Racismo,
desvergüenza y clima
Justo
Fernández Rodríguez
Como millones de personas, de todo el
mundo, sentí rabia e indignación ante la injustificada y brutal agresión
racista de la que fue víctima una menor ecuatoriana, grabada en vídeo, por las cámaras
de seguridad de un tren de Barcelona, a manos de un tipejo, violento que,
mientras la golpeaba y vejaba, le exigía que se volviera a su país, llamándola
"inmigrante de mierda". Pero, si cabe, mayor indignación me causó la
puesta en libertad del agresor y su presencia en los medios de comunicación,
justificando su acción porque "estaba borracho y punto". Este tipo de
acciones xenófobas se viene incrementando alarmantemente, en medio de la
inhibición o temor generalizado de los testigos presenciales. Al día siguiente,
como reflejo de sus objetivos mediáticos de matón, declaró: "Soy
famoso".
Después del decepcionante tratamiento judicial a este energúmeno, me preocupa
el ambiente propicio para la proliferación de actos xenófobos creado por las
continuas manifestaciones de dirigentes políticos, entre los que vienen
destacando, entre otros, Rajoy, Acebes,
Zaplana, Soria y, seguramente, como condición para
ser presidente de Canarias, Paulino Rivero y otros dirigentes de Coalición
Canaria, con el objetivo de ocultar su desastrosa gestión gubernamental,
utilizando la inmigración como arma electoral, propiciando estas actitudes
racistas, cuando sin el menor rigor acusan a los inmigrantes de quitar el
empleo a los españoles, les responsabilizan de la delincuencia o culpan de las
deficiencias en la gestión de la sanidad y la educación, mientras silencian la
explotación laboral de que son objeto por personajes sin escrúpulos, muy
españoles y cercanos a sus respectivas fuerzas políticas.
Por decisión del juez de Sant Boi
de Llobregat contra la solicitud de prisión de la Fiscalía, el autor de la
agresión racista puede continuar deambulando por las calles tomando ’cañas’ con
sus amigos, contratando entrevistas o amenazando periodistas. La calificación
del delito como ’hecho puntual’, aunque ’deleznable’, contra la integridad
moral de la joven ecuatoriana olvida lo que pudimos ver en el vídeo. ¿Olvida el
juez que millones de ciudadanos presenciamos, con independencia de los insultos
xenófobos, una reiterada agresión física contra la joven ecuatoriana, aunque no
se produjeran heridas que requirieran atención médica?. ¿Esta decisión judicial
servirá como disuasión a los xenófobos violentos o actuará como incentivo para
nuevas agresiones?. ¿Cuándo sucederá en Canarias?
Por cierto, tanto Mariano Rajoy como Paulino Rivero, aliados en la crispación
generalizada como única acción política, en un espacio de días han recibido
mensajes similares de organizaciones empresariales y sindicales. Mientras los
representantes de CC.OO. y UGT, exigieron a Paulino
Rivero un diálogo social real y no reuniones de cara a la galería, el
presidente de la
Confederación Canaria de Empresarios le pedía que trabajara
por "un gran pacto político que supere la actual crispación" que
perjudica, especialmente, a la economía canaria. "No podemos permitir que
la economía de esta región por falta de un gran pacto se desinfle".
Mariano Rajoy, padrino político de Paulino Rivero, en
el X Congreso Nacional de la Empresa Familiar al que asistieron más de 600
empresarios celebrado en Palma de Mallorca, tuvo que oír a su presidente, Juan Roig, después de exponer que "hay razones para ser
moderadamente optimistas respecto al crecimiento económico" y que
"los niveles de creación de empleo gasto interno, inflación, inversión en
bienes de equipo y la facturación de muchas empresas que están aquí, indican
una situación económica saneada", pedirle que pusiera fin a la
"excesiva tensión política" para "avanzar en la construcción de
un marco de crecimiento y desarrollo que contribuya al bienestar general de la
sociedad".
Paulino Rivero, presidente del Gobierno canario, sin enrojecer de vergüenza, ha
ordenado a su grupo parlamentario la creación de una comisión de investigación
sobre niños desaparecidos, en referencia a los niños Sara y Yeremi.
Ahora pretenden utilizar el dolor de dos familias canarias como un arma de
confrontación con fines electorales. Quieren cuestionar la acción de la Guardia Civil y la Policía Nacional
para justificar su reivindicación de una policía autonómica que sirva sus
intereses de partido. ¿Los dirigentes del PP serán cómplices de esta indignidad?. ¿Habrá diputados que formen parte de esa vergonzante
comisión para cobrar dietas y viajes ante las subidas de precios de las
Navidades? ¿Por qué CC no propone una comisión parlamentaria para investigar su
desastrosa gestión en turismo, agricultura, sanidad, educación, violencia de
género, drogadicción o para investigar los numerosos casos de corrupción,
algunos, incluso, que afectan a miembros del Parlamento como el caso de Las
Teresitas o la privatización de Emmasa? Pueden estar
seguros que estos temas también crean "intranquilidad en la sociedad
canaria". El desprestigio y el gasto inútil de las comisiones de
investigación parlamentarias sólo ha servido para que
CC y el PP se tapen las vergüenzas en casos como "Amorós" o la
denominada "trama eólica". Pero, al parecer, en CC no existen límites
para la mezquindad política. El senador del PP, por Gran Canaria, José Macías,
descalificó la propuesta considerándola "absurda y alucinante".
Mariano Rajoy en su intervención en el Congreso
Nacional de la
Empresa Familiar, después de rechazar la anunciada elevación
del salario mínimo, dio la nota al pretender devaluar el mensaje de Al Gore, que intervendría por la tarde sobre los gravísimos
problemas que afectarán al mundo por el cambio climático. Aludiendo a un primo
suyo, Javier Brey, catedrático de Física en la Universidad de
Sevilla, intentó ridiculizar las advertencias contenidas en las directrices de la ONU, de la Unión Europea y los
informes y advertencias de centenares de cualificados científicos de todo el
mundo. "Si ningún científico puede garantizar el tiempo que va a hacer
mañana en Sevilla… ¿cómo alguien
puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?... Tampoco
podemos convertir el cambio climático en el gran problema mundial. Hay otros
problemas más importantes, como el sector energético, las emisiones…"
Estas manifestaciones cogieron por sorpresa a su propio partido. No tardaron
las condenas de Adena, Greenpeace
o Ecologistas en Acción, calificando a Rajoy de
"irresponsable". Tampoco tardaron demasiado tiempo en llegar las del
PSOE, Izquierda Unida, Ezquerra Republicana y diversas organizaciones
científicas. Joan Grimat, del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, calificó las manifestaciones de Rajoy, como "una tontería como un piano que ignora los
trabajos científicos". Cristina Narbona,
ministra de Medio Ambiente, consideró a Rajoy,
"como el único líder conocido, tanto en la izquierda como en la derecha,
capaz de hacer una declaración tan frívola y cargada de ignorancia".
Al Gore, constató su extrañeza por el escepticismo de
Rajoy, teniendo en cuenta que los efectos del cambio
climático serán más dañinos en España que en cualquier otro país europeo,
debido a su situación geográfica.
Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, manifestó que estaba de
acuerdo con cada una de las manifestaciones de Rajoy.
Sólo unas horas después manifestó su error y consideró que "el cambio
climático es un tema muy serio", calificando los comentarios de Rajoy, como "bromita". Rajoy
nos presentó a su primo y ahora le ha aparecido un cuñado, en Galicia. Todavía
continúa siendo el candidato del PP…