RELACIÓN
INTERINSULAR, AHORA Y ANTES
Miguel
Leal Cruz *
Sin perjuicio del fragor en la lucha electoral para
este próximo domingo, nada nos impide tocar aspectos de nuestro pasado regional
y su connotación cultural, hoy una autonomía (no bien considerada dentro del
Estado español, parece) ¡¡Y pensar que estas islas llegaron a constituir un
reino propio!!
La crónicas históricas dicen que en el año 1344, el
Papa concede el dicho "reino de Canarias" al noble Luis de la Cerda,
sí bien más tarde Enrique III, llamado El Trastamara, cede los derechos sobre
estas islas a Juan de Bethencourt, caballero normando y amigo. En 1402, junto a
Gadifer de La Salle, conquista Lanzarote y efectúan incursiones arriesgadas
sobre Fuerteventura, que también logran dominar.
Pero la cosa cambia en 1405, en el intento de
conquista en Canaria, frustrada por las defensas aborígenes de los faicanes; Se
dirigen a
Se aprecia actualmente, a bordo de un moderno buque de
la línea Armas en itinerario Los Cristianos, San Sebastián, S/C de
En efecto, hasta 1452, los Peraza, con grandes
dificultades someten a los gomeros, parcialmente, tras seria resistencia y
levantamientos contra los condes ahora y posteriormente. En 1464, el capitán
Diego de Herrera cree llegar a un acuerdo comercial pactado con los “menceyes”
de Tenerife; se construye una torre en las playas de Añazo, hoy Santa Cruz,
destruida por los aborígenes -por incumplimiento a los pactos-, 30 años antes
de la batalla de Agüere, hoy
En 1468, Diego de Silva, con igual propósito en la
isla hermana se arriesga por la zona de Bañaderos y en la cuesta, que desde
entonces lleva su nombre, fue derrotado por los faicanes de Gáldar, y no
obstante le es perdonada la vida junto a sus guerreros. A los diez años, en
otro intento, con más refuerzos y medios, derrotan a los nativos en Guiniguada,
donde los castellanos instalan el Real, y cinco años después, tras desigual
lucha, el noble indígena Bentejuí y el Faicán, al grito de “Atis Tirma” (para no
caer prisioneros y sufrir vejaciones del invasor), se desriscan y mueren.
Finaliza así la conquista de Canaria, hoy Gran Canaria como así la nominan con
orgullo sus habitantes, los descendientes del cruce étnico, cultural y
lingüístico que siguió a aquella cruenta guerra de conquista a la moda, y que
hoy como consecuencia del crisol y variado mestizaje a que quedan sometidas
todas las islas, se ha consolidado un pueblo diferenciado en lo cultural,
folklórico y "modo de ser", en suma muy peculiar, que es el noble
pueblo canario afamado allí donde se encuentren tanto en España como en la
amplia América a la que contribuyeron a colonizar.
Tras un periodo de calma y de buen entendimiento entre
castellanos y nativos, la política africana peculiar de los Reyes Católicos en
la lucha contra “el infiel” centró su atención en el resto de las islas para su
dominio total y conversión al cristianismo. En 1483, después de casi 80 años
del inicio, queda por conquistar
En 1484, se sublevan los gomeros (¡otra vez!), que
fueron reducidos con refinada y atroz crueldad por el gobernador Pedro de Vera,
incluso a los que vivían en Canaria. En una arribada esporádica en Adeje capturan
al joven aborigen, castellanizado Antón "El guanche" que usan más
tarde como "interprete", para asuntos puntuales, al igual que ocurrió
con la princesa Gazmira de
Y por último con notables pérdidas en hombres y
armamento, previos los más astutos “acuerdos” con el príncipe Añaterve de Güimar
para dividir a los “menceyatos”, se logra la conquista de Tenerife en 1496, -derrotas
de
No ocultemos lo nuestro, enseñemos nuestro pasado con
realismo aún con sus lamentables episodios o con los también reconocidos
éxitos. Nuestro protagonismo en América poblada por muchos canarios; el
comercio de vinos, especialmente con Gran Bretaña o Norteamérica, y contactos
culturales que este comercio nos deparó a lo largo de