DESDE
EL Guiniguada
PATRIMONIO
NATURAL DE LA GOMERA
Félix
M. Arencibia
Desde el
balcón de la isla contempla emocionado el mástil del Teide en el velero de nuestro
Archipiélago navegando sobre mares de algodón hacia rumbos inciertos. Doramas Martín se despertó con este
sueño mañanero después de haber estado estos días en nuestra isla de La Gomera. Luego de visitarla muchas
veces se sigue sorprendiendo por el
hermoso manto verde vegetal que cubre una parte importante de su
superficie. Por otro lado se siente amaguado por esa famosa y mítica Selva de
Doramas que ocupó la isla de Tamarán. A la que Poetas como Bartolomé Carrasco de Figueroa pincelaron y cantaron su frondosidad
y fragancia. Diferente suerte han corrido uno y otro enclave de la flora de
ambas islas. Doramas quiere compartir con su amigo gomero las reflexiones que le
ha inspirado la visita a La Gomera. Hola
Chinea:
Te agradezco
la acogida que mi brindaste en nuestra isla más rebelde. Este apelativo se lo
han ganado los gomeros por su valentía ante la tiranía. No tenemos más que
recordar la insurrección contra Hernán
Peraza por sus terribles abusos contra el pueblo originario. El gomero no
es ese paleto que algunos quieren caricaturizar con los chistes, puede sentirse
orgulloso como los demás habitantes de las distintas islas que vendieron cara
su libertad ante el conquistador. Nombres como Iballa, Hupalupa, Hautacuperche han quedado como leyenda de la isla.
Habría que añadir los que trabajaron por la democracia y lo pagaron caro en el conflicto
de la Guerra Civil
Española y el posterior franquismo. Entre ellos, destacó el gran poeta surrealista
canario de Vallehermoso, Pedro García
Cabrera, que sufrió cautividad en varios campos de concentración.
Volviendo a
la naturaleza de la isla, querido Chinea, La Gomera es una isla privilegiada por la imponente
masa forestal del Garajonay, testigo de pasadas reminiscencias del terciario en
el sur de Europa y norte de África. Además la palmera canaria ondea con sus
melenas al viento sobre lomas, laderas y barrancos. El gomero ha sabido
extraerle la savia del guarapo y la ha convertido en miel de palma. Amigo
Chinea, bueno sería que se conservaran los
paisajes de nuestras otras islas como en nuestra Gomera. La laurisilva
ha dejado sus últimos restos en las islas de Tenerife, La Palma y Gran Canaria, sólo
pequeños testimonios en Los Tilos de Moya, Osorio de Teror y poco más. En
general nuestro territorio ha sido depredado en todas las islas, es verdad que
en unas más que en otras. El turismo, que nos traído riqueza, también ha
alimentado la codicia de algunos que no han carecido de escrúpulos para
aumentar sus beneficios, ya pertenezcan ellos al caciquismo local o a las
multinacionales globalizantes.
Más que nunca
tenemos que proteger nuestro medioambiente que es la riqueza de mayor valor que
tenemos. De él depende nuestro futuro como seres del planeta, el turismo y
nuestra economía en general. Además tendríamos que diversificar y desarrollar
otros sectores como el de las energías renovables, la agricultura biológica, la
pesca, la industria, las nuevas tecnologías…
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