NEQUICIA COLONIAL

 

Juan Fco. Díaz Palarea

 

   La maldad o perversidad no tiene límites, cuando un colaboracionista canario(a), o un godo (a) o un colono de turno, se ponen en la tarea de falsear o tergiversar la Historia de los Canarios y Canarias Antiguos, como es el caso del panfleto titulado “doramas” y escrito por el representante de la editorial prensa ibérica impuesta en Canarias: Guillermo García Alcalde, que con otro colono europeo, el bailarín Gelu Barbu y el canario asimilado Pepe Damaso, nos van a dar ahora la murga, con una  aculturante farsa colonial española, y referida a un tiempo de la Historia de Canarias, que sin lugar a dudas, está todavía por contarse y escribirse con la rigurosidad y objetividad que solamente se podrá acometer cuando el damnificado Pueblo colonial Canario consiga su legítima Independencia y libertad de la metrópoli. Estos titiriteros de la titerolandia colonial canaria, y en relación con la puesta en escena de tal bodrio, se van a llevar los dineros públicos que les pone en bandeja y a su disposición el Cabildo Insular de Gran Canaria, manejado por otro comparsa y colaboracionista español, que para mayor inri es hasta  historiador: José  Miguel Pérez.

 

   Otra nequicia o maldad o perversidad colonial, es el hecho protagonizado  por el  nacionalista español Alvaro Pérez, director general de deportes del Gobierno títere Canario, que ha solicitado a la metrópoli,  que se cree una federación española de Lucha Canaria, y ello, después del laborioso trabajo realizado por unos canarios (as) dignos y de tanta lucha -valga la redundancia- para que existiera en nuestra tierra una federación de Lucha Canaria, independiente de la federación de lucha española.

 

   La nequicia cuando ser hace o se dice, para apoyar de una forma u otra al impuesto y nefasto colonialismo español en Canarias, siempre tiene un rédito o beneficio para el (la) colaboracionista canario(a) de turno, el cual conseguirá ayudas, tanto para buscar trabajo, como para ascender en la pirámide profesional o empresarial en que pertenezca, o en la política, consiguiendo por ello, subvenciones a porrillo como algunos(as) que participan en  ONG, o trabajitos y dineritos si son artistas, periodistas, abogados (as), médicos (as), fontaneros (as), empresarios (as) de la construcción, obreros (as) de la construcción, albañiles, miembros de algún sindicato estatalista  españolista, o profesor de secundaria o de universidad, o miembro de alguna academia que se dice canaria, ya sea de la lengua, o de la historia, o del algún museo,  o que tenga un estanco  de periódicos, o sea funcionario(a) juez o jueza,  jubilado (a) etcétera… Hasta el colaboracionista canario(a) menos insignificante, recibirá por el servicio prestado y de la metrópoli o del sistema colonial su pago o dádiva, incluso cuando se limite a dar una simple opinión crítica, insulto o descalificación a través de la red de Internet, y contra el Movimiento Independentista Canario, o contra las personas que realmente lo conforman, que son los que efectivamente se mueven en tal opción legítima y  libertaria. Por el contrario, los que realmente luchamos con todo lo que tenemos a nuestro alcance, y para que el damnificado Pueblo colonial canario, deje de ser eso y consiga su Libertad e Independencia del Reino de España,  “recibimos” del aparato o sistema colonial español y de parte del lacayuelo o colaboracionista de turno: nequicias y toda clases de maldades, tanto a nivel personal, como profesional; pero no les quepa la menor duda, que la conciencia de satisfacción personal que íntimamente sentimos, es como el aire que se respira en nuestras cumbres, y vale más que todo el dinero del mundo, honores, reconocimientos o medallas que se llevan esos otros(as), por su contribución a la nequicia colonial.

 

13 de abril de 2008