POLÍTICOS  HIPÓCRITAS

 

Antonio Rodríguez de León *    

 

Con que descaro se burlan de los canarios, aquellos que entre nosotros, fieles obedientes a Madrid, dicen defender los intereses de Canarias, y cuando llegan allá, asumen sin rechistar, lo que digan sus jefes, que es todo lo contrario. Lo mismo digo de aquellos que autodenominándose nacionalistas canarios, no exigen la máxima cota de poder estatutario por razón del territorio.

 

Que no vengan los centralistas a frenar nuestras aspiraciones con expresiones de rechazo como son; 1º.-“competencias exclusivas del Estado”, 2º.- “competencia internacional”,  y 3º.- “inconstitucionalidad.”

 

Esas expresiones han sido dichas con ambigüedades y demagogia, a veces, distorsionando los conceptos jurídicos, alejándose en dar una solución política a la realidad territorial de Canarias y de su situación geográfica. Son perlas contradictorias las palabras de ilustres socialistas, que sobre el mar canario, han pronunciado en el Congreso de Diputados: Textos extraídos del libro de D. Victoriano Ríos, ¿Islas o archipiélago?  Libro a distribuir en las Universidades canarias y a colectivos sociales interesados.

 

Primera Perla: dicho en 1982 por D. Jerónimo Saavedra Acevedo, socialista en la oposición, ante el debate en la Comisión Constitucional sobre el Estatuto Canario: “dejar a la Comunidad Autónoma Canaria, como territorio exclusivamente reducido a tierra firme en un archipiélago es ya el colmo del surrealismo. CIERTO, por razones obvias. Pudo y no lo hizo; de solicitar al Tribunal Constitucional que dictara una doctrina jurídica, (art.95.2) sobre las aguas archipelágicas españolas, en los momentos previos a la firma por parte de España del Tratado Internacional del Mar. Dicha omisión ha supuesto un gravísimo error en la defensa jurídica internacional ante terceros Estados de las aguas archipelágicas y de la zona económica exclusiva del Mar Canario. El CDS partido en el gobierno, consideraba inconstitucional incluir en el Estatuto los espacios marítimos. Los socialistas apoyaban la inclusión de los espacios marítimos, pero estaban en la oposición.

 

Segunda Perla:  dicho en 1992 por D. Fernando Bergasa Perdomo, socialista en el gobierno, “si por mar canario entendemos el que circunda al archipiélago, es un mar que corresponde al ámbito soberano del Estado español, por tanto entendemos que no es posible defender la propuesta marítima de Canarias por razones de naturaleza constitucional”. FALSO, las aguas entre las islas no eran ni es de soberanía española, son internacionales. Lo que es inconstitucional, puede reformarse en defensa de todos los territorios españoles, y Canarias lo es. Esta propuesta en defensa del mar canario fue apoyada por el Partido Popular, pero lógicamente estaba en la oposición.

 

Tercera Perla: Dicho en 1993 por D. Santiago Pérez García, socialista en el gobierno, “la política exterior española y nuestros compromisos no les conviene negociar un criterio de equidad en la costas atlánticas cercanas a Canarias, habría que encontrar una soluciones en la Reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias”. CIERTO, la equidad favorecería a Marruecos, si no tenemos una delimitación archipelágica, pero MIENTE al decir que la solución está en que sea contemplada en la Reforma de Estatutos, cuando actualmente su gobierno impide que Canarias acceda a las competencias sobre las aguas que circundan las islas. Cuando se refería a que España no puede negociar un criterio equidad, para establecer la Mediana en la costa cercana a Canarias, entonces el Sr. Pérez desconocía las intenciones del gobierno del Estado, primero Aznar, diciembre 2004, luego Zapatero, septiembre 2005, y que era aceptar un acuerdo bilateral con Marruecos, donde España reconocería la Mediana con el criterio equitativo. Ese compromiso está cerrado, ¿Dónde están las opiniones expertas de populares y socialistas canarios sobre los conceptos de equidad o equidistancia, para definir la Mediana fronteriza de Canarias?

