El
periódico electrónico
Francisco
Iglesias *
Según un estudio realizado por
Según la misma encuesta, el segundo de los problemas
era cómo aumentar la parte de los periódicos en el mercado de la publicidad (24
%); el tercero, como encarar los nuevos medios y los mercados globales (22,9
%), y el cuarto la explotación de la nueva tecnología (20,7 %) (Asociación
Mundial de Periódicos, Newsletter nº
7, abril 1998, p. 1).
En el desarrollo de las experiencias prácticas de
periodismo electrónico se pueden distinguir dos fases. En la primera, algunos
periódicos y revistas de diversos países pusieron en marcha sistemas de periódicos
electrónicos de carácter unidireccional, es decir, no interactivos, con páginas
visualizadas en pantalla, cuyo contenido venía a equivaler al de los
respectivos ejemplares del periódico convencional en soporte papel. En una
segunda fase, todavía menos desarrollada, se ha buscado que el servicio que el
servicio informativo on line
sea interactivo, de manera que cada usuario pueda montar a su medida, en su
ordenador y de modo personalizado, su propio periódico.
Pues bien, mientras en el primer caso tiene sentido
hablar de periódico o de revista electrónica, pues se trata , efectivamente, de
los mismos contenidos difundidos por el periódico o la revista, o más o menos
resumidos, en el segundo supuesto cabe afirmar que estamos ante un nuevo
sistema de comunicación, pues lo que cambia ahora no es sólo el soporte sino
también el contenido, el cual, aunque como posibilidad sea potencialmente común
para todos los usuarios, en la práctica cada uno de ellos demandará y utilizará
un diferente menú informativo, con la consiguiente pérdida-en esta forma
comunicativa-de la dimensión social común, propia de los medios de comunicación
colectiva. De aquí que la expresión ’periódico electrónico’, resulte un tanto
equívoca y menos adecuada para referirse a este segunda supuesto. Pero, si no
parece del todo oportuno denominar ‘periódico electrónico’ a este procedimiento
informativo, si cabría hablar, en cambio -en este caso-de ‘periodismo
electrónico’ toda vez que esta actividad no se refiere exclusivamente a la
actividad periodística que se realiza a través del medio prensa.
Se puede dar por seguro que el periodismo electrónico on line tendrá poco que ver con
los periódicos convencionales hasta ahora conocidos. No es sólo que desaparezca
el papel como soporte. Con todo lo que supone la recepción en vídeo por
ordenador, con la neta desigualdad de hábitos y de usos, desde las más diversas
perspectivas se puede prever que este nuevo servicio acabará siendo un servicio
diferente o, si se prefiere, un nuevo producto informativo. Efectivamente, más
que un periódico al estilo tradicional es éste un medio distinto, a caballo
entre la televisión, el teletexto y el videotexto y al que convendría tal vez
dar una nueva denominación.
Ventajas
1. Eliminación de los costes de una materia prima tan
costosa como es el papel, y supresión también de los costes de impresión y
distribución física de los ejemplares.
2. Mayor rapidez en la distribución informativa
3. Mejor adecuación a las características de un sector
del público preferentemente joven, con creciente capacidad de adaptación a las
innovaciones tecnológicas
4. Favorece la adopción de estrategias cara a futuros
posicionamientos en el mercado
5. Cierta posibilidad de que el periodismo electrónico se
utilice también como un nuevo soporte publicitario.
Inconvenientes
1. Fuertes inversiones y altos costes tecnológicos
2. Incierta rentabilidad a corto plazo
3. Posibles duplicaciones de esfuerzos y tareas respecto
al periódico convencional
4. Incertidumbre en cuanto a la escasa previsibilidad en el ritmo de implantación de los nuevos
sistemas”
* Marketing periodístico.
Ariel Comunicación (2001).