Los
políticos del Tripartito se acusan entre ellos
por el desalojo y derribo de Cho Vito
Desde que empezaron los derribos, ayer[9-10-08] fue el primer día que el alcalde, José Gumersindo
García, acudió a la zona. Gonzaléz narró, también,
cómo al temer por la seguridad de su familia y sus vecinos, tuvo que impedir
que la pala continuara los trabajos. Preguntado si Costas necesita permiso de
obras, el alcalde manifestó a este diario que "tendría que consultarlo con
los servicios jurídicos, pero entiendo que si la jueza autoriza la entrada en
las edificaciones debe ser porque ya Costas ha hecho los trámites pertinentes".
Entre tanto, CC y PSOE en el Cabildo se enfrentaron a costa de Cho Vito. Así,
la consejera insular de Planificación, Pino de León, dijo que " el único
responsable de estos derribos es el Gobierno socialista español" y
calificó de "arbitraria" esta actuación. Por su parte, el portavoz
socialista, José Antonio Valbuena, acusó al presidente de Cabildo, Ricardo
Melchior, de "baja catadura política y ética" por pretender
"ocultar" su papel "protagonista" en la demolición del
poblado marinero.
No somos
tratados como personas
Los vecinos presentaron el miércoles una denuncia ante
a Guardia Civil para paralizar las obras, dado que encontraron grietas y otras
afecciones en las viviendas. Asimismo, el abogado de los afectados, Eduardo
Silgo, afirmó que hoy o el lunes se presentará en el Juzgado número 2 de Güímar la petición de la suspensión de la obra "al
carecer de los permisos necesarios".
Los vecinos han convocado para mañana a las 12.00 horas en la playa de Genaro,
junto a Cho Vito, una manifestación, según informó su portavoz, Tomás González.
"No somos tratados como personas; nadie vela por nuestra seguridad, de
hecho hizo falta que el miércoles casi hubiera una desgracia personal",
denunció.
"Me ofrecen ir a un piso de acogida
con mis hijos, sin mi marido ni mi madre"
Davinia tiene 23 años y lleva viviendo en
el poblado marinero de Cho Vito varios años. Junto a ella están su madre, su
pareja y sus dos hijos, de cuatro años y una semana. La vivienda en este
caserío de Candelaria es la única que tiene su familia pero cuando empezaron
las obras la vida allí, sobre todo con los niños, se hizo prácticamente
imposible.
"El Ayuntamiento me ha dado como solución irme de allí a un piso de
acogida con mis hijos, no sé por cuánto tiempo, con lo que eso supone, dejar
atrás a mi familia, y tener unos horarios y unas reglas", explica la
joven.
"No me puedo ir de aquí. Si me voy es para tener mi casa, mi seguridad y
mi estabilidad", asevera. Asimismo, asegura que "hoy [por ayer] es el
primer día que desde el Consistorio me dan una solución, que es irme a un piso
de acogida o la posibilidad de ir de alquiler, pagándome el Ayuntamiento sólo
el primer mes". Davinia explica que esta última alternativa económicamente
no la puede afrontar porque ni está trabajando ella, ni su pareja, que "ha
dejado el trabajo por todo lo que ha pasado en Cho Vito, ya que no ha podido ni
entrar ni salir de aquí".
Esta vecina del poblado marinero, parte del cual yace ya en el suelo derribado
por las palas, asegura no saber lo que va a hacer en el futuro, "puesto
que no puedo irme de alquiler, ni pienso irme a un piso tutelado".
Esta familia vive en una cueva, prácticamente a la orilla del mar. Alrededor
sólo se podían ver ayer escombros, ya que aunque su casa no sea de las primeras
en caer, sí está afectada por las obras de las viviendas que la rodean.
Fuente:
Prensa local