Con
bien dice el compatriota Víctor Ramírez:
NOS
PRETENDEN PERRUNAMENTE DÓCILES Y CALLADOS
Joseph
Idmim
Es un hecho normal y evidente que en una colonia los
debates sólo pueden ser marcados y dirigido desde la petulancia y los valores
metropolitanos impuestos. Ni que decirse tiene que, en una auténtica democracia,
es el debate de las cuestiones planteadas el valor central de la vida política.
En los verdaderos congresos de diputados, en los senados o en cualquier
parlamento que se precie su función PRINCIPAL es el DEBATE, sin embargo, en una
colonia aún contando con una inútil representación, como el de Canarias, sólo
se debate las imposiciones coloniales dejando en simple alegoría a la
fantochada lo que en él se tramita.
Dejo el anterior comentario, ya que últimamente las fuerzas vivas del imperial
colonialismo, sobre todo las del quinto poder, han comenzado la defensa del
status colonial mediante ataques contra el Diario El Día de Tenerife y su
Director y últimamente contra la persona de Antonio Cubillo por la publicación
en ese diario de un Proyecto de Constitución para una Canarias libre y
soberana. Pues esta panda de fascistas, de todos los colores y cuños, han
tardado poco en salir con descalificaciones de todo tipo contra el medio de difusión
y contra el promotor del debate. Se jactan de ser demócratas antiviolencia, y
no se que más perogrulladas, pero lo que provocan es precisamente el efecto contrario.
Solo faltaría que, como la anterior ocasión, mandaran a asesinar al Sr. Cubillo.
Auque está vez se preocuparían en rematarlo.
Supongo y quiero creer que, en un país democrático que
se precie, un hecho de estas características no pasaría del valor incuestionable de la libertad de expresión y
de la discusión que se produjera razonadamente y no por la otra vía, la de la
violencia. Sin embargo, en Canarias está más que prohibido el mentar una
solución del tipo que plantea el Sr. Cubillo o el Diario El Día, aunque en otras regiones o comunidades EN España, como Cataluña o País Vasco, esos
mismos planteamientos no levantan las ampollas coloniales por inexistentes. O
dicho de otra manera; Canarias, con más razones HISTÓRICAS que ninguna si puede
y DEBE entrar en ese debate sobre la más que necesaria SOBERANÍA y contra la
suicida DEPENDENCIA. Entonces, ¿por qué
ese miedo a debatir la posibilidad de
Para colmo, este mismo martes por la mañana en Radio
San Borondón, el de “los placeres” del Cesar, éste hacia una entrevista (no se si
anteriormente grabada) al insigne Tristán Pimienta. Este junta letras y teólogo
policial del nacional felipismo, como el resto de los dependentistas
asalariados, cualquier régimen imperial
de la árabe hispania, al no tener argumentos razonables contra la propuesta de
Antonio Cubillo, El Día o la justa soberanía de Canarias, acude a la argucia de
la descalificación que, en el caso del Sr. Cubillo, vuelve con el famoso
accidente aéreo de Los Rodeos motivado, según él, por la bomba que mandó a
colocar el Sr. Cubillo en el de Gando-Gran Canaria. En mi opinión, está tardando el Sr. Cubillo
en poner una querella contra este elemento y el tal Cesar de Radio Porrompompóm,
aprendiz del fascista Jiménez Losantos.
Se podrá estar o no de acuerdo con el proyecto del Sr. Cubillo y las
Editoriales del periódico El Día, pero lo que si no se puede es estar con los
hipócritas de la democracia, ejemplos claros de lo que ocurre en la corrupta Canarias
colonial. Por eso se hace necesario un cambio hacia