PAULINO RIVERO ES OPTIMISTA SOBRE LA CRISIS

 

Fidel Campo Sánchez

 

Mientras los precios suben ¡que es una barbaridad!, por encima de ocho décimas, la inflación se duplica hasta el 4,7%, el ínclito don Paulino Rivero manifiesta, en su comentario de prensa del “Día de Canarias”, que es optimista ante la crisis que padecemos. El señor Rivero afirma que existen razones para la confianza. Que hay argumentos para la ilusión, porque el pueblo de Canarias, ha demostrado a lo largo de la historia, que le sobra empuje, ganas y esperanza de lograr todo cuanto se le presente.

 

La inflación era un fenómeno conocido en la antigüedad, Diógenes, el filósofo cínico que buscaba con un farol a un hombre honrado, fue condenado al exilio por provocar la inflación en la antigua ciudad griega de Sinope. Diógenes era recaudador de impuestos y se dedicaba a raspar los bordes de las monedas de oro para quedarse con las limaduras. El valor nominal de las monedas se mantenía, por supuesto, pero… su valor real caía al quitarle parte del oro. Más o menos lo mismo que ocurre hoy cuando la inflación se come los bordes de nuestros euros y la amenaza del paro que sitúan los expertos en el 15% a finales del 2009.

 

Pensamos que la inflación es el más injusto y regresivo de los impuestos, pues, perjudica más al pobre que al rico y erosiona la confianza pública. Por ello, don Paulino, creemos no se puede mirar con cinismo el avance descontrolado, habida cuenta que una inflación desbocada frena aún más el consumo en los hogares canarios ya muy deteriorados por la situación económica, el paro y la pérdida de poder adquisitivo que nos vienen propiciando los últimos meses. Además será preciso, a los males económicos que sufrimos, habrá que sumar el repunte del euribor de las hipotecas, por lo que el alza de precios coincide con una debilidad fuerte en el consumo privado, que no tiene visos de recuperarse.

 

El Gobierno de don Paulino debería ponerse las pilas de una manera activa ante los problemas y plantearse soluciones reales que existen y sin distraerse en temas carentes de importancia para Canarias.

 

Dadas las circunstancias y a la vista de que todos los indicadores macroeconómicos son pésimos y el panorama económico no puede estar más encapotado, tendremos que recurrir a Diógenes para cínicamente marcarnos un farol  y aportar por lo menos, una esquela que puede servir de modelo: Rogad a Dios en Caridad por el alma de: Don Aumento de Sueldo, desaparecido de estas ínsulas de muy avanzada edad, víctima de Doña Subida de Precios, que conducía su vehículo a aterradora velocidad, debido al precio del nuevo carburante. Su afligida esposa Doña Modesta Paga Extraordinaria, hijos Don Anticipo y Doña Vergüenza (ausente) y Doña Deuda. Hijos Políticos, Doña Esperanza Frustrada, Doña Letra Vencida y Don Necesitado de Urgencia. Pedimos un piadoso recuerdo de lamentación y de ayuno forzoso. Rogamos a la asistencia de la conducción del difunto desde la casa mortuoria (Consejería de Economía y Hacienda) hasta el cementerio de la Esperanza (Presidencia del Gobierno).

 

Varios señores consejeros han concedido buenas palabras en la forma acostumbrada y cien días de indulgencia rezando la siguiente oración redactada por el obispo, señor de Las Breñas: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea el plan blando. Venga a nosotros el aceite de oliva que se están llevando los yanquis. Hágase tu voluntad con lo que está pasando. Acoge en tu seno y en tu presupuesto a tu siervo Aumento de Sueldo. Perdonamos nuestras deudas que están aumentando, así como nosotros perdonamos a los que nos están saqueando. Y no nos dejen caer en la tentación de buscar enchufes y buenos negocios para ir tirando. Más líbranos de tanto mangante que nos están quitando y explotando,

 

Y para finalizar lo hacemos con la jaculatoria siguiente: Bienaventurados sean los que viven del sueldo base, del paro y de píricas y miserables pensiones, porque pronto verán a Dios.   AMÉN.