Aniversario de la victoria saharaui sobre Mauritania

 

Tres años después del oprobioso acuerdo firmado en el Madrid tardofranquista, Mauritania tiró la toalla y renuncio a la parte Sur del antiguo Sahara Occidental español que le habían adjudicado para aparentar una solución salomónica y no demasiado vejatoria para la antigua metrópoli. Los saharauis habían castigado sin pausa al débil y poco motivado ejército mauritano.

 

El 5 de agosto de 1979 Mauritania renunciaba a favor de la República Árabe Saharaui a todas sus pretensiones territoriales sobre el territorio de Río de Oro, firmaba un acuerdo de paz y accedía a canjear prisioneros y el material de guerra tomado en los enfrentamientos. Se comprometía a no volver a involucrar a potencias extranjeras en los asuntos saharauis. Fue una verdadera victoria diplomática del Frente Polisario que era reconocido por un agente directo del conflicto que se plegaba a sus requerimientos.

 

Formalmente pasaba a ser poseedor de la mitad del territorio que reclamaba, aunque fuera el menos importante en su vertiente económica. Pero la victoria política y militar dependía de la actitud y decisión del rey de Marruecos. Diez días tardó Hassan II en iniciar la invasión el Río de Oro sin encontrar apenas resistencia militar más allá del voluntarioso testimonio de algunas partidas de los saharauis. Abandonados por todos menos por Argelia, los habitantes del Sahara Occidental se vieron obligados  a emigrar y mantener su lucha desigual ante el vecino del Norte que se había empeñado en apropiarse de sus arenas y recursos a cualquier precio, como una cuestión de honor para lograr materializar el Gran Marruecos que anhelaba el sultán.

 

“Los vencimos en la oscuridad llenando nuestras manos con su armamento y con sus cadáveres el infierno. De løs nuestrøs murieron también, pero vieron como el enemigo retrocedía y murieron como mártires cumpliendo con su deber y con su compromiso. Sahra Nebgik

 

"En una jerarquía el poder lo tiene quien guarda secretos;  en una red el poder lo obtiene quien disemina información" John Perry Barlow.