CONFLICTO
POR
EL
GOBIERNO DEBE RECTIFICAR DE INMEDIATO
José
Luis Hernández Martín *
Debo decírselo
clarito, como funcionario público con más de 35 años de servicios prestados
en distintas islas, destinos y responsabilidades, desde la enseñanza infantil
hasta bachillerato y también como delegado sindical por el STEC-IC, desde 1987,
reelegido en todas las legislaturas por mis compañeros/as de
Todavía están a tiempo de corregir los
graves errores cometidos por
Deben aceptar la realidad histórica, que dice que el profesorado,
(incluyendo interinos y sustitutos), consiguió, después de una larga lucha,
homologarse con el resto del funcionariado de las islas, mediante Ley del
Parlamento de Canarias y posterior Acuerdo firmado en 1991 por el entonces
presidente del Gobierno Sr. Olarte. Saben que
desde 1995 las cantidades a percibir por este concepto no siguieron
en igual proporción por
sucesivos gobiernos (de mayoría nacionalista) y que tienen obligación de pagar
la deuda. Deuda que Uds. han tenido que reconocer de facto, gracias a la
movilización y la lucha de miles de docentes canarios en
4 jornadas de huelga y manifestaciones en todas las islas, poniendo sobre
la mesa un Preacuerdo tramposo, firmado con el insuficiente aval de tres
sindicatos acólitos y apesebrados, sin embargo, la mayoría sindical, la que ha
estado organizando la resistencia del profesorado desde hace años no se ha
tragado el anzuelo.
Pero Uds. pretenden saldar esa deuda de forma tramposa: Dicho Preacuerdo
trata de cambiar el sistema retributivo actual por otro, en base a complementos
por sexenios, profundamente injusto, insolidario y regresivo, que no tiene nada
que ver con el objeto de la demanda, ni con la mejora de la educación pública.
Sus objetivos son dividir y atomizar
aún más al profesorado, para que no pueda reaccionar, y poder cambiar el
trabajo cooperativo por la competición y la meritocracia, echando sobre sus
espaldas toda la responsabilidad de los bajos resultados del sistema educativo público
que necesita mejorar. Así podrán Uds. seguir lavándose las manos y continuar
con sus planes de recortar
las inversiones, hasta el 4% del PIB, como pretende el apartado 1 del
Preacuerdo.
Les advierto: no nos lo darán con queso… No valen las maniobras
ramplonas y antidemocráticas, como la tristemente célebre carta de
El Preacuerdo es cosa mala, desde
Porque si el profesorado lo llegase a aprobar en el Referendum, le
perdonaría de facto la deuda de Homologación contraída por
Un acuerdo, dicen, para el futuro, (imperfecto decimos nosotros porque
hace las cuentas para el 2040), no para los 25.000 profesores actuales, que nos
hemos movilizado reclamando el pago de la deuda de Homologación. Homologación
que todos veníamos cobrando (aunque congelada), incluyendo al profesorado
interino y sustituto desde el primer día que se incorpore a su puesto de
trabajo. Es lo justo y lo que siempre han defendido los sindicatos de clase: a
igual jornada y condiciones laborales, debe retribuirse con el mismo salario,
sin más artificios de sexeniles. Otra cosa es la formación permanente y las
horas extras que pretenda la empresa en el Preacuerdo, que se deben negociar en
otro marco.
Rectificar es de sabios, deben hacerlo prontito, porque cuanto más tarde
más arde.
Considero que la mejor forma,
la más natural, inteligente y humana, es que
Finalmente, no permitan que se
celebre el Referéndum marginando y dejando fuera de su organización y control
(como pretende la minoría sindical de servicio) a la mayoría sindical que, legítimamente,
no lo ha firmado, por considerarlo lesivo para los docentes y porque nada tiene
que ver con la primigenia demanda de Homologación, objeto del conflicto. En ese
caso dicha consulta quedaría viciada, sin credibilidad democrática. No se
olviden que el Gobierno es el primer responsable de su convocatoria y sus
resultados. Y si después de lo dicho por este servidor público, aún
siguen empecinados en negar la evidencia, hurtando el derecho del profesorado
a elegir en el Referéndum la opción
de votar sí a
En Canarias, y con la que nos
“está cayendo”, no podemos permitirnos el lujo de marginar a nadie que
quiera echar una mano, porque, entre otros retos históricos, tenemos pendiente
la tarea imprescindible de sellar un gran Acuerdo entre
*
Secretariado Insular del STEC-IC