El periódico electrónico

 

Francisco Iglesias *

 

Según un estudio realizado por la WAN (World Association of Newspapers) al que contestaron más de 300 periódicos de medio centenar de países, la edición electrónica e internet constituye la principal preocupación o prioridad actual en la industria de la prensa; así lo manifestó un 31 % de los ejecutivos de la prensa al ser consultados acerca de cuáles consideraban que serían los principales problemas de la prensa en los siguientes diez años.

 

Según la misma encuesta, el segundo de los problemas era cómo aumentar la parte de los periódicos en el mercado de la publicidad (24 %); el tercero, como encarar los nuevos medios y los mercados globales (22,9 %), y el cuarto la explotación de la nueva tecnología (20,7 %) (Asociación Mundial de Periódicos, Newsletter 7, abril 1998, p. 1).

 

En el desarrollo de las experiencias prácticas de periodismo electrónico se pueden distinguir dos fases. En la primera, algunos periódicos y revistas de diversos países pusieron en marcha sistemas de periódicos electrónicos de carácter unidireccional, es decir, no interactivos, con páginas visualizadas en pantalla, cuyo contenido venía a equivaler al de los respectivos ejemplares del periódico convencional en soporte papel. En una segunda fase, todavía menos desarrollada, se ha buscado que el servicio que el servicio informativo on line sea interactivo, de manera que cada usuario pueda montar a su medida, en su ordenador y de modo personalizado, su propio periódico.

 

Pues bien, mientras en el primer caso tiene sentido hablar de periódico o de revista electrónica, pues se trata , efectivamente, de los mismos contenidos difundidos por el periódico o la revista, o más o menos resumidos, en el segundo supuesto cabe afirmar que estamos ante un nuevo sistema de comunicación, pues lo que cambia ahora no es sólo el soporte sino también el contenido, el cual, aunque como posibilidad sea potencialmente común para todos los usuarios, en la práctica cada uno de ellos demandará y utilizará un diferente menú informativo, con la consiguiente pérdida-en esta forma comunicativa-de la dimensión social común, propia de los medios de comunicación colectiva. De aquí que la expresión ’periódico electrónico’, resulte un tanto equívoca y menos adecuada para referirse a este segunda supuesto. Pero, si no parece del todo oportuno denominar ‘periódico electrónico’ a este procedimiento informativo, si cabría hablar, en cambio -en este caso-de ‘periodismo electrónico’ toda vez que esta actividad no se refiere exclusivamente a la actividad periodística que se realiza a través del medio prensa.

 

Se puede dar por seguro que el periodismo electrónico on line tendrá poco que ver con los periódicos convencionales hasta ahora conocidos. No es sólo que desaparezca el papel como soporte. Con todo lo que supone la recepción en vídeo por ordenador, con la neta desigualdad de hábitos y de usos, desde las más diversas perspectivas se puede prever que este nuevo servicio acabará siendo un servicio diferente o, si se prefiere, un nuevo producto informativo. Efectivamente, más que un periódico al estilo tradicional es éste un medio distinto, a caballo entre la televisión, el teletexto y el videotexto y al que convendría tal vez dar una nueva denominación.

 

Ventajas

 

1.     Eliminación de los costes de una materia prima tan costosa como es el papel, y supresión también de los costes de impresión y distribución física de los ejemplares.

2.     Mayor rapidez en la distribución informativa

3.     Mejor adecuación a las características de un sector del público preferentemente joven, con creciente capacidad de adaptación a las innovaciones tecnológicas

4.     Favorece la adopción de estrategias cara a futuros posicionamientos en el mercado

5.     Cierta posibilidad de que el periodismo electrónico se utilice también como un nuevo soporte publicitario.

Inconvenientes

1.     Fuertes inversiones y altos costes tecnológicos

2.     Incierta rentabilidad a corto plazo

3.     Posibles duplicaciones de esfuerzos y tareas respecto al periódico convencional

4.     Incertidumbre en cuanto a la escasa previsibilidad en el ritmo de implantación de los nuevos sistemas”

 

* Marketing periodístico. Ariel Comunicación (2001).