''DARLE SUBVENCIONES PÚBLICAS ES UN ACTO DE CACIQUISMO''
''El
PSOE pedirá al gobierno que no apoye a 'El Día'''
Respetamos
que el periódico “El Día” defienda la independencia de Canarias porque forma
parte de la libertad de expresión”.
El vicepresidente segundo
del Parlamento de Canarias y diputado socialista, Juan Carlos Alemán manifestó
este jueves que “nosotros no hemos dicho nada contra el periódico “El Día” ni
sus columnistas, ni contra sus profesionales, incluso respetamos que el
periódico “El Día” defienda la independencia de Canarias porque forma parte de
la libertad de expresión” pero añadió que “lo que no forma parte de la libertad
es pedir que vuelva Franco ni defender la xenofobia.”
En una entrevista en El
Correíllo de CANARIAS AHORA RADIO Alemán no
quiso entrar en las diferencias entre los miembros de la Mesa del Parlamento a
la hora de redactar la moción, pero anunció que su grupo “va a actuar en la
cámara sobre este asunto de forma individual, para pedir que el gobierno deje
de dar dinero a medios que insultan a una isla o promueven la xenofobia”. Con
respecto a la licencia de Televisión Digital Terrestre que el Gobierno canario
concedió a “El Día”, el diputado socialista, afirmó que “no tiene sentido que
se le conceda la licencia de TDT además de ayudas a medios de comunicación que
hacen esto” y lo calificó como un “acto de caciquismo político”.
Según Alemán el
reparto de las licencias de TDT “marca bastante bien la dirección que quiere el
actual presidente del gobierno que es gobernar Canarias como si fuera un pueblo
de tercera” ya que crea una red de clientes alrededor de las licencias de la
televisión digital y somete a los medios de comunicación mediante la presión
económica del Gobierno. Añadió que, “no se puede ayudar y apoyar a los medios
de comunicación que intentan violentar el orden constitucional”.
Mari Mar Julios satisfecha
Por su parte, la
presidenta de Coalición Canaria en Gran Canaria, Maria
del Mar Julios, se declaró “satisfecha” con la moción institucional aprobada
ayer en el Parlamento rechazando la línea editorial de “El Día”. Julios tampoco
quiso entrar en las diferencias entre los diputados que provocaron más de hora
y media de discusión a puerta cerrada, “lo importante es que el texto es producto
del trabajo de todos los grupos parlamentarios allí presentes”.
Julios hizo un
llamamiento “para que desde ya todas las instituciones, además de mostrar su
rechazo hagamos todos un esfuerzo para que Canarias apueste por la unidad de
todas nuestras islas, de los canarios y sobre todo, que nos pongamos a debatir
en los medios y en las instituciones los problemas que realmente tiene
Canarias”.
Juan Carlos
Alemán en El Correíllo
Maria del Mar Julios en El Correíllo
José A. Alemán
La
repulsa del Parlamento a su línea editorial la presenta El Día como
ataque a la libertad de expresión sin otro móvil que su propuesta de suprimir
el “Gran” de Gran Canaria. Tanto una cosa como la otra son falsas. Proponer la
supresión del “Gran” es simple anécdota de mucha risa; el que considere a la
isla odiada “fea, fea, fea” no pasa de ser opinión subjetiva.
Otra cosa es hablar de
“mamones”, de la “rapiña canariona”, del engaño a los turistas a los que se
estafa con publicidad engañosa; o mentir acerca de la peligrosidad de sus
playas y despreciar abiertamente sus producciones agrarias. Añade a su amplia
panoplia de insultos ataques directos a sus bases económicas. El eslogan “a los
canariones ni agua, con los canariones ni a misa” lo resume todo.
Convertir en problema
político constituyente el “Gran” porque Tenerife tiene
Respecto a la libertad
de expresión. El Parlamento tiene tanto derecho a ella como El Día. El
mismo derecho que la gente de la cultura tinerfeña a la que amenaza con poner
en la picota porque no lo secundan. Nadie le prohíbe que diga lo que le
parezca; sí dejar claro que institucionalmente no se comparten sus propuestas y
se repudian sus insultos. La actitud de Paulino, la ausencia en el pleno de Zerolo y los intentos barraganes
de omitir la mención expresa a El Día muestra que cuenta con adeptos.
Desde luego no mejorará mi opinión sobre esa cámara esperpéntica el estar de
acuerdo con una declaración que, creo, llega tarde porque el mal ya está hecho.
Hay quienes proponen
que se le retire a El Día las subvenciones y la publicidad
institucional. Aquí conviene aclarar que tiene derecho a las subvenciones como
la actividad industrial que también es. No sería justo castigar a los
trabajadores de a pie que nada influyen en los contenidos. El mismo criterio
debe aplicarse a la publicidad institucional. Si reducción hay (cosa que dudo,
para qué engañarnos), debería consistir en darle el mismo tratamiento a los
demás. El Día, no nos engañemos, es el favorito del mismo Gobierno que
ignora a los medios menos complacientes. Su edición de ayer, sin ir más lejos,
ofrecía un encarte de
Carlos Sosa
Los
grupos parlamentarios canarios condenaron este miércoles la línea editorial del
periódico tinerfeño El Día en una decisión que
considero lamentable. Vaya por delante que rechazo de plano los
planteamientos de ese diario, tanto los que manifiesta en sus artículos
editoriales como los que vierten algunos de sus más señeros colaboradores. Pero
es mi obligación como periodista y como ciudadano defender la libertad de todos
ellos a que expresen libremente sus ideas, por muy extravagantes o rechazables
que puedan parecer.
No conozco a ninguna
institución del Estado español que haya producido en su día una declaración
institucional contraria a la línea editorial del diario El Mundo
cuando éste dedicaba páginas y páginas a intoxicar y a opinar acerca de la
autoría de los atentados del 11-M, poniendo en peligro no sólo la concordia y
la convivencia entre los españoles, sino la credibilidad y el buen
funcionamiento de unas cuantas instituciones del Estado.
Lo tenía muy fácil el
Parlamento de Canarias este miércoles: hubiera bastado con instar al Gobierno
de Paulino Rivero a cumplir con el decreto por el que se conceden subvenciones
a las empresas editoras de periódicos de pago en el Archipiélago, que dice muy
a las claras que tales ayudas tienen como objetivo fomentar la cohesión de las
Islas. Parece acreditado que el diario El Día no cumple con esa
finalidad, y sin embargo este Gobierno le sigue inyectando gran cantidad de dinero
público por esa vía y por la de la publicidad institucional.
De paso, que Paulino
Rivero explique por qué se le concedió a El Día una frecuencia de TDT,
por qué el presidente en persona invitó al dueño de esa editora a participar en
el concurso de informativos de
Tóquenle a don Pepito
los dineros y ya verán qué pronto se le acaban las zarandajas soberanistas.
Pero que a nadie se le ocurra atentar contra la libertad que tiene para
expresarse. Y si insulta, veja, injuria o calumnia a alguien, ahí están los
tribunales para juzgarle.
Opiniones de los lectores:
Juan Carlos Alemán y María del Mar Julios deberán
repasar las hemerotecas y denunciar igualmente y con la misma vehemencia las
editoriales de
Fuente: CANARIAS
AHORA. Las Palmas de Gran Canaria