PAULINO RIVERO: EL ÚLTIMO MENCEY (VERSIÓN LIGHT)

 

Manuel Fernández

 

Pues no busca CC disculpar su fracaso electoral echándole toda la responsabilidad a NC-NGC por haber abandonado la Coalición? Pero… ¿Se puede culpar a NC-NGC del descalabro del nacionalismo canario sin que CC se someta a un proceso de reflexión?

 

Pues yo creo que no, que algo ha tenido que ver también CC:

 

1º por haber suministrado demasiadas razones para que se produjese el cisma de NC-NGC de la Coalición y 2º por haber perdido un diputado en Gran Canaria, porque podría haberse dado el caso de que CC hubiese obtenido su escaño, y no NC-NGC; quién perdió el diputado fue Coalición Canaria, y no Nueva Canaria, que fue la primera vez que se sometía a un proceso de elecciones generales, entonces ¿De quien es la culpa del fracaso electoral del nacionalismo canario de NC-NGC o de CC?

 

Hay quién culpa a Román Rodríguez de “tirarse en brazos del PSOE”. A esto habría que contestarle:

 

¿Pero cual ha sido la política de Coalición Canaria en todas estas legislaturas pasadas? ¿Es que no ha sido acaso pactar con el partido que gobernase en España? ¿Es que acaso no lo han manifestado una y mil veces? ¿Y quién ha roto esa forma de actuar, que, aunque poco ética, pues carece de principios, al menos beneficiaba a Canarias?

 

¿No ha sido acaso Paulino Rivero?

 

¿No fue Paulino Rivero el que fue a Madrid a firmar el Pacto con el PP, ante el Sr. Rajoy, líder de la oposición, que por cierto, repite por cuatro años más en ese cargo? ¿Pero como, un líder nacionalista se va a firmar un pacto de gobierno en Madrid? Pero ¿De qué nacionalismo estamos hablando, del nacionalismo canario o del nacionalismo español? Pero es que además lo firma con el líder de la oposición y no con el presidente del Gobierno, en contra de la costumbre llevada a cabo hasta ese momento por CC, pensando que quizás si el PP ganase las elecciones generales, presuntamente le proporcionaría grandes prebendas, cosa que no ha sido así, dejándonos a todos los canarios con la región glútea expuesta a las inclemencias del tiempo, por no decir que nos ha dejado con el culo al aire que es como más vulgar, hortera y soez

 

¿Y como nos quedamos ahora los canarios ante el gobierno de la nación, después de las elecciones, con un presidente que no reconoce la derrota de su partido en las islas, que no reconoce que su gobierno sólo representa a Tenerife, pues el único Diputado de Gran Canaria de CC lo perdió en estas elecciones, con un partido que optó por el enfrentamiento con el gobierno central, y que ahora, una vez perdidas las elecciones sus aliados, pretende tender la mano a Zapatero, que ha revalidado por cuatro años más?¿Es esa la actitud digna de un Presidente del Gobierno de Canarias?

 

Con su forma de actuar Paulino Rivero ha quemado a Coalición Canaria. El Paulinato está acabado, amortizado, finiquitado, liquidado.

 

Si realmente (como debiera ser), Paulino Rivero antepone los intereses de Canarias a los suyos propios y a los de su Coalición, ¿Por qué no hace un ejercicio de reflexión, de madurez política, de sensatez y se manda a mudar, dejando a Ana Oramas de Presidenta y líder indiscutible de CC, quién, creo, ha demostrado tener la capacidad necesaria para recomponer el nacionalismo canario, quién, además mandaría para su casa al Sr. Soria y suscribiría un nuevo pacto con el PSOE para conformar un nuevo gobierno de Canarias presidido por quién ha ganado por dos veces las elecciones, Juan Fernando López Aguilar, reservándose para sí la Vicepresidencia y el orgullo de haber reaccionado a tiempo para salvar la dignidad de su coalición ?

 

¿O va a esperar que se hunda definitivamente el nacionalismo canario, para echarle la culpa a NC?

 

Hagamos un poco de historia:

 

La noche del 14 de febrero de 2003, Coalición Canaria ofreció a Rodríguez, entonces presidente del Gobierno autónomo, la Vicepresidencia y la Consejería de Economía y Hacienda si los nacionalistas ganaban las elecciones que se celebraban en el mes de mayo. Su puesto al frente del Ejecutivo sería ocupado por su vicepresidente, Adán Martín Menís. El sector oficial de la formación incumplió su promesa y ofreció a Rodríguez múltiples departamentos del Gobierno, pero no lo que había firmado dos meses antes. Éste decidió no formar parte del Gobierno, presentarse a las generales y obtener un escaño en el Congreso.

