Un
paseo por la cultura guanche
El antiguo Ayuntamiento
de Candelaria acoge hasta finales del mes de agosto la exposición organizada
por
El gerente de

La muestra, ubicada en
una de las salas del espacio cultural de
La colectiva está
compuesta por seis paneles en los que se
pueden observar reproducciones de las vestimentas y complementos para
"que las personas que visiten la exposición puedan tocar las piezas",
explica García, al tiempo que puntualiza que los originales se encuentran en
"el Museo Canario y el Museo de Antropología".
Así, en el primer
panel se encuentra una recreación de la vestimenta de una mujer gomera basado
en un dibujo del siglo XVI; mientras que en el segundo los visitantes pueden
observar copias de algunos de los escasos restos arqueológicos que han llegado
hasta la actualidad, así como un faldellín de junco encontrado en Gran
Canaria. Además, la exposición informa de que Tenerife y Gran Canaria son las
islas con más ejemplos conservados.
En la muestra, que
permanece abierta de martes a domingo de 11:00 a 13:00 horas y de 17:00 a 21:00,
se pueden ver trajes de junco encontrados en Gran Canaria, así como unos
bocetos de los diferentes atuendos que se utilizaban en cada una de las Islas.
Llama la atención la existencia de complementos, adornos y amuletos en la
cultura guanche, que el aborigen canario utilizaba para mejorar su aspecto
corporal. Así, destacan bonetes de fibra vegetal, que fueron localizados en
En otro apartado se
pueden apreciar las diferentes fibras vegetales de junco, drago y palmera que
los antepasados guanches utilizaban para elaborar vestimentas y complementos.
Además, se valían de la coloración de cortezas de pino y piedras de almagro
para dar tintes a algunas pieles.
Resulta curioso también
observar los huesos puntiagudos que seleccionaban los guanches para coser las
pieles, así como los tocados y complementos que servían para distinguir a una
clase social de otra.
Jesús García explica
que la exposición "ha sido visitada por miles de personas desde que fue
inaugurada en Pinolere en 1996", pues "ha pasado por diferentes Islas,
colegios, colectivos y asociaciones". En su opinión, "se trata de una
muestra muy sencilla y didáctica para que el público se lleve una imagen clara
de lo que queremos transmitir".
García afirma que
"todo son reproducciones para que la gente pueda tocar los materiales y
hacerse una idea", ya que "desde Pinolere no entendemos la difusión
de la cultura desde vitrinas".
Desde que fue expuesta
por primera vez en