Policía propia canaria: ¿¡otra vez!?

 

Miguel Leal Cruz

 

   El resurgir del debate político sobre la crea­ción (o no) de este Cuerpo policial propio, considerado necesario como complemento a los Cuerpos y Fuerzas de Seguri­dad del Estado: la más que anun­ciada Policía autonómica (guan-chancha para detractores), nos obliga a retomar este manido asunto por razones obvias y profe­sionales en base al análisis de otras manifestaciones anteriores, incluso en medios de comunica­ción públicos. Aspectos estos, al­gunos, que fueron vetados por nuestros superiores policiales, en aquellos momentos, pero que pa­rece ahora demandan como "agua de mayo" según se intuye y vis­lumbra en las Juntas de Seguri­dad, entre otros. ¡¡Vaya agradeci­miento...!!

 

   Como se ha dicho, consideran necesario llevar a la práctica con urgencia la auténtica Policía auto­nómica haciendo uso de lo que, hasta este momento, permite el Es­tatuto de Autonomía de Canarias (sin perjuicio de adaptación al que surgirá en próxima reforma del mismo). Su continua negativa polí­tica es colocar a Canarias, como siempre, en escalones inferiores al de comunidades de España, que cualquiera puede ver si real­mente quiere, así como para otros varios apartados de diverso tipo (en perjuicio de todos los que aquí residen, que parece no lo ven claro aún ¿...?)

 

   El grupo parlamentario del PSOE, a través de determinados portavoces, parecía estar de acuer­do (hace apenas un año); y así con­firmado en sus declaraciones insti­tucionales que ahora se antojan ambiguas, puesto que nunca deci­den el necesario apoyo para con­formar la mayoría parlamentaria necesaria (en estos pasados días han vuelto a cambiar de postura). Sin embargo, sí apoyan en la co­munidad de Baleares y en otras... Ahora parecen más predispuestos algunos miembros del Partido Popular (que ya resulta misterioso), con tareas de gobierno compartido en Canarias. Sería objeto de risa si no fuera un tema serio en la mi­sión a desempeñar..., sobre el que ya pergeñamos un libro-dossiers que se pretende llevar a buen fin, con rigor periodístico como es nor­ma.

 

   De cualquier forma, en breve se avecinan reñidas elecciones gene­rales, afectadas por la crisis econó­mica, cuyo resultado también inci­dirá en decisiones determinantes para este proyecto al que ya dan "visto bueno" los responsables es­tatales de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en este Ar­chipiélago, e incluso los Sindica­tos, aunque no lo expresen clara­mente... Esto es obvio, al constituir una ayuda inestimable en las ta­reas cada vez más intrincadas en el orden público y derivados...

 

   El pleno del Parlamento de Ca­narias, a fines del pasado mes, aprobó el trámite inicial para crear este nuevo Cuerpo policial con los votos a favor de CC y PP y la oposi­ción, en este momento, del PSOE canario. El Consejero responsable, José Miguel Ruano, dejó meridia­namente claro que este será un Cuerpo a coordinar con las Policías del Estado... bajo la garantía constitucional y dictamen del Con­sejo Consultivo de Canarias que define el proyecto como comple­mentario y nunca sustitutorio de los existentes: Policía Nacional y Guardia Civil.

 

   Fueron numerosas las razones que nos impulsaban (y ahora, sin excesiva pasión) a la necesaria for­mación de ese cuerpo propio cana­rio como ya existe en otras comu­nidades españolas en las que tal vez no sea tan precisa su consoli­dación, por carecer de las mismas especificidades humanas, geográ­ficas, económicas, jurídicas o cul­turales que tiene esta Comunidad canaria situada en pleno Atlántico. Es, por tanto, urgente su institu­ción en especial para evitar la vul­neración de fronteras terrestres, aéreas y marítimas, en estrecha colaboración con los Cuerpos del Estado como se ha dicho.

 

   No obstante, a pesar de la poca información al ciudadano de a pie y las posturas políticas interesadas (contradictorias según en qué mo­mento...), se insiste con conoci­miento de causa que la mayoría de los miembros que integran los dos Cuerpos estatales: Guardia Civil y Policía Nacional, abogan por su
consolidación siempre que no re­sulte perjudicial para ellos; real­mente les beneficia en muchas de sus actividades profesionales al quedar dispensados de varios ser­vicios que asumiría el nuevo Cuer­po, que hoy dependería de Coali­ción Canaria-PP y en otro momen­to lo podrá ser de otras opciones de gobierno... Claro ejemplo son los Mossos de Escuadra en Catalu­ña bajo dirección del PSOE cata­lán tras últimas elecciones autonó­micas, ante el estupor de Jordi Pu­jol que se recoge en su último li­bro.

 

   Quien se oponga, por temor a no sé qué, menosprecia a otras po­licías autonómicas integradas en diversos estados o territorios del mundo, en especial en Estados Unidos, Australia, Canadá y mu­chos otros, sin perjuicio de la exis­tencia de una policía estatal con amplias facultades profesionales (léase como ejemplo el FBI o ScotlandYard).

 

   Se sabe que la Guardia Civil y la Policía Nacional en España, la Guardia Republicana en Francia o el Cuerpo de Carabineros en Italia, serán intocables "in sécula seculo-rum", y perdonen el latinajo que diría uno de los principales promo­tores políticos de este proyecto, al parecer también caído en desgra­cia: Lorenzo Olarte Cullen, con variada trayectoria política. Ele­mental Dr. Watson; podríamos ex­poner una amplia ponencia sobre las circunstancias que motivan su implantación urgente en el territo­rio de esta Comunidad (sin que exista contestación razonable en contra); aspecto que vamos a dejar por ahora; no constituye nuestra principal inquietud por razones obvias que cualquier profesional conocido intuiría "ipso facto" en este enrevesado entramado de in­tereses, dependiente de decisiones administrativas poco profesiona­les y menos objetivas; añadiríamos que menos coherentes, aún...Y así nos va, claro, y que ¡Dios nos ayude!

 

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http://personal.telefonica.terra.es/web/mleal/articles/canarias/144.htm