NEQUICIA COLONIAL
Juan Fco. Díaz Palarea
La maldad o perversidad no tiene límites, cuando un colaboracionista
canario(a), o un godo (a) o un colono de turno, se ponen en la tarea de falsear
o tergiversar
Otra nequicia o maldad o perversidad colonial, es el hecho protagonizado
por el nacionalista español Alvaro
Pérez, director general de deportes del Gobierno títere Canario, que ha
solicitado a la metrópoli, que se cree
una federación española de Lucha Canaria, y ello, después del laborioso trabajo
realizado por unos canarios (as) dignos y de tanta lucha -valga la redundancia-
para que existiera en nuestra tierra una federación de Lucha Canaria,
independiente de la federación de lucha española.
La nequicia cuando ser hace o se dice, para apoyar de una forma u otra
al impuesto y nefasto colonialismo español en Canarias, siempre tiene un rédito
o beneficio para el (la) colaboracionista canario(a) de turno, el cual
conseguirá ayudas, tanto para buscar trabajo, como para ascender en la pirámide
profesional o empresarial en que pertenezca, o en la política, consiguiendo por
ello, subvenciones a porrillo como algunos(as) que participan en ONG, o trabajitos y dineritos si son artistas,
periodistas, abogados (as), médicos (as), fontaneros (as), empresarios (as) de
la construcción, obreros (as) de la construcción, albañiles, miembros de algún sindicato
estatalista
españolista, o profesor de secundaria o de universidad, o miembro de
alguna academia que se dice canaria, ya sea de la lengua, o de la historia, o
del algún museo, o que tenga un estanco de periódicos, o sea funcionario(a) juez o
jueza, jubilado (a) etcétera… Hasta el
colaboracionista canario(a) menos insignificante, recibirá por el servicio
prestado y de la metrópoli o del sistema colonial su pago o dádiva, incluso
cuando se limite a dar una simple opinión crítica, insulto o descalificación a
través de la red de Internet, y contra el Movimiento Independentista Canario, o
contra las personas que realmente lo conforman, que son los que efectivamente
se mueven en tal opción legítima y
libertaria. Por el contrario, los que realmente luchamos con todo lo que
tenemos a nuestro alcance, y para que el damnificado Pueblo colonial canario,
deje de ser eso y consiga su Libertad e Independencia del Reino de España, “recibimos” del aparato o sistema colonial español
y de parte del lacayuelo o colaboracionista de turno: nequicias y toda clases
de maldades, tanto a nivel personal, como profesional; pero no les quepa la
menor duda, que la conciencia de satisfacción personal que íntimamente sentimos,
es como el aire que se respira en nuestras cumbres, y vale más que todo el
dinero del mundo, honores, reconocimientos o medallas que se llevan esos otros(as),
por su contribución a la nequicia colonial.
13 de abril de 2008