¡PAREN
DE UNA PUÑETERA VEZ!
Cándido
Quintana *
¡Otra mas y van ni se sabe! Me han llegado ciertos rumores,
parece que fundados, sobre que
Como saben,
Dicho todo esto, nos volvemos a preguntar,
entonces, ¿que razones pudieron existir para conceder un proyecto tan nocivo,
por encima del interés general y del sentido común? De verdad amigos, tengo que
decir que las desconozco, a no ser que me ponga a hacer reflexiones deshonestas,
aunque cierto es que formas de actuar tan increíbles como esta, te obligan a elucubrar.
Y es que, en momentos de profunda crisis económica, como el que estamos
atravesando, cuando muchas familias lo están pasando tan mal, no se pueden despilfarrar los dineros de TODOS, y menos para compensar a segmentos pudientes de nuestra
sociedad, por obras innecesarias que no procedían, no es mínimamente aceptable
ni correcto.
Claro que un error lo puede tener
cualquiera, pero detrás de un Consejo de Administración de
No sólo no correspondía la marina privada de
Valleseco, tampoco la de San Andrés, que hubiese
cercenado, de haberse hecho, cualquier posibilidad futura de ampliación del
Puerto de Santa Cruz. En esta nos salvó la campana, mejor dicho, la palabra
“forum”, pero, ¿tendremos los pagananis de siempre, que
hacer frente a indemnizaciones por este otro dislate? Y el mamotreto de
Y finalizo haciendo referencias a otras
adjudicaciones de obras fuera de lugar, que también pueden terminar convirtiéndose
en una pesada carga para el erario público, para nuestros bolsillos. El
proyecto del puerto de Granadilla tiene aún un duro y espinoso camino que
recorrer, que puede no llevar a ninguna parte y terminar desechándose, tal y como
deseamos muchas miles de personas de esta tierra, esas mismas personas que
esperamos en vano, que se hagan realidad obras necesarias y acuciantes, como
los Hospitales del Norte y del Sur, o que se atiendan muchas carencias sociales
para las que no hay dinero. Ese puerto es innecesario y tremendamente
devastador, no procede en absoluto y menos en estos momentos de grave crisis,
en los que podría, hasta incluso, ahuyentar al turismo. Pues bien, licitaron y
adjudicaron deprisa y corriendo, supongo que por si acaso, hace ya casi dos
años, las obras del dique exterior, y ahora, sin comenzar estas y de forma muy sorprendente,
las del contradique, ¿alguien lo entiende? Yo no, lo admito, pero esos rumores
que deambulan por ahí y que hablan del “lucro
cesante”, tampoco serían de recibo, ¿quién se atreve a ponerle el cascabel
al gato? ¿Hay algún político por ahí…?
© Cándido Quintana
* Presidente de