PROMESAS
ELECTORALES II
Mafersa
*
Hace algún tiempo ya, me llegó un correo con el cuento
que les voy a pasar a relatar, aunque le he puesto mi pizquito
de sal y pimienta, adaptándolo a nuestra idiosincracia,
y, para salvaguardar el original, edito este en letra cursiva, reservándome la
normal para mis comentarios.
Un día,
mientras cruzaba la calle en la noche de inicio de campaña electoral, en la
tradicional pegada de carteles, más
pendiente de las cámaras fotográficas y de televisión que de su seguridad, un dirigente de un importante partido
político es trágicamente atropellado por un camión y muere.
Su alma llegó
al paraíso (no olviden
lo que les dije al principio, que es un cuento), y se encuentra en la entrada a San Pedro en persona:
-Bienvenido
al Paraíso, le dice San Pedro, antes de que te acomodes, parece que hay un
problema con tu admisión: verás, muy raramente un alto cargo político ha
llegado hasta aquí, por lo que no estamos seguro de qué hacer contigo.
Hemos pensado
que lo mejor es que pases un día en el infierno y otro en el Paraíso, y luego,
con más conocimiento de causa, te daremos la opción de elegir tu mismo, donde
quieres pasar la eternidad.
Así es que
San Pedro acompaña al político al ascensor y baja, baja, baja y baja hasta el
infierno.
Por cierto,
el ascensor es de la marca Schindler, ya que Dios
quiso recompensar a este Sr. por haber salvado a tantos judíos durante la
segunda guerra mundial, recuerden “la lista de Schindler”
Tengo que
aclarar, y esto es cosa mía, que el ascensor tenía cuatro botones: uno para el
Cielo, otro para el Limbo, otro para el Purgatorio y otro para el Infierno, el
del Limbo daba la apariencia de no haber sido usado jamás, pues en realidad en
él estaban muchísimos vivos, pero el del purgatorio estaba bloqueado, no
funcionaba, fue anulado su funcionamiento por el anterior Papa, Juan Pablo II, pues
su conciencia no descansaba al pensar que, cuando era niño su madre le dió una hermanita que murió al nacer, y, claro, siendo Papa
no iba permitir que el alma de su hermanita
sufriera lo más mínimo, así es que acabó con el Purgatorio de un plumazo.
Igualmente
hizo con el infierno, habiendo declarado que el infierno no existía, que era
más bien un estado mental de las personas cuando se alejaban de Dios, pero el
actual Papa, Benedicto XVI, Ratzinger Z, más radical
Él, ha declarado que el infierno existe y que es un lugar físico, que no está
vacío y que es eterno, o sea, que lo que lo volvió a restituir, así es que
deduzco que el cuarto botón estuvo inactivo durante una temporada, y yo me
pregunto, ¿pero las decisiones de los Papas no eran infalibles? tenía entendido
yo que el don de la infalibilidad papal es parte esencial de
Y si entre
ellos, que son los representantes de Dios en la tierra no se aclaran, ¿como
quieren que el resto de los humildes mortales sepamos a que atenernos?
¿Cuál de los
dos no es infalible?, yo, por la parte que me conviene (es que cuando me quemo
me duele) digo que el infalible es Juan Pablo II.
Pero
volvamos al cuento, que es que me lío con cualquier cosa:
Las puertas
se abren y se encuentran justo en medio de un verde campo de golf. (y eso que
Soria aún no había pasado por allí).
A lo lejos se
ve un club y de pié, delante de él están todos sus amigos políticos que habían
trabajado con él y que, desgraciadamente habían muerto antes.
Todos ellos
perfectamente vestidos con traje de noche y muy contentos.
Corren a saludarlo,
lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los que se enriquecían a costa del
pueblo.
Juegan un
agradable partido de golf (que por cierto, fitetú,
gano él) y luego, por la noche cenan juntos en el club con
caviar de Beluga Petrossian
especial reserva Huso huso, (8000 € los 1000 gramos), langosta y de postres gran variedad de
exóticas frutas naturales en su punto de maduración y 250 tartas, exquisistas y finamente decoradas, todo ello bien regado
con una selección de los mejores vinos de Ribera del Duero,
entre los que destacan el Vega Sicilia
Único Reserva Especial y de las Islas de Canarias, destacando el
malvasía de Lanzarote, varios tintos de Tenerife y el dulce de Bodegas Mondalón, Marzagán, Gran Canaria.
Comparten la
noche con hermosísimas, liberales y complacientes
jovencitas.
Se encuentran
también al Diablo, que, de hecho es un tipo muy simpático y se divierte mucho
contando chistes y bailando.
Se están
divirtiendo tanto que, antes de que se dé cuenta, es ya hora de irse.
Todos le dan
un apretón de manos y lo saludan mientras sube al ascensor.
Sube, sube sube y sube el ascensor, hasta que se abre la puerta del
Paraíso donde San Pedro lo está esperando.
Ahora es el
momento de pasa al Paraíso ¿A qué me recuerda esa palabra? donde San Pedro
le espera.
-Ahora es el
momento de pasar al Paraíso, le dice.
Así, el
político pasa 24 horas sucesivas pasando de nube en nube, tocando el arpa y
cantando (el chiki chiki no, sólo música clásica).
Pasa así las
24 horas, que le parecen 48, cuando San Pedro pasa a buscarle.
-Ya has
pasado un día en el Paraíso, ahora debes elegir tu eternidad, le indica San
Pedro.
El hombre
hace que reflexiona un momento, pero en seguida responde:
Bueno, el
Paraíso ha sido precioso y relajante,
pero creo que prefiero el Infierno.
Así pues, San
Pedro lo acompaña hasta el ascensor, y otra vez baja, baja, baja baja y baja, hasta que llega al infierno.
Cuando las
puertas del ascensor se abren, se encuentra en medio de una tierra desierta,
cubierta de mierda y desperdicios, ve a todos sus
amigos vestidos con harapos, recogiendo los desperdicios y metiéndolos
en bolsas negras.
El diablo lo
alcanza y le echa el brazo por encima.
No entiendo…
balbucea el político, ayer estuve aquí y había lindas mujeres, un campo de golf
y un club, comimos langostas y caviar, bailamos hasta el amanecer y nos
divertimos mucho… y…y…ahora todo lo que
hay es un terreno desértico lleno de porquerías, y mis amigos parecen
unos miserables, agrega.
El diablo lo
mira, sonríe y le dice: Ayer estábamos en campaña, hoy…¡ya
votaste por nosotros!
* Mafersa es Manuel Fernández