EL CONCEPTO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA

 

Mafersa*

 

¿De que canales de participación nos han dotado nuestros gobernantes a los habitantes de nuestras islas para que podamos expresarnos y se tenga en cuenta nuestro parecer, que no sean las urnas cada cuatro años?

 

¿Por qué sólo tienen que ser los Ayuntamiento quienes se ocupen (los que lo hacen) de fomentar la participación ciudadana? ¿No tenemos nada que decir los habitantes de cada una de nuestras islas de cómo se gobiernan estas? ¿No tenemos sugerencias, ideas y/o proyectos que aportar a los diferentes gobiernos insulares, o sea de los cabildos? ¿Dónde podemos los vecinos de nuestras islas exponer nuestras quejas, nuestras sugerencias, nuestras críticas, de forma oficial, al gobierno de nuestra Comunidad, por un procedimiento cercano, rápido y efectivo, y que no sea, por supuesto,  la web del ¡Hallo presidente! del gobierno autonómico, que ni siquiera contesta él?

 

Teóricamente debieran ser las asociaciones de vecinos y sus federaciones, las asociaciones culturales, de la tercera edad, de usuarios, de consumidores, deportivas, las entidades lúdicas, los clubes sociales, ecologistas, etc., en definitiva los entes sociales que conforman una sociedad estructurada democráticamente quienes debiéramos tener canales de participación para que, con la debida formación proporcionada a las mismas por los diferentes Gobiernos, (Local, Insular, Autonómico), actuar como asesorías y órganos de consulta en las tareas de estos. Estas asociaciones son las células que conforman el cuerpo de la sociedad, son la voz del pueblo, que tantas veces tiene que gritar para que los políticos nos oigan, pues no hay peor sordo que el que no quiere oír.

 

El día 1 de enero de 2004 entró en vigor la Ley 57/2003 de medidas para la modernización del gobierno local: la llamada Ley de las Grandes Ciudades. Uno de los requisitos para ser acreedores de los beneficios que reportarán esta Ley a las grandes ciudades que se acojan a la misma, es que redactará un Reglamento de Participación Ciudadana donde se establezca la forma en que puedan participar los vecinos y entes sociales con domicilio en el distrito.

 

Durante los mandatos anteriores al actual presidido por Don Jerónimo Saavedra han sido las Juntas de Distrito, en los que se ha dividido la ciudad los que, teóricamente, han debido servir para que expresemos nuestra opinión los vecinos. Nada más lejos de la realidad, pues ese Reglamento se redactó de tal manera que ha hecho casi imposible la participación ciudadana, estableciendo una cantidad de requisitos para participar, que, más que fomentar la participación ciudadana lo que ha hecho es desincentivar a cualquier ciudadano particular o ente que quiera colaborar desinteresadamente en lo económico, en las labores de administración de ese Distrito.

Es por eso que las Asociaciones de Vecinos, amparadas en la Federación de Asociaciones de Vecinos, Usuarios y Consumidores “El Real de Las Palmas” recurrimos en su momento ese Reglamento inoperante y coartador de la libertad de expresión del ciudadano, lamentando profundamente la oportunidad perdida por parte de aquellos Consistorios de contar con unos magníficos y abnegados colaboradores en la labor de consulta y opinión para mejor gobernar la ciudad, que, sin ánimo de lucro alguno, son los que mejor conocen cada uno de los problemas de sus barrios.

 

El actual Consistorio, y, concretamente la concejalía de Participación Ciudadana, presidida por Delegación por Doña María Luisa Blanco, (Magüi), mujer de reconocida preparación y sensibilidad social, haciéndose eco de la voluntad expresada del Sr. Alcalde, de fomentar la participación ciudadana, debe imponerse la necesidad de vertebrar la sociedad de Las Palmas de Gran Canaria, partiendo de las células asociativas más pequeñas de la misma como son las asociaciones de vecinos, usuarios y consumidores, las asociaciones de la tercera edad, de jóvenes, las deportivas, de ocio, etc. Los vecinos, polites, ciudadanos de la polis, ciudad, queremos participar en la eklessia o asamblea de ciudadanos.

 

Después de cruzar el asociacionismo cívico y su participación ciudadana el extenso desierto que supuso los largos años de gobierno del partido popular, donde la frustración de la participación vecinal fue tanta que la mayoría de los líderes vecinales se aburrieron, resistiendo hasta el final sólo unos pocos, logrando el desinterés de los vecinos por sus propias asociaciones, en vista del escaso por no decir nulo poder de consecución de equipamientos o de resolución de los problemas del barrio, que se acumulaban durante años y años, logrando la desaparición de asociaciones de vecinos y que las restantes sufrieran un largo período de letargo,  la Concejalía de Participación Ciudadana tiene la obligación de insuflarnos un hálito de esperanza, de fomentar el asociacionismo, que los vecinos vuelvan a recuperar la confianza en sus asociaciones, que nos haga ganar el respeto y la consideración de la ciudadanía para nuestras Asociaciones de Vecinos.

