Recuerdo escuchar de niño
a mi padre que narraba
con añoranza y cariño
de la raza de Taknara.
Sabio, con gran paciencia
el viejo me transmitía
impactándome la historia
que mi niñez cambiaría.
¿Por qué yo le preguntaba
tanta crueldad y egoísmo?
¡criminal me respondía
español colonialismo!
Mi mente se preparaba
voló la imaginación
descubriendo que pisaba
esta afrikana nación.
Recorría hondos barrancos
buscaba con impaciencia
huellas que identificaran
mis ancestros, mi ascendencia.
En las cuevas, por los riscos
mi alma buscó esperanza
despreciando el asfalto,
el metal, la vida mansa.
¡Yo soy aquel, el del bucio!
el del tamarco yo soy
la libertad me ha llamado
y me dijo a donde voy.
Reunidos los chinitos
preparando la guerra
sin saber por qué la lucha
ni contra de quién la pelea.
Diluvia pétreos teniques
conejas surcan las testas
ociosos en la batalla
cruento fin de reyertas.
Tierra sobre la fisura
socarrón ante la vieja
aún guardando compostura
te desnuda la experiencia.
Torturadores zapatos
y uniforme pa la escuela
casa que desvirtuaba
nuestra cotidiana esencia.
Del "Tajo", se encausaba
la lección, o de "Madrid"
y mi mente en el barranco
muy cerquita por aquí.
Una vez que preguntaba
por lo de la gente nuestra
entre cejo y omisora
me miraba la maestra.
Frustración y aburrimiento
fue la tara del colegio
aprender españolismos
no fue ningún privilegio.
Gran Amusnau mi padre
que me hizo ampliar la vista
desertando en la incultura
para ser independentista.
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La simiente ya plantada
se encontró con nuevos tiempos
donde me absorbió la patria
y reforzó mis pensamientos.
Se puso de pie Canarias
cicatrizando secuelas
aflorando tradiciones
que dio comienzo a otra era.
La explosión inesperada
a mi corazón florecía
creía que lo soñaba
¡no! Emanaba así la vida.
Resucitaba Taknara
su cultura milenaria
para dejarla presente
ante la tutora España.
Se despertó Bentejuí
Bencomo, también Doramas,
dándole nuevo existir
a demandas soberanas.
Yo no me lo creía
el godo no lo esperaba
que vio cómo la mentira
de su poder tambaleaba.
Emergió el alma del pueblo
para aclarar las patrañas
que dejaron por los suelos
la indignidad foránea.
Se izaron las banderas
temerosas perseguidas
sus libertarias estrellas
seña de la gente digna.
Reprimieron la razón
con muerte y fatalidad
pudo más el corazón
y el ansia de libertad.
Unos por la vil traición
treparon a pedestales
chivatos del invasor
politiquillos feudales.
A póstuma forma quedo
a mi viejo agradecido
por haberme sido honrado
por encontrarme conmigo.
Gracias a este Amusnau
que me transmitió el principio
más yo legaré los mismos
a mi pueblo y a mi hijo.
A quien no haya despertado
del letargo acultural
que retorne hacia su alma
y comience a caminar.
El que se crea canario
y porte con la decencia
de sentirse diferente
reclame la independencia.
Quien se ha descolonizado
y quiera la libertad
unámonos todos hermanos
pongámonos a funcionar.
[Isidro
Santana León]
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