La Montaña Sagrada de Guaza en Chasna

 

Esta es una de las varias montañas singulares que existen en la isla Chinech (Tenerife), en ella, nuestros ancestros moradores en las denominadas bandas de Chasna y más concretamente en el actual municipio de Arona, perteneciente al Meceyato de Achbuna (Abona) fue un lugar un lugar cultual donde realizaban  prácticas religiosas y se los efectuaban los ritos propios de la ancestral religión guanche, tales como la bienvenida matutina a la Diosa Magek oficiada por los kankus y maguadas, así como la libaciones a la Madre-Tierra y las peticiones de lluvias al Dios Achuguayu entre otros.

 

Conocida la sacralidad del lugar por los invasores europeos, éstos no dudaron en aprovechar esta circunstancia para llevar a cabo una de las tantas tropelías que ellos era habitual, así el mercenario al servicio de Castilla y tratante en esclavos Alonso Fernández de Lugo y los clérigos católicos que le acompañaban urdieron otra felonía contra los atemorizados guanches.

 

Una de las condiciones impuestas por los invasores al pueblo guanche para en teoría no ser apresados como esclavos era precisamente el que asumiesen el bautismo cristiano, a este fin fueron convocados los habitantes de Achbuna en la Montaña Sagrada de Guaza, con la promesa de iban a ser bautizados por el obispo Illescas, el cual al parecer era gozaba de cierta confianza de los moradores del lugar, y el cual en aquellos momentos se hallaba ausente en otra isla.

 

Al objeto de dar mayor realismo al engaño los mercenarios disfrazaron a uno de los soldados con vestimentas similares a las que acostumbraba usar el prelado, consintiendo en los clérigos, así a la vista de aquel personaje los confiados guanches se fueron acercando al lugar de reunión, hombres, mujeres ancianos y niños hasta un número aproximado a las mil personas, une ves reunidos en torno al supuesto obispo y los clérigos, fueron acometidos por partidas de mercenarios que habían permanecido ocultos en los alrededores. Reducidos fueron conducidos a una gran estacada que habían preparado previamente y donde agrilletados, amarrados y vejados por las hordas invasoras y posteriormente la mayoría de ellos vendidos en los mercados de esclavos de Sevilla, Barcelona y Valencia.

 

La Tamusni nos ha venido trasmitiendo el recuerdo del lugar donde fueron encerrados aquellos traicionados antepasados nuestros, de hecho, aún se pueden ver algunos de los hoyos que sirvieron para hincar las estacas y que algunos estudiosos atribuyen a pie de horcas, cuando en realidad corresponden a una estacada que posiblemente fue el primer campo de concentración creado por los europeos en la isla Chinech en un lugar de la Montaña Sagrada de Guaza.

 

Guayre Adarguma

16-03-2008