Los Verdes consideran que el PSOE admite la corrupción

Tachan de escándalo que Aguilar conciba la prevaricación como conducta aceptable

A través de un comunicado, Los Verdes de Tenerife han manifestado su “profunda decepción” al tener conocimiento de que Juan Fernando López Aguilar acudió a la reunión de exalcaldes y alcaldes del PSC-PSOE el pasado martes, celebrada en El Rosario con Macario Benítez como anfitrión, por la postura que ha trascendido de un cambio en la doctrina sentada por el secretario de organización José Blanco sobre la separación de cargos y militantes socialistas relacionados con casos de corrupción urbanística.

Los asistentes habían emitido una declaración defendiendo su presunción de inocencia en los distintos procesos judiciales que afronta su gestión municipal, frente a las denuncias y críticas que reciben en la prensa. Informaciones posteriores han confirmado que Aguilar asistió a ese cónclave, donde se alcanzó el acuerdo de excluir el delito de prevaricación de las causas de sanción anunciadas por Blanco, que impediría separar del PSOE prácticamente a todos los actuales cargos públicos imputados de este partido en Tenerife.

El portavoz de Los Verdes en Tenerife, Octavio Hernández, calificó de “terrorífico todo lo que ha rodeado esta siniestra reunión, el secretismo posterior, la ocultación de quienes asistieron, las filtraciones, hasta salir finalmente con una posición que, de confirmarse, constituye un auténtico escándalo”. Hernández recordó que el candidato a la presidencia y a la secretaría general del PSC-PSOE, López Aguilar, “se ha caracterizado por su defensa de la honestidad pública desde que fuera Ministro de Justicia, y se comprometió a limpiar la corrupción, a restaurar el principio de responsabilidad y los valores éticos en la administración del interés general”.

Por eso, el portavoz de Los Verdes critica que “lamentablemente, estos compromisos parece que tenían fecha de caducidad y la postura que ha salido de esa reunión precongresual significa que el PSOE admite la corrupción admitiendo la prevaricación como conducta aceptable”. Octavio Hernández valoró como “trágico para Canarias el cierre en falso de la renovación en el PSOE, porque si el poder tentacular de presuntos prevaricadores ha acabado por imponer una mayoría de bloqueo en el próximo Congreso, López Aguilar va a ir atado de pies y manos a una secretaría general decorativa y retórica; su impulso inicial de renovación ha fracasado en el pulso con las baronías derechistas de su partido en Tenerife”, concluyó. Hernández ironizó con la consigna lanzada por José Blanco hace un año de “tolerancia cero” al calificar lo decidido en la reunión como “tolerancia cero menos unos cuantos” y sentenció que “por propia definición, si la tolerancia es cero no caben excepciones”.

Recordando qué dijo José Blanco


El portavoz de Los Verdes se extendió recordando las palabras del Secretario de Organización del PSOE el 23 de octubre de 2006. Hernández afirmó que Blanco “fue taxativo y claro al señalar como causas de expulsión de listas, cargos y afiliación no sólo “indicios racionales de criminalidad”, sino también “sospechas fundadas de actividades irregulares””.

“A todos los cargos públicos sobre cuya conducta existan indicios racionales de criminalidad o sospechas fundadas de actividades irregulares relacionadas con el ejercicio de su función, les exigiremos inmediatamente que abandonen su cargo", declaró el responsable de Ferraz. Octavio Hernández considera inadmisible que “para no tener problemas en el Congreso donde debe ser elegido Secretario General, López Aguilar haya accedido a que el cargo público continúe representando a su partido aunque la Fiscalía lo acuse de prevaricación urbanística, aplicando el filtro solamente en los casos de cohecho”.

Hernández recordó que José Blanco afirmó “No vamos a presentar ante los ciudadanos a nadie cuya conducta pública plantee alguna duda” y preguntó a López Aguilar “si la prevaricación no le plantea ninguna duda y no la considera una sospecha fundada de actividad irregular”. Los Verdes critican que “se eluda la responsabilidad política y se acuda al Código Penal para dar una salida interna a cargos socialistas incursos en conductas reprobables desde el punto de vista de la gestión pública que el PSOE se había comprometido a depurar” y acusan a la dirección del PSC-PSOE de haber “abolido en su partido su propio Decálogo por una nueva política urbanística y del territorio, a cambio de los votos necesarios para que el nuevo secretario general sea elegido por aclamación, sin que una disidencia mayoritaria en delegados comandada por caciques conservadores y derechistas sobre los que recaen denuncias, sospechas e indicios racionales le monte un espectáculo que arruine su carrera”.

Fuente: EL DIGITAL DE CANARIAS