 

En 1995 el ya fallecido Sr. Barbuzano, nacionalista canario, volvió a la carga con el tema de la delimitación del mar canario, con el apoyo del partido Popular en la oposición y gobernando los socialistas. En nombre del gobierno intervino el socialista valenciano también fallecido, D. Alfonso Cucó Giner, vino a decir, lo que no se atrevían los socialistas canarios, “las Islas Canarias no constituyen evidentemente un Estado archipelágico, sino lo que doctrinalmente se define como un archipiélago de Estado”. CIERTO, en cuanto a que no somos un Estado archipelágico. FALSO cuando afirma que Canarias es doctrinalmente un archipiélago de Estado. Para ser válida la definición de archipiélago de Estado ha de estar recogido en la Constitución española y de forma fehaciente y sin atisbo alguno, en los Estatutos Canarios. Hoy Canarias es jurídicamente, un conjunto de Islas e islotes, donde no se contemplan los espacios marítimos, por lo tanto, Canarias no puede ser un archipiélago de Estado. Ni siquiera archipiélago. En la fracasada Constitución Europea, ya describían a Canarias con el concepto de Islas. Hubiese sido la puntilla final, para acceder a reclamar internacionalmente la condición jurídica de Archipiélago. En 1996 llegan los Populares al gobierno central con mayoría absoluta, pasando los socialistas a la oposición. Canarias insiste una Moción en reclamar al gobierno central, la delimitación y competencias sobre los espacios marítimos para los mismos conceptos archipelágicos.

 

Ante la Moción presentada por D. Victoriano Ríos, decían los Populares: En 1985 se perdió una oportunidad para, de alguna forma, materializar la Ley 15/78, en el mismo sentido que lo hizo Portugal con las Islas de Madeira y Azores, pero lo cierto es que no se hizo, y alguna razón de peso tendría el Gobierno de España, en aquel entonces del partido Socialista, para no hacerlo, quizá las circunstancias fueran distintas a las que tenía Portugal con Madeira”. Exquisita repuesta para ningunear a Canarias. Razón de peso, solo cuando se está en el Gobierno. En la oposición se puede defender todo, incluso lo que se negó estando en el Gobierno. Así se justificó el socialista D. Santiago Pérez García para defender la Moción presentada por Coalición Canaria: “Desde 1985 han pasado algunas cosas, y no sólo quienes estábamos en el Gobierno o quienes le apoyaban estemos ahora en la oposición. Han pasado varias cosas. La primera de ellas, es la aprobación de la Ley Orgánica 4/1996, de reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias. En esa Ley se introduce un elemento de gran trascendencia a la hora de definir algo tan importante a su vez como el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Canarias. Se ha introducido el concepto (archipiélago), lo que a estas alturas ya forma parte del bloque de constitucionalidad.”  Dijo más: “Estamos hablando esencialmente de un instrumento técnico, de la utilización con relación a las Islas Canarias –y sólo con relación a las Islas Canarias- de unas líneas de base recta que en lugar de mantener la situación actual, en la que se delimita isla a isla, se establezca una delimitación archipelágica coherente con la innovación que se ha producido en nuestro Estatuto de Autonomía a partir de la promulgación de la Ley Orgánica 4/1996.”  

 

Infinidad de ocasiones con el Partido Popular en el Gobierno, se han debatido el tema del mar canario en el Senado y el Parlamento, y con preguntas al Gobierno, a iniciativas de Coalición Canaria. Todas ellas, las apoyaban el partido socialista en la oposición. Hasta que llegó el relevo en el Gobierno del Estado, entran socialistas y pasan a la oposición el Partido Popular.

 

Ahora están sucediendo cosas increíbles. Por un lado, se aprueba la reforma de Estatuto en el Parlamento de Canarias, con los votos favorables de nacionalistas y socialistas. El Partido Popular vota en contra. En Madrid la reforma de Estatuto es defendida por el socialista Alemán quien sostiene la validez constitucional de la reforma aprobada en Canarias. El Partido Popular vota en contra, calificando el texto como nacional-socialista. El gobierno socialista defendió su posición a través de López Garrido (porqué no salió el ministro López Aguilar, que además es un gran conocedor del Derecho Constitucional), quién  lo aprueba con serías dudas sobre la constitucionalidad del texto, a las que advierten corregirlas con enmiendas. Dice además, que entre islas no existen aguas interiores, que unas tienen más que otra, dependiendo de la configuración de su litoral. Nosotros creemos que este planteamiento antipopular en Canarias, lo dijera el entonces futuro candidato a la Presidencia de la Comunidad Autónoma. Se arrugó. Como era de esperar, dichas enmiendas deja sin contenido el artículo 3º, eliminando toda referencia a la delimitación de los espacios marítimos. Una traición a Canarias.

 

CONCLUSIÓN: Los políticos canarios formados en partidos nacionales, que no aspiren alcanzar las máximas cotas de descentralización para administrar internamente a Canarias dentro de la unidad territorial del Estado, no pueden definirse como defensores de Canarias. Tampoco los políticos canarios formados en partidos nacionalistas, que no aspiren alcanzar un Estatuto de Plena Autonomía Interna. Opción política dignificadora de Canarias.

 

* Presidente Plataforma por el Mar Canario