología marcada, sin casi otros líderes que algún
joven universitario, es la señal más terminante de indignación contra un mundo
injusto. Los jóvenes, en vanguardia, los trabajadores, con su gran homogeneidad,
dijeron su no en Francia en aquel mayo de 1968.
El Mayo del 68 Francés no es un hecho
aislado sino que se integra en los importantes acontecimientos ocurridos a lo
largo del año 1968, tanto en países del 3º mundo como en los países
capitalistas o en los de economía socialista. En los tres mundos se produjeron
en 1968 sucesos que acaparan la atención mundial y que tienen un rasgo común:
Fueron revoluciones fallidas, aplastadas por el poder, pero que a la larga
acabaron influyendo en el poder mismo y, desde luego en la evolución de las
sociedades. La revuelta estudiantil francesa del 68 no se puede entender si no
tenemos en cuenta hechos como: las protestas estudiantiles mexicanas que
condujeron a la matanza de Tratelolco, la invasión
soviética de Checoslovaquia en el verano del 68, las revueltas estudiantiles en
las universidades norteamericanas, o la violencia racial que se produjo en EE.UU tras el asesinato de Martín Luther
King.
Por esto, aunque algunos piensen en
Mayo del 68 como un acontecimiento histórico solitario, sin raíces ni cultura,
la realidad es muy distinta. Mayo del 68 viene de lejos, es la versión francesa
y, por tanto, especial de una revolución cultural que comenzó a finales de los
50 y finales de los 60. La novela es la primera que lanza las primeras señales
revolucionarias, después vendrá el cine, la música con los Beatles,
seguidos por los grupos de la costa Este norteamericano. En rock,
las guitarras eléctricas y las minifaldas barren el mundo.