 

Repito, este Consistorio tiene el deber de fomentar el asociacionismo de los ciudadanos, que se nos otorgue la suficiente entidad para que seamos escuchados por los políticos, entes públicos y organismos oficiales, para que nuestras decisiones se tengan en cuenta. La participación ciudadana no puede quedarse en un concepto vacuo, sólo de cara a la galería, sólo para cumplir con la Ley de Grandes Ciudades para hacerse acreedor de las ayudas oficiales que otorga este status. La verdadera participación que queremos los vecinos de esta gran ciudad es la que expresó Odón Elorza, el alcalde de San Sebastián, en aquella “1ª Jornadas Internacionales de Participación Ciudadana y Desarrollo Social” que se celebró en el Auditorio Alfredo Kraus hace unos escasos meses. ¿Dónde está el espíritu de Odón Elorza, si a escasas dos o tres semanas de aquella buena voluntad expresada por nuestro alcalde en la mencionada Jornada, se recurre la sentencia del TSJC que condenaba a las Torres del Canódromo, que dio la razón al movimiento vecinal, previa denuncia de éste, por lo que el actual Consistorio se puso en contra de sus propios vecinos?

            

Somos conscientes de que las Asociaciones de Vecinos no gozan del reconocimiento social de debieran, que algunas Directivas se han eternizado en el cargo y no han celebrado Juntas Generales para la renovación de las mismas, que algunas Directivas están politizadas, que es lo peor que le puede pasar a una Asociación de Vecinos, y que muchos de los miembros de las diferentes Directivas no tienen la formación cultural y de asociacionismo que requiere el cargo que ostenta, habiendo sido todos estos motivos, en unión al pasado desinterés municipal,  el origen del desprestigio que padece el asociacionismo vecinal. Uno de los deberes pendientes de la Concejalía de Participación es precisamente la formación de las nuevas y actuales directivas, mediante los cursos que sean necesarios, para que podamos cumplir con nuestra función con efectividad.                

El Consistorio debe mirarnos a las asociaciones vecinales como sus principales colaboradores en la gestión de gobierno y administración de la ciudad, que trabajamos de manera altruista para que nuestros vecinos tengan un mejor barrio, que cuenten con servicios acorde a sus necesidades, que tengan los equipamientos urbanos necesarios, que nuestras calles estén limpias y que tengamos la seguridad mínima requerida para que podamos pasear por nuestras calles sin encontrarnos con un problema, etc. etc. etc. Por todo ello, instamos a la ciudadanía de Las Palmas de Gran Canaria a colaborar con las Asociaciones de Vecinos, de Usuarios y Consumidores, con las Asociaciones de La Tercera edad, con las Deportivas, las Culturales, las Ecológicas, etc., participando activamente en ellas, agregándose a sus directivas, exigiendo que se celebren elecciones, presentando listas alternativas para que los que las dirijan sean los que el barrio quieran.

 

No considere Vd. que porque tiene unos estudios y quizás una carrera universitaria, que el movimiento vecinal es de jubilados, parados u ociosos. Trabajar por tu barrio, por tu comunidad, por tu Distrito, de una manera totalmente altruista tiene su compensación en la sonrisa del vecino al que le has resuelto el problema, en el agradecimiento de la familia a la que le conseguiste una ayuda, una pensión o un trabajo para el mantenedor de la misma; en el reconocimiento del barrio a tu labor por lograr, con tus escritos e insistencia, que el Ayuntamiento coloque los contenedores de recogida de basura clasificada en los sitios adecuados y donde y cuando te lo solicitan los vecinos, en avisar para que arreglen ese punto de luz fundido, por haber conseguido esos 20 metros que faltaban del alcantarillado, por haber conseguido que arreglen los baches, asfalten ese tramo de calle que faltaba, poner marquesinas en las paradas de las guaguas para que no se mojen nuestros mayores, nuestros hijos cuando van al colegio, instituto o a la universidad, visitar de vez en cuando a esa vecina tan mayor que vive sola por si necesita algo, etc, etc, etc,.

 

A visitar el Parlamento regional no hemos sido invitados nunca, al Congreso de los Diputados ni al Senado Español, tampoco, pero al Parlamento Europeo nos han invitado dos veces, una hace dos años, para hablar sobre la corrupción urbanística, y otra para asistir a las conferencias del Cambio Climático denominadas Citizen’s Agora on Climate Change Conferences que tendrán lugar los próximos 12-13 de junio del corriente año, en el Parlamento Europeo, en Bruselas, y a las que asistiremos, Mª de los Ángeles Sánchez y quién esto escribe.

 

Por cierto, hablando de invitaciones, recuerdo ahora que también, en su año, fui invitado a la Casa Blanca, en Washington, siendo presidente Gerard Ford, con quién sostuvimos un encuentro en los jardines que rodean la Casa Blanca, con motivo del bicentenario de la fundación de los EEUU, visitando muchas de sus instalaciones, incluido el famoso despacho oval, aunque a la que no vi fue a Mónica Lewinsky. (En esa fecha tendría solamente tres años de edad).

 

*Mafersa es Manuel Fernández Sarmiento. Vicepresidente de la Asociación de Vecinos “Virgen Blanca”, de Marzagán y de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Usuarios y Consumidores “El Real de Las Palmas”, miembro de la Cavecan, Confederación de Asociaciones de Vecinos de Canarias.