 

Por otra parte, el presidente de Nueva Canarias Román Rodríguez, emplazó, en su momento, al presidente de CC, Paulino Rivero, a acordar fórmulas que evitasen la ruptura del grupo parlamentario canario en el Congreso y en el Senado, lo que llevaría a los parlamentarios de las dos formaciones al Grupo Mixto, como así sucedió posteriormente.

 

En concreto, Rodríguez reclamaba que el grupo de Coalición Canaria pasase a denominarse Grupo Canario, y que las dos formaciones se repartieran los tiempos en los debates, las iniciativas y los medios de que disponen en ambas Cámaras. Pero, si aún existe dudas de quién rompió Coalición Canaria, les recuerdo unas manifestaciones textuales de nuestro presidente sobre secesión de Coalición Canaria:

 

"Se trataba de una poda necesaria para que el proyecto pudiera regenerarse con más fuerza", aseguró el presidente de CC, Paulino Rivero”. A lo que respondió, en su día, Román Rodríguez:

 

"Es la última escenificación de que el poder está por encima de los intereses generales de los canarios; lo ocurrido recuerda al proceder de los partidos únicos en el Este europeo". Y, además, les recuerdo que fue CC quien rompió aquel nunca escrito acuerdo entre los nacionalistas para que su candidato a la Presidencia de Canarias fuera alternativamente de Tenerife y de Gran Canaria, pues de Adán Martín Menís, nacido en Santa cruz de Tenerife, saltó a Paulino Rivero Baute, nacido en El Sauzal, ambos de la isla hermana de Tenerife. A partir de esa ruptura se crea una nueva formación política dando inicio a una lucha cruel y demagoga de una Isla contra otra, empleando un discurso Insularista, radical y casi “xenófobo”, “demonizando” a aquellos y aquellas que hasta bien poco habían sido compañeros de viaje”

 

Ahí estan los Editoriales de El Día, presuntamente órgano oficial de ATI y por ende de Coalición Canaria, para ver quién emplea un discurso Insularista, radical y casi xenófobo”, “demonizando” a aquellos y aquellas que hasta bien poco habían sido compañeros de viaje y hasta todos los canarios.

Pero…

¿Quién nos quiere quitar el Gran de Gran Canaria? ¿Quién repite una y otra vez que G. Canaria es la tercera de las Islas Canarias, y que la que debería llevar el Gran es Tenerife por múltiples razones? ¿Quién incita a los tinerfeños contra los grancanarios diciéndoles que pretendemos tener derechos de pernada con las mujeres tinerfeñas, (a las que les pido disculpas ajenas por tamaña grosería), y que qué harían los políticos tinerfeños después? ¿Necesito recordarles las múltiples manifestaciones xenófobas de dichas editoriales?

 

Y manifiestan Paulino Rivero y Ana Oramas que el nacionalismo resiste y resiste fuertemente, haciendo caso omiso a los resultados, que son bastante fríos: Ha perdido CC el 33% de los Diputados; se quedan sin senadores, salvo el elegido por el Parlamento, lo que los condena al Grupo Mixto; ha perdido CC la representatividad de la provincia de Las Palmas; han confirmado lo que tantos hemos venido denunciando desde hace años: el gobierno de Canarias es el gobierno de ATI, Agrupación Tinerfeña de Independientes, o como le llama el alcalde de la Capital, Don Jerónimo Saavedra: Coalición Tinerfeña, que, Independientemente, pero Agrupados, arrastran todos para Tenerife, en descarada, desvergonzada, atrevida e insolente manera.

 

Y concluyo:

 

NC-NGC no ha perdido nada, ha sido la primera vez que se presenta a unas elecciones y no obtuvo ningún diputado. Ha sido Coalición Canaria quien se presentó a las elecciones y perdió el 33 % de sus Diputados y a todos sus senadores. El eslogan publicitario de Coalición Canaria lo solicitaba explícitamente “Habla canario”, Y el pueblo canario habló en las urnas: Perdieron el único Diputado de CC por la isla de Gran Canaria y todos sus senadores.