A vista de Berode



LA OCASIÓN HACE AL LADRÓN

DELINCUENTES POLÍTICOS Y OTROS


Fidel Campo Sánchez

 

Dice el refrán que la “ocasión” hace al ladrón. El vocablo ocasión viene del latín y originariamente se relacionaba con la palabra “accidente”. ¿Será por su relación original que de ahí provenga el proverbio a la ocasión la pintan calva, refriéndose a la calavera con que se representa la muerte?


El fenómeno delincuencial ha venido cambiando en la medida en el que el mundo, la sociedad, ha venido evolucionando. Desde las concepciones antropológicas y fisonomistas, pasando por las sociológicas, ecológicas y políticas, el delito ha sido considerado como un fenómeno inevitable y parte integrante de la sociedad. El delito parece estar siendo considerado como una cuestión normal, pues, una sociedad exenta de delitos, ¡que seria el ideal!, parece del todo imposible e irrealizable ya que el delincuente, como tal, es el individuo que en la sociedad ha rehusado la obediencia a las leyes, en muchos casos siendo desobedecidas y, además, vulneradas por los que contribuyen a hacerlas.


El “crimen organizado”, y nos estamos refiriendo al asaltante de caminos, al carterista, al que utiliza el timo de la estampita, al estafador, al violador o a los recientemente reconocidos, tales como son la violencia de géneros, al de la corrupción política de la partitocracia, cuyos elementos acceden a la administración pública mediante las urnas, la soberanía popular y posteriormente los vemos convertidos en auténticos delincuentes, que nosotros nos atrevemos a comparar, pese a que las comparaciones puedan resultar odiosas, con el chorizo callejero que nos hurta o roba en la calle, llevándose el bolso, lo que dejemos en el interior de nuestros automóviles o en nuestros domicilios.
Son personas comunes y corrientes que haciendo uso y abusando de unos comicios democráticos o de objetivos racionales y de análisis rutinarios de sus víctimas, en el caso de esos políticos, ¡que ya son legión!, quienes, en todo momento, procuran lograr el placer y la evitación de mínimos de remordimientos de conciencia al cometer sus crímenes, sus deleznables delitos. En otras palabras que “la ocasión hace al ladrón”, de la que estos delincuentes se benefician.
Efectivamente que, para practicar un delito el delincuente hace un cálculo entre las ventajas que puede obtener: blanqueos de dinero, sexo, poder político que termina corrompiendo a los que los utilizan…Cuando el delincuente en general y el político en particular detectan en una situación condiciones para cometer el delito se dedican a fondo a la comisión del mismo. De esta manera, las conductas delictivas son el resultado de decisiones racionales, siendo los delitos patrimoniales, los que mas se cometen desde las esferas del poder político, a los que más se deben aplicar las persecuciones de los mismos y mientras estas situaciones no se corrijan por los tribunales de Justicia y que los fiscales actúen de oficio, como es su obligación, a los que, lamentablemente, algunas veces vemos más arrimados a la espera del poder político que las exigencias del cumplimiento de las leyes y a las persecuciones de los delincuentes políticos, cuales oportunidades de delinquir, por carencias morales de todo tipo, vemos en estos peñascos que donde más de dan es: en el tráfico de influencias, cohechos, recalificaciones de terrenos, malversaciones de caudales públicos, ecolocidios y trampas saduceas por doquier, para vivir de nuestros impuestos que utilizan a su servicio, obviando que la finca es nuestra y que ellos son nuestros empleados.
Esta provincia de Tenerife es donde el ciudadano medio más nota la corrupción política ya sea en La Laguna, Adeje, Granadilla, Icod de los Vinos y…pero sin embargo, ¡para nada! vemos actuar con contundencia a la señora Farnés, fiscal anticorrupción, como viene haciendo su homologo en Gran Canaria.
Nosotros que tenemos un excelente olfato intuimos que en la ciudad de La Laguna tras los casos de la recova, Alcampo, utilización de la Plaza del Cristo indebidamente para un Mercado, no respetando el entorno, que está dentro del conjunto de Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UN ESCO existen conchabeos, amiguismo, nepotismo y reparto de tintines (dinero), que diría don Marcos Montesinos, cura que fuera de la Villa de Adeje, ya en las mansiones celestiales. Ante timos de la estampita o del tocomocho como vemos a diario ¿que puñetas hace el Tribunal de Cuentas o los fiscales ant… nada?
Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora (Montesquieu)