PARAGUAY, LENTO PERO VIENE (I)
Agustín
Mora
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Lento
pero viene el
futuro se acerca despacio pero viene… …pero
él no
tiene prisa lento viene por
fin como su respuesta su
pan para la hambruna sus
magullados ángeles sus fieles golondrinas… (Mario Benedetti) |
Parece ser que América Latina, poco a poco, va
sacudiéndose el asfixiante polvo que durante más de 500 años ha ensuciado la
corteza de la “Pacha Mama” o, por decirlo de otra manera, se va
sacudiendo el lastre de la sumisión.
Según la cosmovisión indígena -sobre todo en la
civilización Aymara- el tiempo de retornar al
equilibrio tanto entre hombre y mujer, ser humano y medio ambiente y,
fundamentalmente, de restañar heridas y dar a los pueblos el control de sus
vidas, se produce cada 500 años. Es lo que se conoce como “Pachakutik”. Y vemos cómo esta cosmovisión se va
cumpliendo a rajatabla, un poco más allá de los 500 años de colonialismo y neo
colonialismo.
La última nación latinoamericana en sacudirse ese
polvo sucio de olvido, miseria y corrupción, ha sido Paraguay con motivo de las
elecciones celebradas el pasado día 20 de abril, donde la inmensa mayoría de
los ciudadanos de este pequeño país sudamericano de 6. 669. 086 habitantes (a
julio de 2007) dijo BASTA a 61 años de régimen oligárquico encarnado en el
corrupto Partido Colorado.
Un obispo, Fernando Lugo, suspendido “a divinis” por el Vaticano por el poco litúrgico hecho de
tomar partido por los pobres, dio una impresionante “colleja” a la oligarquía
paraguaya y, por ende, a los intereses foráneos que están esquilmando los
recursos naturales del país; los más importantes, agua y energía eléctrica.
Es evidente que cada vez se le ponen las cosas más
difíciles a los intereses de EE.UU. y de las transnacionales en esa región. En
pocos años, el patio trasero del imperialismo se está liberando de ese
polvo de sometimiento y colonialismo para enarbolar la bandera de la
independencia y la dignidad.
Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Brasil y, tal
vez más tibiamente, Chile y Argentina están demostrando que, como Cuba, no es
imposible enfrentarse al Imperio y defender la soberanía de sus pueblos.
Vamos a hacer un poco de historia sobre Paraguay, ese,
para la mayor parte de los europeos, desconocido país.
Conquistado (que no descubierto) por España en 1524 y
sometido a su corona hasta 1811, nunca conoció verdadera independencia ni
bienestar social hasta el mandato de José Gaspar de Francia en 1816 y que ocupó
la presidencia hasta su muerte en 1840. En este periodo se incrementa la
agricultura, la industria casera y la ganadería; se realiza una reforma agraria
confiscando las grandes propiedades y repartiendo la tierra a los campesinos.
Le sucede en el poder su sobrino Carlos Antonio López
que promulga la primera Constitución del país, organiza la instrucción pública
gratuita y obligatoria e inicia la construcción de caminos, ferrocarriles, etc.
Tras Carlos Antonio López ocupa la presidencia su hijo Francisco Solano López,
completándose la independencia de Paraguay que ya, en esos años y hasta 1870,
hacen del país el primero de la región en ser autosuficiente y sin necesidad de
hipotecarse con los bancos ingleses, los más poderosos e influyentes del
momento.
Esta autosuficiencia resultaba ser una mala influencia
para las naciones vecinas que veían cómo Paraguay, sin endeudarse con ningún
capital extranjero, prosperaba aun ritmo envidiable.
Inglaterra, principal inversor y acreedor de países
como Argentina, Brasil y Uruguay, comienza a conspirar con estos provocando
diversos enfrentamientos con Paraguay. Brasil, ocupa territorio paraguayo;
Argentina, le disputa la comunicación fluvial y Uruguay, presta su apoyo a
Argentina.
El año 1864 comienza la llamada Guerra de
A partir de
Las dictaduras militares tampoco faltaron en esta
sufrida nación y en 1954 el general Alfredo Stroessner
toma el poder gobernando casi continuamente bajo el estado de sitio y limitando
muy severamente las libertades políticas.
Pero como dicen en mi pueblo, “a todo cerdo le llega
su San Martín” y Stroessner es derrocado en 1989 por
otro “salvador de la patria”, eso sí, auspiciado por el sempiterno Partido
Colorado. Este militar, un tal Andrés Rodríguez, disuelve el Parlamento y
legaliza a todos los partidos políticos excepto, cosa “extraña”, a los
comunistas.
Y llegamos, después de este rápido vistazo a la
historia de Paraguay, a nuestros días, a este 20 de abril donde, como decíamos
al principio, el pueblo paraguayo se ha sacudido el polvo del olvido y de la
desesperanza.
Quedan muchas cosas por contar de este pequeño gigante
pero lo vamos a seguir haciendo la próxima semana ya que tampoco es cuestión de
agotar recursos. Espero que con Fernando Lugo aprendamos a diferenciar la
“Teología de
Pregunta idiota que se me ocurre esta semana: Si,
según el Vaticano, los obispos no pueden hacer política ¿por qué el Vaticano es
un Estado con rango político y donde, por cierto, la democracia es una
entelequia?
24-04-08